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La Iglesia del Dios viviente

El Espíritu Santo es quien escoge

Hechos 20:28 nos ayudará a discernir la senda de Dios para nosotros a ese respecto. El apóstol Pablo, al dirigirse a los ancianos de Éfeso les dijo: Mirad por vosotros, y por todo el rebaño en que el Espíritu Santo os ha puesto por obispos (supervisores) para apacentar la Iglesia del Señor.

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La Iglesia del Dios viviente

El fundamento para reunirse

A causa del imperante estado de división, hoy en día parece ser imposible congregar en uno a todos los creyentes de una localidad. Sin embargo, el único fundamento bíblico para reunirse sigue vigente para nosotros en la actualidad. Consiste en reconocer de un modo práctico la verdad del único cuerpo de Cristo.

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El fundamento seguro

Antes de dar instrucciones sobre la senda divina para el creyente que toma a pechos las condiciones que deben imperar en este día de maldad, Pablo habla del seguro fundamento de Dios.

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El hogar de Betania

Cuando el bendito Salvador estaba aquí en la tierra como un extranjero sin hogar, sin lugar donde reclinar su cabeza, Marta lo recibía en su casa (Lucas 10:38). Quizás su hogar fue el único en la ciudad de Betania abierto para Él. Allí siempre era bienvenido. A menudo recurrió a este hogar.

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El idólatra campamento de Israel

En Éxodo 32, donde se habla del campamento de Israel, notamos que los israelitas remplazaron a Dios por la idolatría del becerro de oro hecho por Aarón. Dios, pues, se enojó y ejecutó juicio sobre el pueblo (v. 10, 27-28).

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El libro de los Hechos

En el capítulo 8 de los Hechos vemos cómo los creyentes de Samaria fueron vinculados en gozosa comunión con los creyentes de Jerusalén. Esto sucedió mediante la visita de Pedro y de Juan, quienes vinieron de Jerusalén y les impusieron las manos, mediante lo cual aquéllos recibieron el Espíritu Santo. En los tiempos de antaño, Jerusalén y Samaria habían sido rivales.

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El llamamiento divino

El llamamiento para servir al ministerio del Evangelio o para cuidar de las ovejas de Dios viene del Señor mismo, cosa tan cierta hoy como cuando Él llamó a los apóstoles o dio potestad a otros para ministrar su Palabra en la Iglesia primitiva (véase Efesios 4:11; Romanos 12:6-8; 1 Pedro 4:10).

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El lugar asignado por Dios

“Dios ha colocado los miembros cada uno de ellos en el cuerpo, como él quiso” (1 Corintios 12:18). Así vemos la soberanía de Dios para colocar a los creyentes en el Cuerpo de Cristo. La vemos también al darle a cada miembro un lugar y una función especiales tal como Él quiere. A nadie permite escoger su lugar ni decir lo que quiere hacer en el Cuerpo.

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El lugar de adoración

El lugar de adoración del creyente está indicado claramente en la epístola a los Hebreos. En el capítulo 10:19-22 leemos:

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El lugar preeminente de la Palabra de Dios

En Deuteronomio 11:18-21 Dios nos da una bella descripción de lo que Él desea ver en cada hogar. Él desea que su Palabra sea puesta en el corazón de los padres y atada como señal sobre sus manos. Ellos han de enseñar esa Palabra a sus hijos continuamente y escribirla sobre los postes de su casa y en sus puertas.

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El mal de una ciudad

Deuteronomio 13:12-15 da instrucciones de cómo encargarse de un informe de idolatría en una de las ciudades de Israel. Primero tenía que haber una investigación, y si el informe resultaba ser verdad, debían herir “a filo de espada a los moradores de aquella ciudad” destruyéndola completamente.

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El mal doctrinal

Hemos considerado lo que es la perversidad y lo que caracteriza a los que deben ser excomulgados como perversos. Hemos visto principalmente la perversidad moral o el mal en la vida y en el andar. Hay, no obstante, otra forma de mal bastante seria que también puede manifestarse: es el mal doctrinal, o mala enseñanza. Las Escrituras hablan de ésta en varios lugares.

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El mantenimiento de la autoridad de Cristo

En Hebreos 3:6 se habla de Cristo “como hijo sobre su casa”, la cual está constituida por todos nosotros. En consecuencia, su autoridad tiene que ser mantenida y la iniquidad del hombre echada fuera. Lo que está de conformidad con Él tiene que hacerse manifiesto. Nos es obligatorio, por lo tanto, actuar con responsabilidad para mantener el orden según su Palabra y para guardar limpia su Casa.

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El nombramiento apostólico

En Hechos 14:21-23 tenemos el primero de los dos casos bíblicos en los que se escoge a ancianos. Esto tuvo lugar en las asambleas de gentiles

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El olvido de los corintios

Debemos destacar la múltiple repetición del título de Señor que recibe el Maestro en este capítulo de la Cena.

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El orden y la disciplina son necesarios

Un círculo de comunión es necesario y tenemos que reconocerlo, así como la disciplina que está relacionada con él. Si no reconocemos esta disciplina somos culpables de una falta de sumisión, es decir, somos culpables de un espíritu de independencia. De otra manera, ¿cómo podrían llevarse a cabo el orden y la disciplina establecida por medio del apóstol Pablo para la Casa de Dios, la Asamblea?

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El orden y la responsabilidad

Estos son los principales pensamientos relacionados con la Iglesia como Casa de Dios. Dios es un Dios de orden y, si mora en una casa, esta tiene que estar conforme a su carácter. Por lo tanto, debe estar en orden. Nuestra responsabilidad es de guardarla pura y santa, así como lo declara el salmo 93:5: La santidad conviene a tu casa, oh Jehová.

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El pecado visto como levadura

Otra razón de la necesidad de la disciplina en la asamblea consiste en que el pecado es como la levadura: se esparce y leuda toda la masa. El apóstol habla de esto en 1 Corintios 5:6-⁠8: ¿No sabéis que un poco de levadura leuda toda la masa? Limpiaos, pues, de la vieja levadura, para que seáis nueva masa, sin levadura como sois.

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El proceder según Dios

Como conclusión de lo que creemos que es la senda de procedimiento según Dios en cuanto al atar por parte de una asamblea (inclusive acciones equivocadas), podemos expresar los siguientes principios:

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El procedimiento

Como hemos considerado lo que es la perversidad moral y espiritual, podemos ahora hablar del procedimiento conveniente y según el pensamiento de Dios para llevar a cabo el acto solemne de separar a un perverso de la comunión en la asamblea.

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El propósito de la Cena

Hemos visto que la iglesia primitiva se reunía regularmente el primer día de la semana para partir el pan, y que esta era la principal reunión de la iglesia, la única reunión claramente especificada. Por tales razones consideraremos el significado y propósito de la Cena.

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El sello

Adherido al fundamento firme de Dios encontramos un sello con un lado divino y un lado humano: Teniendo este sello: Conoce el Señor a los que son suyos (2 Timoteo 2:19).

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En el día de Ezequías

En 2 Crónicas 30 tenemos la narración de un avivamiento ocurrido en los días de Ezequías. Esto sucedió cuando la unidad de la nación se había fraccionado y las condiciones eran muy deficientes en Israel. Tanto lo eran que, cuando el rey proclamó la celebración de la pascua e hizo pasar pregón por todo Israel para que todos acudiesen, solamente pocos se humillaron y correspondieron a la cita.

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En el Nuevo Testamento

En la epístola de Judas, donde se señalan los pasmosos males de la cristiandad apóstata, hallamos que se habla de un remanente cristiano. En efecto, el autor se dirige a este remanente en el versículo 1.

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