21 resultados
Comunión, capítulo 7
Los dos capítulos precedentes nos han mostrado los cambios importantes producidos en los caminos de Dios hacia Israel por el establecimiento, en Sion, de la realeza de David. El rey lleva allí el arca, asociando así el trono de Dios a su gobierno. No es todavía –lo hemos visto– un estado de cosas de cosas fundado a perpetuidad, como durante el reinado de Salomón.
Sección del libro @book, de @author
Con amor y fe
La oración tiene su origen en un llamamiento de Dios. No somos nosotros los que tomamos la iniciativa para orar, es Dios quien nos llama a orar. Orar es, pues, una gracia que Dios nos concede. Dios no cesa de dirigirse hacia nosotros y nos invita a ir a él y amarlo.
Sección del libro @book, de @author
Con el corazón y el entendimiento
Cuando oramos, debemos hacerlo con el corazón (Marcos 7:6). No se trata de caer en el sentimentalismo, sino de expresar las necesidades reales y sentidas. Las palabras no siempre expresan lo más profundo de nosotros mismos, incluso pueden encubrir una negativa de abrirse a Dios. Uno no ora con las ideas, sino con su persona. No con lo que uno sabe, sino con lo que vive.
Sección del libro @book, de @author
Con humillación, el pueblo pide la ayuda de Dios
En presencia de esta culpable insuficiencia, ¿qué debían hacer Esdras y sus compañeros? ¿Debían procurar una solución por medio de algún artificio humano sugerido por las circunstancias? De ningún modo. La casa estaba construida; el lugar de reunión del pueblo, edificado; el nombre de Jehová moraba allí; era preciso dirigirse allí cuanto antes.
Sección del libro @book, de @author
Con miras a la edificación
El ejercicio de los dones tiene como único fin la edificación
Sección del libro @book, de @author
Condiciones favorables para la oración
La sobriedad y el ayuno: privarse para estar más disponible para Dios Mas tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu Padre que está en secreto (Mateo 6:6).
Sección del libro @book, de @author
Condiciones para ejercer un ministerio fructífero
Amados hermanos: Conocéis ya las circunstancias exteriores que dieron lugar a esta carta. El apóstol había escrito desde Éfeso una primera carta a los corintios, después del desorden que reinaba entre ellos, al cual su corazón era más sensible por tratarse de sus hijos en la fe.
Sección del libro @book, de @author
Conflicto entre hermanos, capítulos 19:41-20:26
Lo mismo que David, el remanente de Israel volverá en realidad a encontrar, tal como el pueblo en tiempos pasados lo hizo en figura, un camino para entrar nuevamente en Canaán. El Jordán, el río de la muerte, es este camino. Hace falta haber muerto con Cristo para entrar en la heredad y en las bendiciones de las promesas. Luego viene Gilgal (cap.
Sección del libro @book, de @author
Conscientes de nuestra necesidad
Una de las primeras condiciones para orar es ser conscientes de nuestra necesidad. Aquel que dice: “Yo soy rico… y de ninguna cosa tengo necesidad” (Apocalipsis 3:17), no siente la urgencia de invocar a Dios. En cambio, el creyente que se da cuenta de su pobreza espiritual se acerca voluntariamente al Padre.
Sección del libro @book, de @author
Corazas como corazas de hierro
Conciencias endurecidasa.
Sección del libro @book, de @author
Correr a fin de ganar el premio
El apóstol expone ante ellos la necesidad de que la vida cristiana sea un testimonio real y público ante el mundo. En efecto, para el cristiano hay una vida interior y un testimonio público; de este último él habla aquí. Toma el ejemplo de los juegos olímpicos, los que consistían en ganar el premio en la carrera o en la lucha cuerpo a cuerpo y esto en público, a la vista de todos.
Sección del libro @book, de @author
Creyentes carnales
En contraste con la descripción maravillosa que ha hecho del cristiano, el apóstol aprecia ahora en detalle el estado de aquellos a quienes escribe. Una cosa caracterizaba a los corintios: eran carnales. Esto no quiere decir que no fueran hijos de Dios. El hombre ajeno a los pensamientos de Dios no es llamado hombre carnal, sino hombre natural (cap. 2:14).
Sección del libro @book, de @author
Cristo, el Levita fiel
La Palabra considera aquí el débil servicio de los levitas en comparación con el del hijo de Eleazar. Aprecia ese servicio según su origen, así como también considera el nuestro en comparación con el de Cristo. Todo este pasaje, en efecto, nos habla de él y nos ofrece una imagen admirable de su actividad como hombre.
Sección del libro @book, de @author
Cristo intervino entrando en la muerte
Pero Cristo intervino: entró en la muerte. ¡Qué verdad más maravillosa! El Príncipe de la vida penetró allí. Entonces, ¿qué es la muerte para el creyente?
Sección del libro @book, de @author
Cristo le da una nueva importancia a la resurrección
En cuanto al Nuevo Testamento, es fácil comprobar que está lleno de esta verdad, la cual es consecuencia de la obra del Señor, quien “quitó la muerte y sacó a luz la vida y la inmortalidad por el evangelio” (2 Timoteo 1:10). Él introdujo la vida eterna, la cual pone al alma y al cuerpo más allá de la muerte y su poder.
Sección del libro @book, de @author
Cristo padeció el juicio
Cristo soportó plenamente el juicio de Dios antes de que llegara el día del juicio. Sufrió la muerte como paga del pecado, pese a ser inocente. Así la muerte dejó por completo de sembrar el terror en el alma del creyente.
Sección del libro @book, de @author
Cualidades morales necesarias para entrar en Canaán
Esfuérzate y sé valiente; porque tú repartirás a este pueblo por heredad la tierra (v. 6).
Sección del libro @book, de @author
Cualidades morales que recomiendan a un servidor
El capítulo 5 nos ha permitido considerar la evangelización, una parte del servicio dirigido a todos los hombres; el pasaje del capítulo 6 que acabamos de leer nos muestra que este mismo Evangelio contiene una exhortación particular para las naciones. Por eso el apóstol dice: “Así, pues, nosotros, como colaboradores suyos, os exhortamos también a que no recibáis en vano la gracia de Dios”.
Sección del libro @book, de @author
Cuarta subdivisión - Babilonia y la bestia
Este grupo detalla el contenido de la última copa del capítulo 16:17 y 19, y el tema citado en el capítulo 14:8, en la sucesión de los caminos de Dios en los últimos días.
Sección del libro @book, de @author
Cuatro ángeles
Cuatro ángelesa – En contraste con los cuatro ángeles malos del cap. 9:14.
Sección del libro @book, de @author
Cuatro ángeles que están atados
En contraste con el cap. 7:1.
Sección del libro @book, de @author
Cuatro facetas de la liberación
Volvamos ahora al primer capítulo de nuestra epístola a los Corintios. Hallamos finalmente un último carácter de la liberación que va más allá de aquellos que hemos considerado. Dios hacía pasar al apóstol por circunstancias tales que tenía dentro de sí la sentencia de muerte para que no confiara en sí mismo, sino en Dios que resucita a los muertos (v. 9).
Sección del libro @book, de @author
Cuatro seres vivientes
Cuatro seres vivientes (véase 4:6). Veinticuatro ancianos (véase 4:4).
Sección del libro @book, de @author
Cuestiones inútiles
Versículo 9: “Pero evita las cuestiones necias, y genealogías, y contenciones, y discusiones acerca de la ley; porque son vanas y sin provecho”.
Sección del libro @book, de @author