15 resultados

Un solo pan

“El pan que partimos” (v. 16) es la comunión del cuerpo de Cristo. Tenemos una participación en común con este Cuerpo y nos identificamos con él. Cuando el único pan es puesto sobre la mesa y lo partimos, manifestamos en común que, todos juntos, formamos parte de un solo Cuerpo; manifestamos la unidad.

Sección del libro @book, de @author

Una caña semejante a una vara

Medidaa con carácter de autoridad y poder

Sección del libro @book, de @author

Una conducta sumisa y amable

“Recuérdales que se sujeten a los gobernantes y autoridades”: Los “gobernantes y autoridades” son a menudo nombrados en las epístolas. En Efesios 1:21 vemos al Señor resucitado, sentado a la diestra de Dios “sobre todo principado y autoridad y poder y señorío, y sobre todo nombre que se nombra, no sólo en este siglo, sino también en el venidero”.

Sección del libro @book, de @author

Una de sus cabezas como herida de muerte

La cabeza imperial del imperio romano; la sexta cabezaa.

Sección del libro @book, de @author

Una estrella que cayó del cielo

Una estrella que cayó del cieloa.

Sección del libro @book, de @author

Una gran estrella, ardiendo como una antorcha

Potestad (a la que le habría correspondido actuar como luminaria) que abandona su posición de autoridad y sus relaciones con Dios y arde en lugar de alumbrar

Sección del libro @book, de @author

Una gran montaña ardiendo en fuego

Una gran montaña ardiendo en fuegoa (véase 6:14). Mar – véase 7:1.

Sección del libro @book, de @author

Una libre entrada

El segundo y precioso fruto de la justificación es que, por medio del Señor Jesucristo, Tenemos entrada por la fe a esta gracia en la cual estamos firmes (v. 2).

Sección del libro @book, de @author

Una maravillosa esperanza

“Porque a los que antes conoció, también los predestinó para que fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos. Y a los que predestinó, a estos también llamó; y a los que llamó, a estos también justificó; y a los que justificó, a estos también glorificó” (v. 29-30).

Sección del libro @book, de @author

Una maravillosa promesa

Y no solo ello, sino que al mismo tiempo sabemos que, “a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados” (v. 28). No siempre sabemos, por falta de conocimiento, qué debemos pedir como conviene (el propio apóstol Pablo es un ejemplo de ello, como lo vemos en 2 Corintios 12), pero hay algo que sabemos,

Sección del libro @book, de @author

Una renovación continua

“No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta” (v. 2). En estas palabras el apóstol agrega aun un segundo elemento a la consagración personal a Dios, Una advertencia contra las malas influencias del mundo, dominio de Satanás.

Sección del libro @book, de @author

Una salvación universal

El carácter de la gracia es absoluto. No se nos dice que traerá o que ha traído, sino que trae. Esto hace de la salvación, perfectamente cumplida, una cosa actual, inmutable, que no puede cambiarse ni revocarse. Pero, además, aparece a todos los hombres. Su alcance es universal y nadie queda excluido de ella.

Sección del libro @book, de @author

Una tercera categoría de obreros

Al final de este pasaje hallamos una tercera categoría de obreros

Sección del libro @book, de @author

Unas pocas personas (algunos nombres)

Personas contadas y conocidas individualmente por el Señora

Sección del libro @book, de @author

Uno de los cuatro seres vivientes

Uno de los cuatro seres vivientes – véase 4:6-7.

Sección del libro @book, de @author

Varios dones de gracia

Después del funcionamiento de los dones pasamos, en el versículo 27, a su enumeración, pues ningún don faltaba en la asamblea de Corinto (1 Corintios 1:7).

Sección del libro @book, de @author

Vasos de ira y vasos de misericordia

El apóstol llama a esos hombres “vasos de ira” en relación con la imagen del alfarero, así como designa “vasos de misericordia” a aquellos que se someten a Dios y a su Palabra. Unos y otros se encaminan a su meta final, ya sea la destrucción, ya sea la gloria. Ellos están preparados para eso, pero ¡no perdamos de vista la gran diferencia que existe entre las dos preparaciones!

Sección del libro @book, de @author

Venida del Señor a su templo

Los últimos capítulos del profeta Ezequiel (cap. 40-44) nos hablan de este templo futuro, establecido después de que el último templo –el del anticristo, que edificará este hombre rebelado contra Dios– haya sido definitivamente destruido. Entonces Jehová reedificará su templo, y “vendrá súbitamente… el ángel del pacto” (Malaquías 3:1).

Sección del libro @book, de @author

Verán su rostro

Verán su rostroa.

Sección del libro @book, de @author

Veredicto final: toda la humanidad culpable ante Dios

En el versículo 9, el apóstol retoma el hilo de su pensamiento, relacionado con el versículo 1: “¿Qué, pues? ¿Somos nosotros mejores que ellos?” y responde: “En ninguna manera; pues ya hemos acusado a judíos y a gentiles, que todos están bajo pecado”. Estas dos clases de gente estaban indiscutiblemente convictas de pecado.

Sección del libro @book, de @author

Versículos 13-21: El ministerio de la evangelización

Después de esta recapitulación, consideremos el texto que acabamos de leer: “Porque si estamos locos, es para Dios; y si somos cuerdos, es para vosotros” (v. 13). Tal vez os sorprenderá si os digo que esto debería caracterizarnos.

Sección del libro @book, de @author

Versículos 1-6: Hay también un velo sobre los gentiles o naciones

Después de haber hablado de los judíos, el apóstol pasa a los gentiles o naciones. “Recomendándonos a toda conciencia humana, delante de Dios”.

Sección del libro @book, de @author

Versículos 1-6: Una carta de Cristo conocida y leída por todos los hombres (cap. 3:2)

Permítanme volver un poco sobre los pensamientos contenidos en los dos primeros capítulos de nuestra epístola. Esta última presenta un tema particular: el ministerio, su funcionamiento, la tarea que le incumbe y las cualidades indispensables para ser ministro de Cristo, principios en los que penetraremos más a medida que profundicemos este tema.

Sección del libro @book, de @author

Versículos 1-8: Una casa eterna en los cielos

Al llegar ahora al capítulo 5, vemos que, a pesar de todas las maravillas que los capítulos anteriores nos han presentado –tales como contemplar al Señor, ser transformados a su imagen, comunicar su vida al medio que nos rodea, gozar de sus glorias en el alma– nos falta una aún: ser conformados a su persona. Ser conformados no es lo mismo que ser transformados.

Sección del libro @book, de @author