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La Iglesia del Dios viviente
Correlación entre asambleas - n.° 6
El terreno bíblico para reunirse es el reconocimiento de la existencia de un solo Cuerpo de Cristo y que, por lo tanto, el único centro divino es el nombre de Cristo. Nos reunimos en Su nombre o hacia Su nombre. A continuación haremos un estudio de la correlación que debe existir entre tales asambleas así reunidas.
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El bautismo
En estas líneas no vamos a exponer los distintos pensamientos y opiniones existentes sobre este asunto, sino lo que el Espíritu de Dios quiere decirnos sobre el bautismo y su significado. Creemos oportuno hacer unas observaciones previas a la exposición del bautismo en sí.
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La Iglesia del Dios viviente
El día de la ruina - n.° 7
En los anteriores fascículos de esta serie hemos tratado de considerar básicamente a la Iglesia tal como Dios la estableció en el principio. Hemos notado aquí y allá cuán grandemente la cristiandad se ha apartado del diseño original de la Iglesia establecido en un principio por Dios. Hemos notado frecuentemente que la Iglesia que profesa ser cristiana está en un estado de ruina general, descomposición y desorden. Consideraremos ahora a la Iglesia en el día de la ruina. Veremos también cuál es la senda de Dios para el creyente en medio de tal estado.
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El hogar cristiano
El hogar fue establecido por Dios, y fue Su designio para la humanidad. Cuando Dios hizo a Adán y a Eva y los unió en santo matrimonio, mandándoles que fructificaran y se multiplicaran y que llenaran la tierra, instituyó la primera familia y el primer hogar (Génesis 1:27-28). Toda la estructura social humana descansa sobre la unidad de la familia. Y el hogar, la morada de la familia, bien sea una choza o una mansión, es la fortificación o el refugio de la comunidad. De ahí a que se diga con frecuencia: «El hogar es el baluarte de la nación». Sobre él descansa todo el edificio de la civilización. Si él desaparece, desaparece la nación, porque la nación no es sino un conjunto de individuos unidos por una relación de familia. Es evidente, pues, la importancia del hogar y de la vida familiar conforme a los pensamientos de Dios.
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La Iglesia del Dios viviente
El lugar de la mujer - n.° 9
El tema que abordaremos en estas páginas es el lugar que, según las Escrituras, le corresponde a la mujer dentro de la Iglesia. Sin embargo, para entender este tema adecuadamente, será de gran ayuda que consideremos primero el lugar de la mujer en la creación, en la caída, bajo la ley y en el hogar. Discernir el rol que Dios le ha dado en todas estas esferas nos dará la información básica o «de fondo» para considerar y entender el lugar bíblico de ella en la Iglesia.
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La Iglesia del Dios viviente
El partimiento del pan y la adoración - n.° 3
La asamblea original formada en Jerusalén perseveraba “en la doctrina de los apóstoles, en la comunión unos con otros, en el partimiento del pan y en las oraciones” (Hechos 2:42). Aparte de la comunión, la cual tiene que ver con todas las reuniones y a la vida entera de los creyentes, tenemos aquí tres características especiales que distinguieron la vida de la asamblea de estos santos: la enseñanza, el partimiento del pan y la oración.
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La Iglesia del Dios viviente
La disciplina en la asamblea - n.° 5
La disciplina en la Iglesia es una necesidad a causa del Santo y Verdadero (Apocalipsis 3:7), quien está en medio de su pueblo. Él, como lo leemos en Habacuc 1:13, es muy limpio de ojos para ver el mal y no puede soportar el agravio. Allí donde el Santo tiene su habitación no es posible permitir que continúe una situación en la que el pecado no es juzgado. Tampoco se puede tolerar el mal en ninguno de sus muchos aspectos. Esa Casa debe mantenerse limpia.
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La Iglesia
Las páginas que siguen tienen por objeto recordar las enseñanzas de las Sagradas Escrituras acerca del importante asunto de la Iglesia o Asamblea del Dios viviente (1 Timoteo 3:15). El estado actual del mundo cristianizado no es precisamente el mismo que el del tiempo en que el Señor ponía de nuevo en luz, por medio de servidores calificados, muchas verdades olvidadas. Estas verdades han sido difundidas quizá mucho más de lo que ellos pudieron sospechar. Pero el enemigo las ha mezclado artificiosamente con innumerables y perniciosos errores, por lo cual no es siempre fácil separar lo que se halla fundado en la Palabra de Dios de lo que es inaceptable para todo aquel que desee obedecer a la Palabra.
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La mesa del Señor
En cierto sentido, la «cena del Señor» y la «mesa del Señor» expresan la misma idea; en otro sentido, reflejan un concepto totalmente distinto. A la primera se une la responsabilidad personal e individual; la segunda evoca una responsabilidad colectiva, la cual, naturalmente, recae sobre cada miembro de la colectividad, en la medida del conocimiento que tiene de la verdad. Lo que importa aquí es la autoridad del Señor y sus derechos sobre su Mesa y su Asamblea. De allí proviene la diferencia fundamental y esencial que caracteriza la enseñanza del apóstol en los capítulos 10 y 11 de la primera epístola a los Corintios.
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La Iglesia del Dios viviente
Los dones y el ministerio - n.° 8
Ahora nos toca considerar los ministerios específicos que se ejercen en la Iglesia, tales como enseñar, predicar y cuidar de las almas. Veremos que esta obra debe ser llevada a cabo mediante los dones que Él, la Cabeza glorificada, ha dado a su Iglesia.
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La Iglesia del Dios viviente
¿Qué es la Iglesia? - n.° 1
Qué maravillosa expresión es esta: “La iglesia del Dios viviente”, la casa de Dios, la columna y el baluarte de la verdad. El Dios viviente tiene una Iglesia que es su casa y el lugar de su morada en la tierra. Deseamos considerar esta Iglesia y descubrir cuál es el pensamiento de Dios en lo concerniente a ella.
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La Iglesia del Dios viviente
Reuniones de oración, de edificación y de evangelización - n.° 4
A través del libro de los Hechos sabemos que los creyentes se reunían para la oración colectiva. Nos enteramos también de que en todo momento de dificultad se convocaba a reuniones de oración. Notemos, además, que las ocasiones en las que se producían grandes bendiciones eran precedidas por reuniones de oración.
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Romanos
Comentario bíblico de la epístola a los
La epístola a los Romanos fue escrita en Corinto el año 58 o 59 después de Cristo, cuando Pablo estaba a punto de partir para Jerusalén a fin de llevar el producto de las colectas de creyentes de Acaya y Macedonia (cap. 15:25-28).
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La Iglesia del Dios viviente
Seis principios básicos - n.° 2
Habiendo considerado el cuerpo de Cristo o la Iglesia de Dios como un todo, llegamos a la iglesia en su aspecto local, es decir, la Iglesia en una determinada localidad. En este aspecto, la unidad de la Iglesia tiene que ser visible, debe tener las características de un cuerpo viviente “para que el mundo crea…” (Juan 17:21).
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Orientación cristiana
Perseveraban en las oraciones
La oración tanto colectiva como en común que hallamos en Mateo 18, está asociada a la promesa del Señor, lo cual le da un gran valor. Por eso no se puede concebir una Asamblea local sin la reunión de oración, tampoco que un creyente no ore individualmente, ya que sería negarse venir a la fuente.
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Mensaje para todos
Todo
Todo lo que hacéis, sea de palabra o de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por medio de él. (Colosenses 3:17)Si, pues, coméis o bebéis, o hacéis otra cosa, hacedlo todo para la gloria de Dios. (1 Corintios 10:31)
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Vida Cristiana
Todo
Me dirijo a los jóvenes que conocen a Jesús, que desean servirle y quizá suspiren pensando: ¿Qué puedo hacer para el Señor? A los que están esperando una ocasión importante, un llamado particular para cumplir algo que pueda ser valorado, en verdad, como «servicio para el Señor».
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Capítulo 1 - Necesidad del Evangelio
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Capítulo 10 - Israel en su estado actual
En este capítulo el apóstol continúa considerando la misma pregunta: si la masa del pueblo judío había merecido el juicio y solo un remanente de ese pueblo debía ser bendecido junto con los creyentes gentiles, ¿tal vez había en los pensamientos de Dios un definitivo rechazo de Israel? ¿Dios había rechazado por completo a su pueblo?
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Capítulo 11 - Dios no se apartó definitivamente de su pueblo Israel
“Digo, pues: ¿Ha desechado Dios a su pueblo? En ninguna manera. Porque también yo soy israelita, de la descendencia de Abraham, de la tribu de Benjamín. No ha desechado Dios a su pueblo, al cual desde antes conoció” (v. 1-2). Como en los primeros versículos de los dos capítulos precedentes, sentimos también aquí todo el calor del amor del apóstol por sus compatriotas.
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Capítulo 12 - Conducta y servicio del creyente
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Capítulo 13 - Deberes para con las autoridades
El apóstol, después de exhortar a no vengarse, sino a vencer el mal con el bien, en este capítulo pasa a un deber de orden más general que incumbe a todo hombre, pero de una manera particular al cristiano: “Sométase toda persona a las autoridades superiores; porque no hay autoridad sino de parte de Dios, y las que hay, por Dios han sido establecidas” (v. 1).
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Capítulo 14 - Libertad cristiana y respeto mutuo
El hecho de que en la asamblea de Roma hubiera gran número de creyentes de origen judío fue causa, como ya lo vimos, de muchas dificultades. Es comprensible que el contraste entre los elementos judíos y los gentiles trajera desacuerdos con facilidad.
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Capítulo 15 - Últimas exhortaciones y la misión de Pablo
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