55 resultados
Un solo pan
“El pan que partimos” (v. 16) es la comunión del cuerpo de Cristo. Tenemos una participación en común con este Cuerpo y nos identificamos con él. Cuando el único pan es puesto sobre la mesa y lo partimos, manifestamos en común que, todos juntos, formamos parte de un solo Cuerpo; manifestamos la unidad.
Sección del libro @book, de @author
Un único hijo amado (Marcos 12:6)
En la parábola de los labradores malvados, el Señor explica toda la historia de Israel, su infidelidad, las persecuciones que hizo padecer a los profetas. Por último, el amo de la viña les envía su “hijo… (único) amado”; también a él lo matan y le echan fuera de la viña. Los principales del pueblo comprendieron perfectamente “que decía contra ellos aquella parábola” (v. 12).
Sección del libro @book, de @author
Una caña semejante a una vara
Medidaa con carácter de autoridad y poder
Sección del libro @book, de @author
La Iglesia del Dios viviente
Una comunión vigilada
No podemos dejar abierta la Cena del Señor a cualquier persona que desee participar, pues la cuestión de participar o no nunca debe ser decidida solo por el individuo. En 1 Corintios 5 el apóstol Pablo urge a la iglesia de Corinto a que reconozca su responsabilidad de limpiarse de la levadura que había entrado en medio de ella.
Sección del libro @book, de @author
Una conducta sumisa y amable
“Recuérdales que se sujeten a los gobernantes y autoridades”: Los “gobernantes y autoridades” son a menudo nombrados en las epístolas. En Efesios 1:21 vemos al Señor resucitado, sentado a la diestra de Dios “sobre todo principado y autoridad y poder y señorío, y sobre todo nombre que se nombra, no sólo en este siglo, sino también en el venidero”.
Sección del libro @book, de @author
Una de sus cabezas como herida de muerte
La cabeza imperial del imperio romano; la sexta cabezaa.
Sección del libro @book, de @author
Una estrella que cayó del cielo
Una estrella que cayó del cieloa.
Sección del libro @book, de @author
Una gran estrella, ardiendo como una antorcha
Potestad (a la que le habría correspondido actuar como luminaria) que abandona su posición de autoridad y sus relaciones con Dios y arde en lugar de alumbrar
Sección del libro @book, de @author
Una gran montaña ardiendo en fuego
Una gran montaña ardiendo en fuegoa (véase 6:14). Mar – véase 7:1.
Sección del libro @book, de @author
Una morada, los sacerdotes y los sacrificios
En Éxodo vemos cómo Dios quiso sacar a su pueblo de Egipto, no sólo a fin de liberarlo de la esclavitud de Faraón, sino para tenerlo para él: “Te he dicho que dejes ir a mi hijo, para que me sirva” (Éxodo 4:23). Pero el pueblo era pecador, y fue menester la sangre de la Pascua sobre cada casa, para que fuese preservada del ángel destructor.
Sección del libro @book, de @author
La Iglesia del Dios viviente
Una persona viviente
En años posteriores, Pedro escribió a los creyentes acerca del Señor Jesucristo y dijo: Acercándoos a él, piedra viva, desechada ciertamente por los hombres, mas para Dios escogida y preciosa (1 Pedro 2:4).
Sección del libro @book, de @author
La Iglesia del Dios viviente
Una representación de la Iglesia entera
Cada iglesia local o asamblea de creyentes solo es una parte del cuerpo de Cristo y ha de ser una representación exacta de la Iglesia en su totalidad. Debe expresar la Iglesia como un todo, al igual que una menuda gota de rocío refleja, en miniatura, el mismo firmamento que el poderoso océano.
Sección del libro @book, de @author
Una salvación universal
El carácter de la gracia es absoluto. No se nos dice que traerá o que ha traído, sino que trae. Esto hace de la salvación, perfectamente cumplida, una cosa actual, inmutable, que no puede cambiarse ni revocarse. Pero, además, aparece a todos los hombres. Su alcance es universal y nadie queda excluido de ella.
Sección del libro @book, de @author
Una sola ofrenda perfecta: la muerte del Señor Jesús
Nos proponemos considerar la muerte del Señor Jesús, “la ofrenda del cuerpo de Jesucristo hecha una vez para siempre” (Hebreos 10:10). Será el tema central de la adoración de los redimidos en la eternidad, pero, aunque no podamos sondearlo aquí abajo, es la voluntad del Señor que nuestros corazones se ocupen en él.
Sección del libro @book, de @author
Una tercera categoría de obreros
Al final de este pasaje hallamos una tercera categoría de obreros
Sección del libro @book, de @author
Unas pocas personas (algunos nombres)
Personas contadas y conocidas individualmente por el Señora
Sección del libro @book, de @author
Unidos por Dios
Las palabras de Mateo 19:6: Lo que Dios juntó, no lo separe el hombre,
Sección del libro @book, de @author
Uno de los cuatro seres vivientes
Uno de los cuatro seres vivientes – véase 4:6-7.
Sección del libro @book, de @author
Usar la vara, pero con amor
Pero, como alguien ha escrito muy bien: «El niño a quien se castiga debe sentir que es el amor el que emplea la vara. Los niños perciben enseguida –sus jóvenes corazones sienten muy bien–, si los padres, al emplear la vara, lo hacen por amor, cólera o descontrol. En estos últimos casos, el instrumento correctivo no producirá el efecto buscado. La ira provoca ira.
Sección del libro @book, de @author
Varios dones de gracia
Después del funcionamiento de los dones pasamos, en el versículo 27, a su enumeración, pues ningún don faltaba en la asamblea de Corinto (1 Corintios 1:7).
Sección del libro @book, de @author
Venida del Señor a su templo
Los últimos capítulos del profeta Ezequiel (cap. 40-44) nos hablan de este templo futuro, establecido después de que el último templo –el del anticristo, que edificará este hombre rebelado contra Dios– haya sido definitivamente destruido. Entonces Jehová reedificará su templo, y “vendrá súbitamente… el ángel del pacto” (Malaquías 3:1).
Sección del libro @book, de @author
Verán su rostro
Verán su rostroa.
Sección del libro @book, de @author
Verdad y rectitud
Otra cosa importante en la educación de un niño es enseñarle a practicar la verdad y la integridad. Por haber nacido en pecado, todos los humanos tienen una naturaleza mala, “hablando mentira desde que nacieron” (Salmo 58:3), y éste es indudablemente uno de los pecados más comunes de la humanidad.
Sección del libro @book, de @author
Versículos 13-21: El ministerio de la evangelización
Después de esta recapitulación, consideremos el texto que acabamos de leer: “Porque si estamos locos, es para Dios; y si somos cuerdos, es para vosotros” (v. 13). Tal vez os sorprenderá si os digo que esto debería caracterizarnos.
Sección del libro @book, de @author