87 resultados
Nacido de nuevo
Nacer de nuevo no significa lo que Nicodemo se imaginaba; tampoco es lo que a menudo narran las filosofías de los paganos y las fábulas, a saber, que un anciano volverá a nacer como niño, o será transformado en un joven. Un recién nacido tiene la misma naturaleza que sus padres, nada mejor.
Sección del libro @book, de @author
No más guerra
Las riquezas de la tierra libertada no serán usadas para ocasionar destrucción y miseria. “Y martillarán sus espadas para azadones, y sus lanzas para hoces; no alzará espada nación contra nación, ni se ensayarán más para la guerra” (Miqueas 4:3; Isaías 2:4).
Sección del libro @book, de @author
Nuestro Dios y nuestro Padre
En Efesios 1 encontramos detalles más precisos. En el versículo 3 se llama a Dios “el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo”. Como hombre, el Señor Jesús habla del “Dios mío” (por ejemplo, Mateo 27:46). Como Hijo de Dios, Dios es su Padre (Juan 5:17-18; 17:1, etc.). Después de la resurrección, el Señor introduce a los suyos en esta relación con Dios:
Sección del libro @book, de @author
Nuestro Sacerdote en el cielo
Aunque el primer servicio del Señor Jesús como Sumo Sacerdote se cumplió en la tierra, y precisamente en relación con los pecados, su servicio ahora ya no lleva este carácter. Tras haber cumplido la obra, “se sentó a la diestra de Dios” en el cielo para siempre. “Porque tal sumo sacerdote nos convenía… hecho más sublime que los cielos” (Hebreos 7:26).
Sección del libro @book, de @author
Nuevos cielos y nueva tierra
En 2 Pedro 3 encontramos lo que es la nueva tierra y cómo esta se prepara. Isaías ya había hablado de nuevos cielos y nueva tierra (cap. 65:17; 66:22). Pero, como se desprende de su sentido, no ha visto más allá del milenio. Habla de Jerusalén, de construir casas y de morar en ellas. Ciertamente, hasta de pecadores que son maldecidos y cuyos cadáveres serán vistos.
Sección del libro @book, de @author
Obediencia y sumisión
“Tú encargaste que sean muy guardados tus mandamientos” (Salmo 119:4). “En guardarlos hay grande galardón” (Salmo 19:11). “Si guardareis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor; así como yo he guardado los mandamientos de mi Padre, y permanezco en su amor” (Juan 15:10).
Sección del libro @book, de @author
Objeto y finalidad de las profecías
Muchos cristianos saben DE DÓNDE y DE QUÉ han sido rescatados, pero no han aprendido PARA QUÉ lo han sido. Bástales saber que están seguros de la salvación que han recibido en Cristo, mas ¿no deberían también aspirar a conocer todas las consecuencias de tan grande salvación?
Sección del libro @book, de @author
Orar no es solo para los creyentes experimentados
Cuando los recién convertidos no saben cómo orar, ni si sus ruegos son acertados, ¿les vendría mejor dejarlo para más tarde?
Sección del libro @book, de @author
Orar sin cesar
¿Entonces solo los creyentes maduros, los que han escudriñado atentamente y a fondo la Palabra de Dios, pueden orar? ¡No, a Dios gracias! Como ya hemos dicho, ¿dirán los padres a su hijo que por ser aún pequeño, por hablar torpemente y pedir a veces cosas descabelladas, no debe pedir nada más hasta su mayoría de edad? ¡Ni hablar! Están contentos de que el niño venga a ellos con sus ruegos.
Sección del libro @book, de @author
Pecado es cada acto en el que alguien no toma en cuenta la autoridad de Dios sobre su criatura
De ahí, por ejemplo, es pecado comer si no se hace en la dependencia de Dios. El Señor Jesús quería comer tan solo cuando Dios lo mandaba (Mateo 4:4; ver también Juan 4:34). Por eso la Palabra de Dios dice: “Todo lo que no proviene de fe, es pecado” (Romanos 14:23).
Sección del libro @book, de @author
Pecados inconscientes
Ahora se presenta una gran dificultad; a menudo cometemos pecados de los cuales ni siquiera llegamos a ser conscientes de haberlos cometido, a veces incluso cuando creemos haber hecho algo bien. Sin embargo la ignorancia no nos exime de culpabilidad.
Sección del libro @book, de @author
Pecados involuntarios
Ahora surge otra pregunta: ¿Alguien es culpable solamente cuando peca conscientemente? Todo juez emitirá la sentencia de «culpable» cuando alguien infringe la ley, aun cuando la persona asegure ignorarla. Hubiera podido conocerla, ya que fue proclamada. Por eso es valedera la expresión jurídica: «La ignorancia de la ley no exime del castigo».
Sección del libro @book, de @author
Pedir según su voluntad
Sí, primero debemos juzgarnos a nosotros mismos a la luz de Dios y confesar al Señor, como también a otros –en la medida en que los hayamos afectado– todo lo que no ha estado bien, y así limpiarnos mediante el juicio de nosotros mismos. Entonces podremos hablar abiertamente a Dios. Pero luego, para estar seguros de recibir lo pedido, tenemos que pedir según su voluntad.
Sección del libro @book, de @author
Pedro niega al Señor
También a través del caso de Pedro, los evangelios nos describen de qué modo el Señor desempeña el servicio del lavamiento de los pies. En la escena de Mateo 26:30-35 se nota que Pedro había perdido la comunión práctica con el Señor. El mismo no lo sabía, y nadie le había llamado la atención al respecto.
Sección del libro @book, de @author
Pérgamo
Nos enfrentamos aquí con una situación completamente distinta. La Iglesia no es ya “extranjera y peregrina” aquí abajo, sino que tiene una residencia estable y esta no se encuentra en el yermo o en la soledad, sino allí “donde está el trono de Satanás”. Ha buscado sombra y cobijo en este mundo, donde radica el trono del príncipe y dios de este siglo. Esto es lo que vemos en el plan histórico.
Sección del libro @book, de @author
¡Pero yo no tengo paz!
Sin embargo, ahora dices: ¡Pero yo no tengo paz! Pues bien, es porque aún no has aceptado que hace mucho tiempo ya esta paz ha sido hecha. El Señor Jesús hizo la paz. Él es nuestra paz, y él nos proclama esta paz (Efesios 2:14-17). “Haciendo la paz mediante la sangre de su cruz” (Colosenses 1:20). Desde que le aceptaste tienes parte en esta paz.
Sección del libro @book, de @author
Prélogo del editor
La disciplina en la Iglesia es una necesidad a causa del Santo y Verdadero (Apocalipsis 3:7), quien está en medio de su pueblo. Él, como lo leemos en Habacuc 1:13, es muy limpio de ojos para ver el mal y no puede soportar el agravio. Allí donde el Santo tiene su habitación no es posible permitir que continúe una situación en la que el pecado no sea juzgado.
Sección del libro @book, de @author
Preparación para el estudio de las profecías
El espíritu con el que hemos de entregarnos al estudio de las profecías está claramente caracterizado por el pasaje bíblico de la vocación de Isaías, a quien el Señor había llamado al ministerio profético; pero, aunque se trata aquí de un «Nabi'» (término hebreo traducido por profeta, que significa: aquel que anuncia), la índole de la preparación siempre es la misma.
Sección del libro @book, de @author
¿Qué carácter tendrá Rusia?
Del Imperio romano hemos visto que su característica fue la enemistad contra Dios y la blasfemia contra su Nombre. Según estos capítulos, Rusia se caracteriza por otros rasgos. Advertimos una gran rapacidad (cap. 38:13) y una desatención completa hacia Dios.
Sección del libro @book, de @author
¿Qué características tendrá el Imperio romano?
En Daniel 2 y 7 y Apocalipsis 13 y 17 hemos visto que el Imperio romano tendrá diez reyes, representados por diez dedos y diez cuernos. Apocalipsis 17:12 dice que estos diez reyes aún no han recibido reino, sino que reciben poder como reyes, al mismo tiempo que la bestia.
Sección del libro @book, de @author
¿Qué dicen las Escrituras sobre la elección?
Aunque en muchos sitios de la Palabra de Dios se habla de la elección (por ejemplo en 1 Pedro 1:2; 2 Timoteo 1:9; Tito 1:2), la doctrina se encuentra principalmente en Romanos 8:23-30 y Efesios 1:3-14. En Romanos 8:29-30 leemos:
Sección del libro @book, de @author
¿Qué es la conversión?
Ahora contesto a la segunda pregunta: «La conversión, ¿qué es exactamente?». No es tan fácil de explicar, pues las palabras “conversión” o “arrepentimiento” no son traducciones textuales de la voz griega “metanoia”, que se utiliza en los manuscritos originales de la Palabra de Dios. No hay ninguna palabra española que refleje la palabra griega con toda exactitud.
Sección del libro @book, de @author
¿Qué es la santificación?
Se puede notar una clara diferencia entre pureza y santidad. Si seguimos las numerosas citas de las Escrituras en las que se habla de “santo” y de “santificación”, resulta claro que la santificación significa separación; y aplicada a nosotros mismos significa la separación de todo aquello con lo que estábamos ligados hasta entonces, con el fin de entregarnos a Dios.
Sección del libro @book, de @author
¿Qué es pecado?
Ahora dirás: –Debo reconocer que algunas veces hago cosas equivocadas, pero no puedo comprender que todo lo que los hombres hacen sea pecado. Hay una multitud de personas que cumplen buenas acciones. Basta pensar en aquellos que se juegan la vida para ayudar a los demás. Y cuando yo, por ejemplo, como y bebo, o voy a la escuela o al trabajo, no hago nada malo.
Sección del libro @book, de @author