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La Iglesia del Dios viviente

Pablo anima y testifica

Pero dentro de la oscuridad hay ánimo y estímulo para los que de veras pertenecen al Señor. Durante la tempestad, el ángel de Dios apareció a Pablo, diciéndole que no temiera. Le dijo que era necesario que compareciese ante César y que Dios le había concedido la vida de los que navegaban con él (v. 22-25).

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Pláticas sencillas

Pablo comienza su segundo viaje

“Después de algunos días, Pablo dijo a Bernabé: Volvamos a visitar a los hermanos en todas las ciudades en que hemos anunciado la palabra del Señor, para ver cómo están” (v. 36). Como ya lo hemos dicho, Pablo no se limitaba solamente a evangelizar.

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Pláticas sencillas

Pablo en Atenas

Mientras esperaba a Silas y a Timoteo en Atenas, Pablo no perdía el tiempo. Esta ciudad, famosa por las ciencias y las artes, orgullo de los griegos, estaba hundida en una profunda idolatría, a pesar de la sabiduría de la cual se vanagloriaba. Pablo dice a los corintios:

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Pláticas sencillas

Pablo en Berea

No era el pensamiento del Señor que Pablo permaneciera en Tesalónica, lo que él quería cumplir allí ya estaba hecho. Su pronta partida lo motivó a escribir dos epístolas muy importantes. Vemos que el Señor pensaba en nosotros cuando permitió que Pablo se marchase tan pronto de esa ciudad. “Inmediatamente, los hermanos enviaron de noche a Pablo y a Silas hasta Berea.

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Pláticas sencillas

Pablo en la fortaleza

Al oír las palabras: “Ve, porque yo te enviaré lejos a los gentiles” (v. 21), no pudieron contener su ira contra Pablo, porque no podían admitir que los gentiles recibiesen una bendición, sobre todo por cuanto ellos rehusaban lo que Dios daba a los gentiles, a quienes despreciaban.

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Pláticas sencillas

Pablo en Tesalónica

Desde Filipos, el apóstol no se detuvo hasta Tesalónica, hoy Salónica. Atravesó Anfípolis y Apolonia, ciudades de las que hoy queda poca cosa. En Tesalónica había una sinagoga de los judíos (v. 1). Pablo se dirigió allí según su costumbre y disertó con los judíos durante tres sábados, explicándoles las Escrituras concernientes a Jesús.

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Pláticas sencillas

Pablo es arrestado en el templo

“Pero cuando estaban para cumplirse los siete días, unos judíos de Asia, al verle en el templo, alborotaron a toda la multitud y le echaron mano, dando voces: ¡Varones israelitas, ayudad! Este es el hombre que por todas partes enseña a todos contra el pueblo, la ley y este lugar; y además de esto, ha metido a griegos en el templo, y ha profanado este santo lugar” (v. 27-28).

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Pláticas sencillas

Pablo es conducido a Cesarea

El tribuno llamó a dos centuriones y les mandó preparar doscientos soldados, setenta jinetes y doscientos lanceros para conducir a Pablo con seguridad a Cesarea, delante del gobernador Félix (v. 23-24). Debían procurarse monturas y estar listos para salir de noche.

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Pláticas sencillas

Pablo llega a Corinto

Pablo abandonó Atenas para trasladarse a Corinto, capital de Acaya, ciudad conocida por sus riquezas y su desarrollo científico, pero también por su inmoralidad.

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Pláticas sencillas

Pablo llega a Éfeso

Pablo les dijo: “Juan bautizó con bautismo de arrepentimiento, diciendo al pueblo que creyesen en aquel que vendría después de él, esto es, en Jesús el Cristo” (v. 4). El bautismo de Juan estaba en relación con un Cristo vivo que vendría para establecer su reino glorioso. Para participar en este, era necesario arrepentirse y abandonar el camino equivocado.

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Pláticas sencillas

Pablo llega a Jerusalén

Pablo y sus compañeros subieron a Jerusalén acompañados por algunos discípulos de Cesarea, entre ellos un tal Mnasón, de la isla de Chipre, que tenía una casa en Jerusalén, en la cual Pablo y sus acompañantes se alojaron (v. 15-16). Los hermanos de Jerusalén los recibieron con gozo (v. 17).

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Pláticas sencillas

Pablo se despide de Éfeso

Cuando el alboroto de Éfeso hubo cesado, Pablo hizo venir a los discípulos y después de haberlos abrazado, se marchó hacia Macedonia. Lo que hizo en aquel país, donde había varias iglesias, entre otras la de Filipos, Tesalónica y Berea, se dice simplemente en el versículo 2: “Y después de recorrer aquellas regiones, y de exhortarles con abundancia de palabras, llegó a Grecia”.

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Pláticas sencillas

Pablo se traslada a Macedonia

Podemos concluir de los versículos 4 y 5, que había iglesias en todas las ciudades que Pablo visitaba: “Y al pasar por las ciudades, les entregaban las ordenanzas que habían acordado los apóstoles y los ancianos que estaban en Jerusalén, para que las guardasen (con respecto a estas ordenanzas, véase el capítulo precedente).

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Pláticas sencillas

Pablo viaja a Roma

Decidida la partida hacia Italia, Pablo y otros prisioneros fueron entregados a un centurión llamado Julio, de la compañía Augusta, unidad del ejército romano que llevaba el nombre del célebre emperador (v. 1). Fueron embarcados en un navío adramiteno, de Asia Menor. Aristarco de Tesalónica acompañaba a Pablo (v. 2); ya lo vimos con el apóstol en Éfeso (cap. 19:29), luego en Macedonia.

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Pláticas sencillas

Pablo y Bernabé en Iconio

De Antioquía, Pablo y Bernabé se fueron a Iconio. Allí, en la sinagoga, “hablaron de tal manera que creyó una gran multitud de judíos, y asimismo de griegos” (v. 1). Por los resultados de su predicación vemos que hablaron bajo la potente acción del Espíritu Santo, que colocaba ante todos la palabra de Dios. Porque “la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios” (Romanos 10:17).

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Pláticas sencillas

Pablo y Félix

“Entonces Félix, oídas estas cosas, estando bien informado de este Camino, les aplazó, diciendo: Cuando descendiere el tribuno Lisias, acabaré de conocer de vuestro asunto” (v. 22). Gobernador de Judea desde hacía varios años, y casado con una mujer judía, Félix conocía bastante bien el judaísmo y el cristianismo.

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Pláticas sencillas

Pablo y los judíos de Roma

En cuanto llegó a Roma, Pablo no perdió el tiempo. Las circunstancias no lo distraían del servicio del Señor. No olvidaba a su pueblo según la carne y continuaba, como siempre, ocupándose de ellos: “Al judío primeramente, y también al griego”, había escrito (Romanos 1:16).

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Pláticas sencillas

Pablo y Silas en libertad

Las autoridades probablemente reconocieron que las faltas imputadas a Pablo y Silas no merecían el cruel castigo que se les infligió, porque al día siguiente mandaron decir al carcelero que los soltara (v. 35); por eso este se apresuró a decirles: “Los magistrados han mandado a decir que se os suelte; así que ahora salid, y marchaos en paz” (v. 36).

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“Para que vuestras oraciones no tengan estorbo”

En 1 Pedro 3:7 los esposos son exhortados a habitar con sus esposas “sabiamente, dando honor a la mujer como a vaso más frágil, y como a coherederas de la gracia y de la vida, para que vuestras oraciones no tengan estorbo”.

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Pláticas sencillas

Parábola de las diez minas

Quienes estaban en el entorno de Jesús pensaban que el reino de Dios se manifestaría inmediatamente (v. 11). Pero el Señor les hizo comprender que no sería así, diciendo:

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Pláticas sencillas

Parábolas del reino de los cielos

Después de exponer a los discípulos la parábola del sembrador, que muestra cómo el Señor obra para obtener fruto, Jesús presenta seis parábolas más para explicar los resultados de sus siembras en este mundo, hasta el momento en que establezca su reino en gloria. Es el tiempo en el que la Iglesia está en la tierra y el reino existe en ausencia del rey.

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La Iglesia del Dios viviente

Pasos hacia un naufragio

Aquí, como en otras partes de la Palabra, el significado de los nombres es la llave que da acceso a la instrucción espiritual. El nombre del pueblo en el que comenzó el viaje era “Adrumeto”, que quiere decir «no en la carrera». Hebreos 12:1-2 nos habla de la carrera que hemos de correr hacia la meta celestial.

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La Iglesia del Dios viviente

Pastores

La palabra traducida por “pastores” quiere señalar a uno que da de comer y cuida a las ovejas de Dios. La Palabra menciona a aquellos a quienes el Señor ha capacitado y dotado para “apacentar la grey de Dios” (1 Pedro 5:2) y los ha llamado para esta obra. El Buen Pastor desea que sus ovejas no solo sean libradas del enemigo, sino también que sean guardadas, guiadas y alimentadas.

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La Iglesia del Dios viviente

Pastores y maestros

Estos dones se dan para el cuidado de niños espiritualmente recién nacidos en Cristo a fin de conducirlos al conocimiento de la verdad y de guardarlos fieles a ella. Todos los dones de Cristo se dan “a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo… para que ya no seamos niños” (Efesios 4:12-14).

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