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Un monte grande y alto

Lugar de donde se tiene una vista general y extensaa.  

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Un servicio sólo para el Señor

¿Podría decirse que Pablo no fue fiel en esta administración? Los que entre los corintios se oponían a él intentaban establecer su autoridad a expensas de la de Pablo. Entonces dice: “Yo en muy poco tengo el ser juzgado por vosotros, o por tribunal humano” (v. 3).

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Un solo pan

“El pan que partimos” (v. 16) es la comunión del cuerpo de Cristo. Tenemos una participación en común con este Cuerpo y nos identificamos con él. Cuando el único pan es puesto sobre la mesa y lo partimos, manifestamos en común que, todos juntos, formamos parte de un solo Cuerpo; manifestamos la unidad.

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Un único hijo amado (Marcos 12:6)

En la parábola de los labradores malvados, el Señor explica toda la historia de Israel, su infidelidad, las persecuciones que hizo padecer a los profetas. Por último, el amo de la viña les envía su “hijo… (único) amado”; también a él lo matan y le echan fuera de la viña. Los principales del pueblo comprendieron perfectamente “que decía contra ellos aquella parábola” (v. 12).

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Una caña semejante a una vara

Medidaa con carácter de autoridad y poder

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Una conducta sumisa y amable

“Recuérdales que se sujeten a los gobernantes y autoridades”: Los “gobernantes y autoridades” son a menudo nombrados en las epístolas. En Efesios 1:21 vemos al Señor resucitado, sentado a la diestra de Dios “sobre todo principado y autoridad y poder y señorío, y sobre todo nombre que se nombra, no sólo en este siglo, sino también en el venidero”.

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Una de sus cabezas como herida de muerte

La cabeza imperial del imperio romano; la sexta cabezaa.

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Una estrella que cayó del cielo

Una estrella que cayó del cieloa.

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Una gran estrella, ardiendo como una antorcha

Potestad (a la que le habría correspondido actuar como luminaria) que abandona su posición de autoridad y sus relaciones con Dios y arde en lugar de alumbrar

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Una gran montaña ardiendo en fuego

Una gran montaña ardiendo en fuegoa (véase 6:14). Mar – véase 7:1.

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Una morada, los sacerdotes y los sacrificios

En Éxodo vemos cómo Dios quiso sacar a su pueblo de Egipto, no sólo a fin de liberarlo de la esclavitud de Faraón, sino para tenerlo para él: “Te he dicho que dejes ir a mi hijo, para que me sirva” (Éxodo 4:23). Pero el pueblo era pecador, y fue menester la sangre de la Pascua sobre cada casa, para que fuese preservada del ángel destructor.

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Una salvación universal

El carácter de la gracia es absoluto. No se nos dice que traerá o que ha traído, sino que trae. Esto hace de la salvación, perfectamente cumplida, una cosa actual, inmutable, que no puede cambiarse ni revocarse. Pero, además, aparece a todos los hombres. Su alcance es universal y nadie queda excluido de ella.

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Una sola ofrenda perfecta: la muerte del Señor Jesús

Nos proponemos considerar la muerte del Señor Jesús, “la ofrenda del cuerpo de Jesucristo hecha una vez para siempre” (Hebreos 10:10). Será el tema central de la adoración de los redimidos en la eternidad, pero, aunque no podamos sondearlo aquí abajo, es la voluntad del Señor que nuestros corazones se ocupen en él.

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Una tercera categoría de obreros

Al final de este pasaje hallamos una tercera categoría de obreros

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Una vez para siempre

Se ha notado la concordancia que hay entre los cuatro grandes sacrificios y el aspecto bajo el cual cada uno de los cuatro evangelios presenta la obra de Cristo:

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Unas pocas personas (algunos nombres)

Personas contadas y conocidas individualmente por el Señora

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Uno de los cuatro seres vivientes

Uno de los cuatro seres vivientes – véase 4:6-7.

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Varios dones de gracia

Después del funcionamiento de los dones pasamos, en el versículo 27, a su enumeración, pues ningún don faltaba en la asamblea de Corinto (1 Corintios 1:7).

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Venida del Señor a su templo

Los últimos capítulos del profeta Ezequiel (cap. 40-44) nos hablan de este templo futuro, establecido después de que el último templo –el del anticristo, que edificará este hombre rebelado contra Dios– haya sido definitivamente destruido. Entonces Jehová reedificará su templo, y “vendrá súbitamente… el ángel del pacto” (Malaquías 3:1).

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Verán su rostro

Verán su rostroa.

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Versículos 13-21: El ministerio de la evangelización

Después de esta recapitulación, consideremos el texto que acabamos de leer: “Porque si estamos locos, es para Dios; y si somos cuerdos, es para vosotros” (v. 13). Tal vez os sorprenderá si os digo que esto debería caracterizarnos.

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Versículos 1-6: Hay también un velo sobre los gentiles o naciones

Después de haber hablado de los judíos, el apóstol pasa a los gentiles o naciones. “Recomendándonos a toda conciencia humana, delante de Dios”.

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Versículos 1-6: Una carta de Cristo conocida y leída por todos los hombres (cap. 3:2)

Permítanme volver un poco sobre los pensamientos contenidos en los dos primeros capítulos de nuestra epístola. Esta última presenta un tema particular: el ministerio, su funcionamiento, la tarea que le incumbe y las cualidades indispensables para ser ministro de Cristo, principios en los que penetraremos más a medida que profundicemos este tema.

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Versículos 1-8: Una casa eterna en los cielos

Al llegar ahora al capítulo 5, vemos que, a pesar de todas las maravillas que los capítulos anteriores nos han presentado –tales como contemplar al Señor, ser transformados a su imagen, comunicar su vida al medio que nos rodea, gozar de sus glorias en el alma– nos falta una aún: ser conformados a su persona. Ser conformados no es lo mismo que ser transformados.

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