4 resultados

Las dos naturalezas del creyente

Muchos creyentes pasan por grandes angustias porque continuamente están escudriñando sus propios corazones, pensando encontrar en él la evidencia de su conversión a Dios. Se puede que tal persona diga: «Mi problema no es ése; no dudo, ni por un solo instante, que el creyente posea actualmente la vida eterna; pero comparando mi experiencia diaria con otras verdades muy claras de la Palabra de Dios, dudo mucho de que yo haya nacido de nuevo.

Libro de @author

Seguridad, certeza y gozo de la salvación

«¿En qué clase viaja usted?». He aquí una pregunta que a menudo se oía antes en las estaciones de ferrocarril. Permítame que le haga la misma pregunta porque, considerándolo bien, usted también está viajando de este mundo a la eternidad, y en cualquier momento puede llegar al final. Permítame, repito, que con el mayor interés le pregunte: «¿En qué clase va viajando?». No hay sino tres clases, y le explicaré cuáles son, para que se pruebe a conciencia, como si estuviera en la presencia de Dios, “a quien tenemos que dar cuenta” (Hebreos 4:13).

Libro de @author

Una salvación tan grande

La Biblia presenta esta “salvación tan grande, la cual, habiendo sido anunciada primeramente por el Señor, nos fue confirmada por los que oyeron, testificando Dios juntamente con ellos, con señales y prodigios y diversos milagros y repartimientos del Espíritu Santo según su voluntad’’ (Hebreos 2:3-4). Los creyentes que gozan de esta “salvación tan grande” conocen prácticamente algo de su valor. No obstante, solamente estudiando la Palabra de Dios con atención podremos entrever su verdadera grandeza. Por eso la finalidad de este libro es la de presentar la enseñanza de la Palabra sobre la salvación vista en su aplicación individual, mientras que los beneficios colectivos relacionados con la salvación son considerados brevemente aquí o allá.

Libro de @author

Mensaje para todos

Crecer en la gracia

El crecimiento espiritual no está directamente relacionado con la edad. Tampoco está necesariamente relacionado con la actividad, ni depende de nuestros conocimientos. El desarrollo mental puede superar con creces el desarrollo espiritual.

Artículo de @author

Conclusión

Al llegar al final de nuestro estudio sobre los diferentes aspectos de la salvación, podemos comprender mejor por qué la Palabra de Dios habla de “una salvación tan grande”.

Capítulo de @book, de @author

Dos naturalezas en pelea

Capítulo de @book, de @author

El camino de la salvación

Capítulo de @book, de @author

El conocimiento de la salvación

Abra ahora la Biblia y lea usted el versículo que muestra cómo el creyente puede saber que tiene la vida eterna: “Estas cosas os he escrito a vosotros que creéis en el nombre del Hijo de Dios, para que sepáis que tenéis vida eterna” (1 Juan 5:13).

Capítulo de @book, de @author

El don del Espíritu Santo

Sin fuerza, sin ninguna energía para hacer el bien: tal es el estado en el cual el pecado abatió al hombre. Este no solamente cayó bajo la esclavitud del pecado –lo que hace necesaria su redención– sino que también se ve reducido a un estado de impotencia, sin poder agradar a Dios ni servirlo.

Capítulo de @book, de @author

El gozo de la salvación

Hallará en las Escrituras que, si usted es salvo por la obra de Cristo y está seguro de ello por la Palabra de Dios, va a conservar el gozo de la salvación por el Espíritu Santo que mora en cada creyente.

Capítulo de @book, de @author

El nuevo nacimiento

“Os es necesario nacer de nuevo” (Juan 3:7). El Señor mismo presentó este indispensable “nuevo nacimiento” al principio de su enseñanza. No es una obra exterior al creyente, como la justificación, sino una operación interior, imperativa al principio de la vida cristiana. Veremos más adelante otras operaciones interiores, como la vivificación o el don del Espíritu Santo.

Capítulo de @book, de @author

El perdón

¡Qué felicidad ser perdonado! Un hijo lo experimenta desde muy joven cuando su conciencia se despierta. Del mismo modo, la necesidad del perdón de Dios, como resultado del sentimiento de culpabilidad ante él, es frecuentemente el primer signo de que el Espíritu ha empezado a obrar en alguien.

Capítulo de @book, de @author

Hechos divinos, no sentimientos

Capítulo de @book, de @author

Introducción

La Biblia presenta esta “salvación tan grande, la cual, habiendo sido anunciada primeramente por el Señor, nos fue confirmada por los que oyeron, testificando Dios juntamente con ellos, con señales y prodigios y diversos milagros y repartimientos del Espíritu Santo según su voluntad’’ (Hebreos 2:3-4).

Capítulo de @book, de @author

La justificación

En su gracia, Dios nos perdona y, aun más, nos justifica. Ser justificado es estar liberado de toda acusación que pudiera ser presentada contra nosotros. Es lo contrario de ser condenado, así como ser culpable es lo opuesto de ser perdonado.

Capítulo de @book, de @author

La nueva creación

“Nosotros esperamos, según sus promesas, cielos nuevos y tierra nueva” (2 Pedro 3:13). La nueva creación, suprema esperanza de todos los rescatados, es el último punto al que nos conduce el Evangelio. Ella pronto se verá concretada en el cielo; pero nosotros ya tenemos el privilegio de formar parte de ella espiritualmente.

Capítulo de @book, de @author

La reconciliación

¿Un hijo se ha fugado de su casa? Es culpable; tiene necesidad de ser perdonado. Lejos del hogar paterno, ¿anda en malas compañías? Debe ser liberado de ellas; tiene que ser rescatado. Bajo esas lamentables influencias, ¿tomó repugnancia de la casa paterna? Hace falta reconciliarlo con ella.

Capítulo de @book, de @author

La redención

Así como el Evangelio proclama el perdón y la justificación, también revela a Dios como el Redentor.

Capítulo de @book, de @author

La salvación

“¿Qué debo hacer para ser salvo?” (Hechos 16:30). Es esta una pregunta fundamental para el hombre que de pronto advierte que está perdido. “Ser salvo” resume muy a menudo todo lo que una alma necesita y –¡bendito sea Dios!– todo lo que el Evangelio le ofrece. La salvación tiene un alcance muy amplio; implica a la vez el perdón, la justificación, la redención y la reconciliación.

Capítulo de @book, de @author

La santificación

La santidad es un atributo esencial de Dios. Ella también caracteriza a los creyentes, puesto que somos designados como “los santificados en Cristo Jesús” (1 Corintios 1:2). Por tal motivo, la santificación ocupa un lugar importante en toda la Biblia. Ella debe captar tanto más nuestra atención cuanto sus diferentes aspectos son generalmente poco conocidos.

Capítulo de @book, de @author

La victoria de la nueva naturaleza

Capítulo de @book, de @author

La vivificación

Cuando consideramos la amplitud de los estragos causados por el pecado, entrevemos la plenitud de la respuesta divina que da el Evangelio. El pecado ha provocado:

Capítulo de @book, de @author

¿A quién podemos creer?

Voy a presentar otro ejemplo para explicar mejor esta cuestión. –Una tarde, estando usted en su casa entra un individuo y le dice que el jefe de la estación ferroviaria cercana acaba de morir arrollado por el tren. Pero dicho sujeto es conocido como el más atrevido embustero en toda la vecindad. ¿Creería usted, o se esforzaría siquiera en dar crédito a tal persona?

Sección del libro @book, de @author

Andar en el Espíritu

¿Cómo podemos conocer el poder victorioso del Espíritu en nuestras vidas? La epístola a los Gálatas da la respuesta resumida en esta exhortación: Andad en el Espíritu (Gálatas 5:16).

Sección del libro @book, de @author