2 Samuel
2 Samuel

J. Koechlin - 2000

El título de esta colección proviene de Hechos 17:11, donde los bereanos «escudriñaban cada día las Escrituras». Su objetivo es acompañar la lectura diaria y consecutiva de la Biblia con breves explicaciones y exhortaciones prácticas que ayuden a sacar mayor provecho de la Palabra de Dios.

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Capítulo 16

Simei insulta a David

Mientras David prosigue su camino de dolor y de rechazo, un benjamita, llamado Simei, cobardemente aprovecha la ocasión para arrojarle piedras y maldecirle. Contra el Señor Jesús no es un acusador sino una jauría de “perros” (Salmo 22:16) los que se juntan alrededor de la cruz y aprovechan su humillación para burlarse de él, menear la cabeza e insultarle. Jesús no solo no les responde, sino que, más que nunca, se vuelve hacia su Dios (Salmo 22:19). Y, a vaga semejanza, lo mismo hace David ante las injustas acusaciones. Se dirige a Aquel que conoce la verdad (comp. Salmo 7:3-4 y título). Además, recibe esta nueva prueba como viniendo de la mano divina y acepta la injusta maldición como algo que Dios juzgó necesario. Reprende a Abisai, cuyo ardiente celo se manifiesta a favor de la venganza (v. 9; 1 Samuel 26:8). Es también lo que hizo en perfección nuestro Salvador cuando, en el mismo huerto en que ya le consideramos, tuvo que decir a Pedro:

Mete tu espada en la vaina; la copa que el Padre me ha dado, ¿no la he de beber?
(Juan 18:11).

Husai ciertamente no ignora lo que Dios le había dicho al rey David referente a sus concubinas (cap. 12:11-12). Por eso ahora, al ser acogido por Absalón, no se opone al consejo de Ahitofel.