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Dos clases de obreros
Los primeros edifican sobre el fundamento con oro, plata, piedras preciosas. Son aquellas doctrinas aportadas para la edificación de la casa de Dios, pero, al mismo tiempo, son aquellas personas formadas por estas doctrinas y añadidas al edificio por el ministerio de los obreros del Señor.
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Dos testigos
Testimonio competente, suficiente, aunque el menor según la leya.
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Dulce como la miel
Efecto de la comunicación directa de las revelaciones divinas.
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Edificación de la casa de Dios
También el carácter del despertar que el Señor suscita en nuestros días consiste en construir la casa de Dios.
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Ejemplo y advertencias para nosotros
Fijémonos en las palabras del apóstol: Estas cosas les acontecieron como ejemplo, y están escritas para amonestarnos a nosotros (v. 11).
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El aire
La atmósfera que envuelve a los hombres y actúa sobre ellos. Lo que es esencial a su existencia. La escena de autoridad de Satanása.
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El alimento de Canaán
Despojarse de la carne por el juicio realizado en la cruz (la circuncisión), y practicar diariamente este juicio (Gilgal), son las primeras e indispensables condiciones para ir a la batalla. El casco de Saúl, su coraza y su espada no fueron de ninguna utilidad a David para ir al combate contra el filisteo. Fue necesario echar de sí estas cosas.
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El altar
El altar – véase 14:18.
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El altar de Ed
Volvemos a hallar aquí a las dos tribus y media –Rubén, Gad y Manasés– que habíamos dejado en el primer capítulo de nuestro libro. Mientras sus familias permanecían del otro lado del río, los hombres de estas tribus habían pasado armados delante de sus hermanos para combatir contra los enemigos de Dios y establecer a Israel en el país de la promesa.
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El altar de oro
El altar de oro (véase 8:3) – La voz que sale del altar de intercesión da impulso al segundo ay, el que es un juicio en favor de los santos.
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El altar reedificado
Durante los 70 años del cautiverio, ese pobre pueblo, herido por el juicio de Dios, se había visto privado del culto de Jehová. El templo estaba destruido, todos los tesoros habían sido saqueados. Hasta el altar de bronce había sido destrozado.
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El altar y el culto
En segundo término, el remanente comprendía que el culto estaba vinculado con el altar. Este formaba su centro, tal como la Mesa del Señor (1 Corintios 10:21) forma el centro del culto para el cristiano.
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El Amalecita, capítulo 1:1-16
Dos hechos señalan el reinado de David en su aurora: el juicio de Israel y de su príncipe sobre los montes de Gilboa, y la victoria obtenida sobre Amalec por aquel que será rey mañana.
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El amor: condición indispensable para ejercer los dones
En el capítulo 12 hallamos la doctrina de los dones del Espíritu Santo y, en el capítulo 14, esos dones en ejercicio, pero el capítulo 13 introduce entre estos dos temas una condición absolutamente indispensable para el ejercicio de los dones: el amor. Sin el amor, tengámoslo bien en cuenta, son absolutamente inútiles.
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El amor en acción
Todas estas cosas conducen al apóstol a la descripción del amor. No da una definición propiamente dicha, pues el amor es la misma esencia y la naturaleza de Dios. Más bien da la descripción del amor en acción, y esto es precisamente lo que necesitamos saber.
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El amor, una energía positiva
El apóstol termina su lista con estas palabras: “Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta” (v. 7). En el amor hallamos no sólo los caracteres negativos de los cuales acabamos de hablar, sino también una energía positiva que nos hace capaces de soportarlo todo: trabajos, fatigas, sufrimientos; de creerlo todo.
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El ángel de las aguas
El ángel de las aguas – El tercer ángel.
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El ángel del abismo, Abadón, Apolión
El ángel del abismo, Abadón, Apolióna – Destructor.
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El apoyo del rey Darío
Dios favorece particularmente el despertar que ha provocado, mientras hace sentir cada vez más a los librados la ruina causada por su infidelidad. Darío el persa apoya a los judíos y pronuncia una sentencia equitativa, fundada además en el hecho de que “es ley de Media y de Persia que ningún edicto u ordenanza que el rey confirme puede ser abrogado” (Daniel 6:15).
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El arca en Sion, capítulo 6
No basta que la sede de la realeza de David –o de Cristo– sea colocada en Sion, en el monte de la gracia. Dios mismo quiere morar allí para siempre con su rey (véase Apocalipsis 22:1, 3). Por eso David está enteramente en la corriente de los pensamientos de Dios, cuando va a buscar el arca para volverla a traer a Jerusalén.
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El ardid de Gabaón
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El ardid de Gabaón
A medida que avanzamos en el estudio del libro de Josué, aprendemos a conocer al enemigo bajo nuevos aspectos, como también nuevas flaquezas de los combatientes. Satanás sabe hacer la guerra, disponer sus baterías de distintos modos, atacar de frente, aplastar por una mayoría abrumadora; pero también sabe rodear, engañar por medio de astucias, poner trampas.
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El arrepentimiento: único camino para la salvación
Nuevamente se formula la pregunta: ¿Qué hacer? El capítulo 17:30-31 de los Hechos nos da la respuesta: “Dios… manda a todos los hombres en todo lugar, que se arrepientan; por cuanto ha establecido un día en el cual juzgará al mundo con justicia, por aquel varón a quien designó, dando fe a todos con haberle levantado de los muertos”.
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El asirio profético, Gog, rey del norte
Ante las invasiones de langostas –tan desastrosas que los hombres se ven obligados a reconocer en ellas un juicio de Dios–, ante las circunstancias solemnes que las acompañan –como la interrupción de las funciones sacerdotales y las relaciones del pueblo con Dios–, y finalmente ante la terrible hambre, los hombres gritan: “Viene el día de Jehová, porque está cercano”.
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