6 resultados

¿Cómo sé que estoy totalmente arrepentido?

¿De qué dependía que yo hubiera tardado tantos años en tener la paz? Sin duda, uno de los motivos había sido que mi sentimiento de culpabilidad y mi conciencia del pecado eran demasiado pequeños. No es que Dios establezca una medida y no perdone cuando nuestra conciencia de pecado y nuestro arrepentimiento no alcanzan esta medida.

Sección del libro @book, de @author

Cómo volver a encontrar la comunión con Dios

El salmo 51 fue escrito por David en una muy dolorosa circunstancia. Nos revela los sentimientos producidos en el alma por una verdadera convicción de pecado, así como la senda trazada por el Espíritu Santo para volver a encontrar la comunión con Dios. Consideremos las penosas etapas de ese camino:

Sección del libro @book, de @author

¿Con qué fin la asamblea debe ejercer la disciplina?

Primeramente, a causa del deber que le incumbe de responder a la santidad del Señor y de su Mesa. No se puede venir a la presencia del Señor cargado con pecados para participar del partimiento del pan (Malaquías 1:7; 1 Corintios 10:20; 1 Corintios 11:27-32).

Sección del libro @book, de @author

Condiciones para ser oído

En Juan 15:7 el Señor dice: Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis, y os será hecho.

Sección del libro @book, de @author

Conforme a la imagen y semejanza de Dios

En Romanos 5:12-21 encontramos el motivo por el cual tenemos esta naturaleza pecaminosa: porque todos somos descendientes de Adán.

Sección del libro @book, de @author

Cristo como nuestro Sumo Sacerdote

La epístola a los Hebreos nos presenta estas cosas. Allí vemos al cristiano como peregrino y forastero. Está de viaje hacia la gloria (cap. 11:40), pues tiene un “llamamiento celestial” (cap. 3:1). Pero ahora todavía está en el desierto, en medio de todas las dificultades y peligros inherentes a este. Luego se nos presenta al Sacerdote.

Sección del libro @book, de @author

Cristo nuestro abogado

La palabra griega “parakletos”, que aquí se traduce por “abogado”, aparece solamente en Juan 14, 16, y en esta cita. Allí es traducido por “Consolador” y se aplica al Espíritu Santo.

Sección del libro @book, de @author

¿Cuándo y con qué frecuencia debemos celebrar la Cena del Señor?

En la eternidad alabaremos y adoraremos al Cordero en todo momento. En los bendecidos primeros días de la Asamblea, los creyentes celebraban la Cena del Señor diariamente (Hechos 2:46). Pero como más tarde las circunstancias cambiaron, de modo que ya no podían reunirse todos los días, lo hacían el primer día de la semana.

Sección del libro @book, de @author

Dios endurece a algunos hombres

El versículo 17 es una cita de Éxodo 9:16. Dios dijo a Faraón que endurecería su corazón para manifestarle todo Su poder. Pero primero debemos leer lo que había ocurrido antes. En Éxodo 5:2 Faraón dice: “¿Quién es Jehová, para que yo oiga su voz y deje ir a Israel? Yo no conozco a Jehová, ni tampoco dejaré ir a Israel”. Luego agravó la servidumbre del pueblo (cap. 5:18).

Sección del libro @book, de @author

Dios es libre de actuar como desea

En Romanos 9:19-21 esta cuestión se trata de modo muy general. ¿No tiene Dios el derecho de hacer con sus criaturas lo que quiere? Tendría derecho a hacer de un hombre un vaso para honra y de otro un vaso para deshonra. ¿Puede la cosa creada tener por responsable al Creador y pedirle cuentas? Dios, como Creador, tiene el derecho de hacer con sus criaturas lo que le plazca.

Sección del libro @book, de @author

Dios es luz y no hay tinieblas en él

Esta comunión con el Padre y con su Hijo solo puede realizarse evidentemente si estamos en armonía con la naturaleza de Dios. Dios es luz. Por lo tanto, hemos de estar en la luz para tener comunión. En otro tiempo éramos tinieblas, pero ahora somos luz en el Señor (Efesios 5:8).

Sección del libro @book, de @author

Dios sabía quiénes éramos nosotros

Ahora dices: «No compruebo ningún cambio. Hago aun más cosas equivocadas que antes». Creo que ahora ves muchos más pecados en ti que antes. Eso no puede ser de otra manera, pues el Espíritu Santo te ha iluminado los ojos, pero cuando viniste a Dios, él ya te conocía. Conocía tu corazón, tu vida, todos los pecados que habías cometido y los que cometerás en el futuro.

Sección del libro @book, de @author

¿Dónde debemos adorar?

Sin duda alguna, cada creyente debe adorar personalmente. ¿Cómo podemos contemplar la obra del Señor Jesús, el amor y la bondad del Padre, sin dar gracias y alabar? Pero estas cosas las tenemos juntamente con todos los hijos de Dios, lo que nos conduce espontáneamente a la adoración en común.

Sección del libro @book, de @author

Ejemplos de las Escrituras: La iglesia de Corinto

Después de haber recibido la primera carta del apóstol Pablo, la asamblea de Corinto había al fin puesto bajo disciplina y excluido al malvado fornicario que se hallaba entre ellos (1 Corintios 5). Luego leemos en la segunda carta a los corintios que el apóstol exhorta a la asamblea a perdonar a dicho hermano y a consolarle, para que no sea consumido de demasiada tristeza (2 Corintios 2:5-11).

Sección del libro @book, de @author

Ejemplos de las Escrituras: La lepra

Cuando en Israel se temía que alguien pudiera tener lepra (en sentido figurado esta terrible enfermedad es una imagen del pecado), en Levítico 13 y 14 se lee cómo esta persona era aislada durante 7 días. Después de este tiempo, el sacerdote tenía que mirar a la persona para comprobar si realmente se trataba de un caso de lepra.

Sección del libro @book, de @author

El alimento para la nueva vida

La Palabra de Dios también es el alimento para la nueva vida. ¡Cuán dulces son a mi paladar tus palabras! Más que la miel a mi boca (Salmo 119:103).

Sección del libro @book, de @author

Él aprendió la obediencia

Él sabe lo que para nosotros significa obedecer a Dios mientras vivimos en un ambiente hostil a Dios, puesto que aprendió la obediencia (Hebreos 5:8). Nunca había obedecido, pues era el Dios Altísimo. Pero como hombre en la tierra, aprendió lo que era la obediencia. Él dice: “Despertará mañana tras mañana, despertará mi oído para que oiga como los sabios.

Sección del libro @book, de @author

El camino de regreso

Todo esto nos muestra claramente que no existe algo como «un leve pecado» en la vida de un creyente o uno que no tenga consecuencias. Aun un solo pecado tiene consecuencias graves, y mucho más cuando se trata de una vida de pecado, como por ejemplo el alcoholismo o la fornicación. ¿Somos conscientes del hecho de que, como dice J. N.

Sección del libro @book, de @author

El carácter exclusivo de la Cena del Señor

Hemos visto que solo los verdaderos creyentes pueden participar en la Cena del Señor. En otras citas, como en 1 Corintios 5 y en la segunda epístola de Juan, se mencionan algunas cosas por las cuales ciertas personas, reconocidas como verdaderos creyentes, están impedidas para tomar parte en dicho acto.

Sección del libro @book, de @author

El cristianismo lleva un carácter eterno

Estos versículos todavía queda una importante conclusión que sacar: Dios nos escogió en Cristo “antes de la fundación del mundo”. Esta elección es fuera del tiempo, se remonta aun desde antes de que el tiempo haya empezado; es para la eternidad y no para esta tierra.

Sección del libro @book, de @author

El cuerpo de Cristo, la Iglesia

Siendo uno solo el pan, nosotros, con ser muchos, somos un cuerpo; pues todos participamos de aquel mismo pan (1 Corintios 10:17).

Sección del libro @book, de @author

El Hijo del Hombre que está en el cielo

En los versículos 11 y 13 del capítulo 3, el Señor muestra el maravilloso secreto de su persona: es el Hijo del Hombre que está en el cielo. Juan 1:1 nos dice que él es Dios mismo, el Eterno. Pero en el versículo 14 está escrito: “Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros”. “Dios fue manifestado en carne” (1 Timoteo 3:16). Dios y hombre en una persona, ¡qué misterio!

Sección del libro @book, de @author

El Hijo del Hombre tuvo que ser levantado

A partir del versículo 12, el Señor empieza a hablar sobre cosas celestiales, adelantando otra necesidad a un primer plano. El Hijo del Hombre que está en el cielo conoce la gloria del cielo, la morada de Aquel que “es luz, y no hay ningunas tinieblas en él” (1 Juan 1:5). Y si los hombres han de entrar en la gloria, primero debe resolverse la cuestión del pecado.

Sección del libro @book, de @author

El hombre es pecador

Esta es una horrible verdad. Muchas personas no piensan en ella, y aun hay quienes la niegan. Pero, ¿estarán convencidos de lo que afirman? Un hombre sincero debe reconocer que con frecuencia comete errores.

Sección del libro @book, de @author