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Pláticas sencillas

Jesús en Nazaret

Jesús regresó a su tierra, seguido por sus discípulos. En el día de reposo comenzó a enseñar en la sinagoga, pero lo que decía, lejos de convencer a quienes escuchaban, suscitó cuestionamientos sobre su persona en los corazones de muchos. “¿De dónde tiene este estas cosas?”, decían. “¿Y qué sabiduría es esta que le es dada, y estos milagros que por sus manos son hechos?

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Jesús entra en Jerusalén como rey

Aunque iba camino a la cruz, Jesús entraría en Jerusalén como rey. Dios quería que el pueblo rindiera testimonio de que este Jesús rechazado era verdaderamente su rey, un testimonio que aumentaba la responsabilidad de los judíos y los dejaba sin excusa.

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Jesús entregado a Pilato

La noche estaba muy avanzada cuando terminó el interrogatorio a Jesús ante el sumo sacerdote, pues el gallo había cantado dos veces. El canto del gallo correspondía a la tercera vigilia. La Palabra no nos dice lo que sucedió con Jesús durante el resto de esa noche única. Por la mañana vemos al sanedrín celebrar un consejo y enviar a Jesús atado a Pilato.

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Jesús es juzgado por sus familiares y por los escribas

Cuando Jesús y sus discípulos regresaron a casa, la multitud los rodeó inmediatamente, a tal punto que ni siquiera podían comer su pan. Habiendo oído todo lo sucedido, los familiares de Jesús fueron con la intención de apoderarse de él, diciendo que estaba fuera de sí. Esta fue la apreciación del corazón natural viendo la obra que la gracia de Dios hacía a través del fiel y divino Siervo.

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Jesús rehusó dar una señal a los fariseos

Jesús y sus discípulos subieron a una barca y fueron a la región de Dalmanuta (en Mateo 15:39, Magdala). Allí, Jesús se vio enfrentado con los fariseos que discutían con él pidiendo una señal del cielo para probarlo. La petición que provenía de la incredulidad e hipocresía de ellos hizo gemir a Jesús.

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La cena en Betania

Mientras los sumos sacerdotes y los escribas maquinaban cómo arrestar a Jesús y matarlo, una escena muy diferente ocurría en Betania, en casa de Simón el leproso, donde el Señor estaba a la mesa con sus discípulos.

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La curación de un leproso

Vino a él un leproso, rogándole; e hincada la rodilla, le dijo: Si quieres, puedes limpiarme.

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La curación de un paralítico

Entró Jesús otra vez en Capernaum después de algunos días; y se oyó que estaba en casa.

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La curación de un sordo

Jesús regresó al Mar de Galilea a través de la tierra de Decápolis, una región situada en el noreste de Palestina y habitada también por gentiles. Allí le trajeron a un sordo y tartamudo, y le rogaron que le impusiera su mano.

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La curación del ciego de Betsaida

En Betsaida, un ciego fue llevado a Jesús para que lo tocase. Quienes lo hicieron, sabían que solo se necesitaba esto para encontrarse con el poder que libera de la incapacidad. Pero Jesús no lo sanó allí, sino que tomándolo de la mano, lo sacó fuera de la aldea. Entonces escupió sobre sus ojos, puso las manos sobre él, y le preguntó si veía algo.

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La higuera seca

El día siguiente, cuando Jesús y los suyos se dirigían a Jerusalén por el mismo camino, los discípulos vieron que la higuera estéril se había secado desde la raíz. Recordando lo que había sucedido, Pedro dijo a Jesús: “Maestro, mira, la higuera que maldijiste se ha secado” (v. 21).

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La higuera sin fruto

“Al día siguiente, cuando salieron de Betania, tuvo hambre. Y viendo de lejos una higuera que tenía hojas, fue a ver si tal vez hallaba en ella algo; pero cuando llegó a ella, nada halló sino hojas, pues no era tiempo de higos. Entonces Jesús dijo a la higuera: Nunca jamás coma nadie fruto de ti. Y lo oyeron sus discípulos”.  

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La hija de Jairo

Habiendo sido expulsado de la tierra de los Gadarenos, Jesús volvió a la otra orilla, donde inmediatamente lo rodeó una gran cantidad de gente. Desde el principio de su ministerio en este evangelio lo vemos constantemente rodeado de multitudes, a las cuales servía con dedicación, siempre dispuesto a responder al llamado de la fe.

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La levadura que se debe evitar

Jesús advirtió a sus discípulos contra los principios de los fariseos y de Herodes: “Mirad, guardaos de la levadura de los fariseos, y de la levadura de Herodes”(v. 15). La levadura es el símbolo de una doctrina corruptora.

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La muerte de Jesús

La obra estaba cumplida, Jesús no tenía nada más que hacer en la cruz. En plena posesión de sus fuerzas, lanzó un fuerte grito y exhaló. Este último acto de su vida fue un acto de obediencia, como todo lo que había hecho hasta entonces. Él dio su vida por obediencia. Había dicho a sus discípulos: “Por eso me ama el Padre, porque yo pongo mi vida, para volverla a tomar.

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La mujer sirofenicia

Versículos 24-30: Jesús fue a las regiones de Tiro y de Sidón, y entró en una casa, pero no quería que nadie lo supiera.

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La ofrenda de la viuda

En contraste con la conducta de los escribas, Jesús observó a una viuda pobre en medio de los que echaban dinero en el tesoro del templo. La gente rica echaba mucho dinero, pero esta viuda echó dos blancas, pequeñas monedas de cobre que valían poco más que un centavo de nuestra moneda. Como valor material era poca cosa; pero según la apreciación del Señor, ella dio más que los otros.

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La parábola de la vid

En esta parábola Jesús presenta a los judíos toda la conducta de Israel desde su origen hasta el rechazo al Señor. En el Antiguo Testamento, varias veces Israel es comparado con una viña.

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La parábola del sembrador

Puesto que el hombre natural es incapaz de hacer la voluntad de Dios, dicho en otras palabras, de dar fruto, Jesús indica en este capítulo cómo puede obtenerlo.

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La pascua

El Señor todavía quería celebrar con los suyos esta pascua, la última, antes de cumplir en la cruz lo que ella representaba. Sorprendentemente, la crucifixión de Jesús tuvo lugar ese día, aunque los líderes judíos trataron de evitarlo por temor a la multitud. Las cosas suceden cuando Dios quiere; los hombres solo pueden ser instrumentos, a menudo inconscientes, para cumplir Su voluntad.

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La predicación de Juan el Bautista

He aquí yo envío mi mensajero delante de tu faz, el cual preparará tu camino delante de ti.

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La predicación del evangelio del reino

Después que Juan fue encarcelado, Jesús vino a Galilea predicando el evangelio del reino de Dios.

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La pregunta de Jesús concerniente a él

Llegó el turno de Jesús para probar a sus contradictores. Cuando estaba en el templo, preguntó: “¿Cómo dicen los escribas que el Cristo es hijo de David? Porque el mismo David dijo por el Espíritu Santo: Dijo el Señor a mi Señor: Siéntate a mi diestra, hasta que ponga tus enemigos por estrado de tus pies. David mismo le llama Señor; ¿cómo, pues, es su hijo?” (v. 35-37).

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La presentación del Evangelio

Principio del evangelio de Jesucristo, Hijo de Dios.

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