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The Mackintosh Treasury

Mardoqueo el judío

Este notable hombre vivió en una época en que la economía judaica había fracasado por la infidelidad y desobediencia del pueblo judío. El gentil estaba en el poder. La relación entre Jehová e Israel ya no podía ser reconocida públicamente, y el fiel judío solo tuvo que colgar su arpa sobre los sauces y derramar sus lágrimas por el brillo empañado de sus días pasados (véase el Salmo 137).

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Más consideraciones sobre la base de la gran comisión

Al tratar con nuestro tema, debemos considerar aún la autoridad y la esfera de «la gran comisión»; pero antes debemos detenernos un poco más sobre su base. La comisión es realmente grande, y requiere un fundamento sólido sobre el cual descansar; y este fundamento, bendito sea Dios, se encuentra en la muerte expiatoria de Su Hijo.

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Motivos de desaliento en el pueblo de Dios

Desde el principio del capítulo 1, encontramos un cuadro muy desalentador del estado de cosas en lo que respecta al testimonio exterior rendido a Dios en la tierra. “En el año tercero del reinado de Joacim rey de Judá, vino Nabucodonosor rey de Babilonia a Jerusalén, y la sitió.

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“¿Ni aun temes tú a Dios?”

En el caso del ladrón arrepentido, vemos un primer fruto como resultado de la acción santificadora del Espíritu eterno, en las palabras dirigidas al otro ladrón: “¿Ni aun temes tú a Dios?” (Lucas 23:40). Él no dice: “¿No temes tú el castigo?”. La santificación del Espíritu se evidencia, en cada caso, por el temor del Señor, y un santo aborrecimiento del pecado, por lo que es el pecado.

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No es cuestión de entendimiento ni de sentimientos, sino de fe

Si me considero a mí mismo desde mi punto de vista o me juzgo por mis sentimientos, jamás podré entender esta verdad. ¿Por qué? Porque tengo el sentimiento de ser exactamente la misma criatura pecaminosa de siempre.

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No es posible conciliar responsabilidad e incapacidad ni incumbe al hombre hacerlo

Algunos dirán que no es posible reconciliar ambas cosas: la incapacidad del hombre y su responsabilidad, y plantearán sus objeciones. Debemos recordar que no nos incumbe reconciliarlas. Dios lo ha hecho al colocarlas una junto a la otra en su eterna Palabra. Nos corresponde sujetarnos y creer, no razonar.

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Noé y su casa

Cuando la iniquidad del mundo antediluviano había llegado a su colmo, y el Dios justo –quien estaba por devastar toda esta escena de corrupción con la recia corriente del juicio– tuvo que decidir el fin de toda carne, estas gratas palabras sonaron a oídos de Noé:

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Otros ejemplos para nuestra ayuda

Pero ¿es verdad que los casos registrados en las Escrituras son tan especiales o extraordinarios que no pueden constituir un precedente para nosotros? Si de alguno podría decirse tal cosa sería ciertamente de Abraham. No obstante leemos: “Su fe le fue contada por justicia.

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Parte 1

Dos preguntas de gran importancia práctica son:

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Parte 2

Rogamos al lector que abra su Biblia y lea Hebreos 10:7-24. Tendrá allí una visión profunda y maravillosa de la posición y de la obra del cristiano. El inspirado escritor nos ofrece, por decirlo así, tres sólidos pilares sobre los cuales se apoya el edificio entero del cristianismo:

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Parte 3

Dada su importancia, quisiéramos explayarnos un poco más en el tercer punto de nuestro tema –El testimonio del Espíritu Santo en la Escritura–, al que tan solo le hemos dado una rápida ojeada.

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Pecado temporal vs. castigo eterno

No le atribuimos ninguna importancia al argumento deducido de la falta de proporción entre unos pocos años de pecado y una eternidad de ayes y tormentos. No creemos que esta sea la verdadera forma de medir el asunto.

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Pecados totalmente perdonados: ¿sueño o realidad?

Oh, qué bendición poder repetir con el salmista: “Bienaventurado aquel cuya transgresión ha sido perdonada, y cubierto su pecado”, y: “Mi pecado te declaré, y no encubrí mi iniquidad. Dije: Confesaré mis transgresiones a Jehová; y tú perdonaste la maldad de mi pecado” (Salmo 32:1, 5-6). Verdaderamente esto es bendición, y fuera de ella no existe ninguna.

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Por la fe nos apropiamos de nuestra posición en Cristo

Pero esto nos lleva a otro punto. ¿Cómo podemos entrar en esta maravillosa posición? ¿Cómo puede alguien hablar este lenguaje? ¿Cómo puede alguien cuyos ojos han sido abiertos para ver su completa e irremediable ruina –su relación con el primer hombre, su posición en la vieja creación, que es una piedra del viejo edificio–, alcanzar alguna vez una posición en la que pueda agradar a Dios?

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Preparación de Josías antes de emprender su obra de reforma

De ocho años era Josías cuando comenzó a reinar, y treinta y un años reinó en Jerusalén (2 Crónicas 34:1).

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Primer mensaje del profeta

comparación con la lista negra de las transgresiones de Acab, quien había elegido a la malvada Jezabel, hija del incircunciso rey de los sidonios, para ser la compañera de su corazón y de su trono; este solo hecho bastaba para asegurar la opresión de Israel y la entera subversión de su antiguo culto.

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Prosperidad de Job

En la primera página de este notable libro vemos al patriarca Job rodeado de todo cuanto podía hacer el mundo agradable a sus ojos, así como de cosas que podían otorgarle un lugar importante en este mundo. “Hubo en tierra de Uz un varón llamado Job; y era este hombre perfecto y recto, temeroso de Dios y apartado del mal”. Vemos aquí lo que era Job en su vida.

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Pruebas de que Dios está por nosotros

Sin embargo, puede que el lector se sienta dispuesto, antes de entrar en materia, a preguntar cómo puede saber él que está incluido en el “nosotros” de nuestra preciosa tesis. Esta es, de cierto, una pregunta de la mayor importancia. Nuestro eterno bien o nuestro eterno mal dependen de la respuesta. ¿Cómo, pues, sabremos que Dios está por nosotros?

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Qué es el arrepentimiento

Y bien podemos preguntar aquí qué es este arrepentimiento que ocupa un lugar tan prominente en «la gran comisión» y en la predicación de nuestro Señor y de sus apóstoles.

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¿Qué es «el viejo hombre»?

Pero es más que probable que algunos de nuestros lectores no acierten a entender qué significan términos como «la vieja naturaleza adámica», «la condición anterior», «la carne», «el viejo hombre», y otros por el estilo. Estas expresiones pueden parecer extrañas a los oídos de aquellos para quienes escribimos en especial; y queremos evitar que nuestros tiros no den en el blanco.

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Qué es la santificación

El primer pasaje sobre el cual llamaremos vuestra atención es 1 Corintios 1:30: “Mas por él estáis vosotros en Cristo Jesús, el cual nos ha sido hecho por Dios sabiduría, justificación, santificación y redención”. Aquí aprendemos que Cristo “nos ha sido hecho” estas cuatro cosas.

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Qué implica «perderse»

Aquí tenemos, pues, el resultado en el caso de todo aquel que cree en Jesús. Jamás perecerá, sino que posee vida eterna. Pero, ¿quién puede intentar descubrir todo lo que se incluye en esa palabra «perderse»? ¿Qué lengua mortal podrá expresar los horrores del lago que arde con fuego y azufre (Apocalipsis 21:8),

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¿Qué nos otorga la conversión?

Consideraremos ahora lo que podríamos llamar el lado positivo del gran tema de la conversión. Hemos visto que consiste en volverse delos ídolos, es decir, de todos aquellos objetos que gobernaban nuestro corazón y ocupaban nuestros afectos: las vanidades e insensateces, los deseos y placeres que formaban parte de toda nuestra existencia en los días de nuestra oscuridad y ceguera.

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Respuestas breves y puntuales a preguntas planteadas

En segundo lugar, querido amigo, responderemos breve y puntualmente a las preguntas que nos plantea.

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