Capítulo 23
Últimas palabras de David
La vida de David se acerca a su fin. “El dulce cantor de Israel” evoca el pasado: ¡sabe que no condujo su casa como debía haberlo hecho! Pero descansa enteramente en la gracia de Dios, la que preparó para Israel y para el mundo un porvenir de gloria bajo el dominio de Cristo, el Rey de justicia y paz. Él será como el día radiante que se levanta después de la oscura noche, barriendo las tinieblas que ahora reinan sobre el mundo. Bajo ese dominio, los hombres temerán y servirán a Dios, produciendo fruto como el que brota de una tierra fertil y bien regada.
No esperemos a que llegue el final de nuestra existencia para hacer, de vez en cuando, el balance de nuestra propia vida, como el marino cuando toma la altura de su barco. El pasado es mi triste historia, pero al mismo tiempo es la conmovedora historia de la gracia del Señor para conmigo. El presente está marcado por dos deberes principales: obedecer al Señor y confiar solo en él. En cuanto al porvenir de los creyentes, lo sabemos, es la gloria. Cristo compartirá la suya con ellos, como lo dijo a su Padre (Juan 17:22).
Lista de los hombres valientes
Tenemos aquí el «libro de oro» de los compañeros del rey. En tiempos pasados combatieron y sufrieron con él. Ahora reinan con él (2 Timoteo 2:12). Es una gloriosa página en la que cada nombre y cada hazaña están fielmente contados. Del mismo modo, nada de lo que el Señor nos haya permitido hacer por él será olvidado. ¿No prometió:
Y cualquiera que dé a uno de estos pequeñitos un vaso de agua fría solamente… no perderá su recompensa?
(Mateo 10:42).
Consideremos la expedición de tres valientes hombres al pozo de Belén; ¡arriesgan su vida por un poco de agua fresca! A sus ojos, el menor deseo de su jefe, al que aman, merece tal sacrificio. “Los tres valientes hicieron esto” (v. 17). ¿Estamos dispuestos a realizar actos de abnegación por amor a Jesús, un Señor infinitamente más grande?
El Señor valoriza exactamente la dificultad de lo que se hace para él: matar dos leones es una hazaña poco común, y la nieve lo hacía más difícil aún para el valiente Benaia. ¡El mal tiempo está especialmente mencionado!
Después encontramos la lista con los nombres de esos héroes. Todos están ahí, preciosos para el corazón del rey, inclusive el fiel Urías (v. 39). En cambio, pese a su actividad, Joab no figura en ella, ¡pero se halla el del escudero que llevaba sus armas! (v. 37).
