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Toda la noche

En Levítico 6:8-13 se repite más de una vez que el holocausto debe estar sobre el fuego, sobre el altar, “toda la noche, hasta la mañana”; el fuego ardía sobre él continuamente; no debía dejarse que se apagara.

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The Mackintosh Treasury

Todo hijo de Dios debe hablar de Cristo a los pecadores perdidos

P.D.: Siento que no podría cerrar estas páginas sin agregar unas palabras sobre la inmensa importancia de mantener un amplio, claro y enérgico testimonio evangelístico.

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La Iglesia del Dios viviente

Todos los creyentes son sacerdotes

Quizás sea necesario que reafirmemos aquí lo antes mencionado, es decir, que todos los creyentes son sacerdotes y tienen privilegios iguales y el mismo acceso a Dios “para ofrecer sacrificios espirituales aceptables a Dios por medio de Jesucristo” (1 Pedro 2:5, 9).

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The Mackintosh Treasury

Todos los creyentes son «un solo pan y un solo Cuerpo»

Esto nos conduce a otro principio relacionado con la naturaleza de la Cena del Señor: La Cena del Señor es un acto mediante el cual no solo anunciamos la muerte del Señor hasta que él venga, sino también un acto mediante el cual damos expresión a una verdad fundamental, cuya importancia para los cristianos de hoy no podemos dejar de recalcar con la suficiente fuerza e insistencia, a saber: Que

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Totalmente cubierto

“Mas si brotare la lepra cundiendo por la piel, de modo que cubriere toda la piel del llagado desde la cabeza hasta sus pies, hasta donde pueda ver el sacerdote, entonces éste le reconocerá; y si la lepra hubiere cubierto todo su cuerpo, declarará limpio al llagado; toda ella se ha vuelto blanca, y él es limpio” (v. 12-13).

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Tres clases de sacrificios por el pecado (resumen)

En el libro del Levítico encontramos tres clases de sacrificios por el pecado:

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The Mackintosh Treasury

Triste final de Josías

Nos gustaría detenernos en la brillante y alentadora escena que se nos presenta en los primeros versículos del capítulo 35 de 2 Crónicas, pero debemos concluir este escrito, y simplemente daremos un vistazo al solemne y admonitorio final de la historia de Josías, el cual contrasta tristemente con todo el resto de su interesante carrera, y hace resonar en nuestros oídos una nota de advertencia a

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Un concierto con la muerte, y un pacto con el infierno

Los judíos temen desde hace mucho tiempo tal invasión. En Isaías 28 leemos que, justamente en vista de ello, conciertan una alianza con los jefes impíos del Imperio romano.

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Un culto

La reunión para partir el pan no tiene una forma oficialmente definida, pero sí un carácter que deseamos reflejar: el culto. Nos reunimos para adorar a Dios juntos y ofrecerle algo. En la cristiandad, el culto no suele entenderse así. Uno dice que va al culto pensando en la predicación que escuchará. Pero eso no es correcto.

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The Mackintosh Treasury

Un Dios Salvador para un hombre perdido

Tanto los predicadores como los oyentes deben tener siempre en cuenta que el objetivo primordial del Evangelio es poner en contacto a Dios con el pecador, de una forma que pueda asegurarle al pecador la salvación eterna. Revela un Dios Salvador a un hombre perdido. En otras palabras, presenta a Dios ante el pecador como al único que puede satisfacer la necesidad del pecador.

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La Iglesia del Dios viviente

Un error ultradispensacional

Algunos pretenden hoy en día que la verdadera Iglesia no empezó el día de Pentecostés, según Hechos 2, sino después del final de ese libro y del encarcelamiento de Pablo. Tenemos algo que decir respecto de esta enseñanza. El versículo 47 de Hechos 2 dice: El Señor añadía cada día a la iglesia los que habían de ser salvos.

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La Iglesia del Dios viviente

Un espíritu apropiado y algunas características morales

El Señor muestra aquí cuáles son las cualidades morales y el espíritu que han de caracterizar a los ciudadanos del reino de los cielos. Primero, Jesús puso un niño en medio de ellos como ejemplo. Por medio de ese niño les enseñó mansedumbre, humildad y pequeñez a sus propios ojos. Les instruyó en el sentido de que la verdadera grandeza consiste en humillarse como un niño pequeño.

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Un principio importante para comprender la profecía

En Isaías 46:10 está escrito que Dios anuncia el porvenir desde el origen. Es este un principio muy importante, que vemos confirmado en toda la Escritura. Desde Génesis 1:1 ya se nos hacen revelaciones sobre el objeto final de los caminos de Dios.

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La Iglesia del Dios viviente

Un solo Cuerpo

Ante todo, quisiéramos reiterar lo que hemos declarado en el segundo fascículo: «Seis principios básicos» sobre el aspecto local de la Iglesia. Como cada asamblea local constituye un solo cuerpo compuesto por todos los verdaderos creyentes, cada asamblea local es la representación o expresión, en aquel lugar, de la Iglesia de Dios en su totalidad.

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The Mackintosh Treasury

Un Sumo Sacerdote que se compadece de nuestras debilidades

Ahora bien, la epístola a los Hebreos nos presenta tres preciosas facetas del servicio sacerdotal del Señor. En primer lugar, leemos en el capítulo 4:

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¿Una comida festiva?

Algunos hijos de Dios se refieren a la reunión de adoración como una «celebración», o dicen que celebramos la Cena del Señor como una fiesta. Hay dos razones para ello:

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La Iglesia del Dios viviente

Una comunión vigilada

No podemos dejar abierta la Cena del Señor a cualquier persona que desee participar, pues la cuestión de participar o no nunca debe ser decidida solo por el individuo. En 1 Corintios 5 el apóstol Pablo urge a la iglesia de Corinto a que reconozca su responsabilidad de limpiarse de la levadura que había entrado en medio de ella.

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Una morada, los sacerdotes y los sacrificios

En Éxodo vemos cómo Dios quiso sacar a su pueblo de Egipto, no sólo a fin de liberarlo de la esclavitud de Faraón, sino para tenerlo para él: “Te he dicho que dejes ir a mi hijo, para que me sirva” (Éxodo 4:23). Pero el pueblo era pecador, y fue menester la sangre de la Pascua sobre cada casa, para que fuese preservada del ángel destructor.

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Una nueva creación

Esta gran verdad es enseñada en 2 Corintios 5:17, donde leemos: Si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.

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La Iglesia del Dios viviente

Una persona viviente

En años posteriores, Pedro escribió a los creyentes acerca del Señor Jesucristo y dijo: Acercándoos a él, piedra viva, desechada ciertamente por los hombres, mas para Dios escogida y preciosa (1 Pedro 2:4).

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La Iglesia del Dios viviente

Una representación de la Iglesia entera

Cada iglesia local o asamblea de creyentes solo es una parte del cuerpo de Cristo y ha de ser una representación exacta de la Iglesia en su totalidad. Debe expresar la Iglesia como un todo, al igual que una menuda gota de rocío refleja, en miniatura, el mismo firmamento que el poderoso océano.

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Una sola ofrenda perfecta: la muerte del Señor Jesús

Nos proponemos considerar la muerte del Señor Jesús, “la ofrenda del cuerpo de Jesucristo hecha una vez para siempre” (Hebreos 10:10). Será el tema central de la adoración de los redimidos en la eternidad, pero, aunque no podamos sondearlo aquí abajo, es la voluntad del Señor que nuestros corazones se ocupen en él.

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Una toma de posición que deriva de tales caracteres

Esos caracteres implican tomar una posición que a menudo es mal comprendida y mal juzgada, aun por los otros cristianos. Ella no tiene valor si no es dictada por la obediencia, en humildad, y en un profundo amor por la Iglesia entera.

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Una vida nueva

La fe en el Señor Jesús, “el cual fue entregado por nuestras transgresiones, y resucitado para nuestra justificación” (Romanos 4:25), nos asegura no solamente que estamos al abrigo del juicio, que no pereceremos, sino también que desde ahora tenemos la vida eterna.

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