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Oposición absoluta entre la carne y el Espíritu
“Porque el ocuparse de la carne es muerte, pero el ocuparse del Espíritu es vida y paz. Por cuanto los designios de la carne son enemistad contra Dios; porque no se sujetan a la ley de Dios, ni tampoco pueden” (v. 6-7). La carne y el Espíritu son y permanecen opuestos entre sí. El pensamiento de la carne está dirigido a las cosas visibles, conduce a la muerte, tanto ahora como eternamente.
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Orden de los acontecimientos relacionados con el día de Jehová y la aparición del Señor
Para resumir todos los pasajes que acabamos de considerar, podemos destacar cuatro acontecimientos que forman parte de este gran todo: el día de Jehová y la manifestación del Señor en su venida gloriosa. Estos acontecimientos son:
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Oriente, Norte, Sur, Occidente
Orden de las tribus alrededor del tabernáculoa.
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Otra bestia que subía de la tierra
Otra bestia que subía de la tierraa – El anticristo
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Otro ángel
Otro ángela – Cristo bajo forma angélica, sumo sacerdote y mediador para ejercer el juicio, en respuesta a
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Otro ángel fuerte que desciende del cielo
Cristo, bajo forma angélica, no manifestado aúna, viniendo, por su potestad, a revindicar sus derechos al reinado universal.
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Otro ángel que subía de donde sale el sol
Otro
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Pablo defiende su apostolado
Si el capítulo que precede trata de la libertad en cuanto a los ídolos, éste se refiere a la libertad en cuanto al ministerio o servicio. Notemos de paso que la palabra derecho o potestad en este capítulo y libertad en el capítulo precedente, son una sola y misma palabra (cap. 8:9; 9:4). Aquí tenemos la respuesta a la última pregunta dirigida por los corintios al apóstol.
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Pablo deseaba visitar a los creyentes de Roma
Pero, como ya no tenía motivo de detenerse en las regiones que acababa de visitar (pues había anunciado plenamente el Evangelio desde Jerusalén y sus alrededores hasta Iliria, como también probablemente hasta la costa oriental del mar Adriático), esperaba, al ir de paso para España, ver a los creyentes de Roma, y, después de haber gozado un poco de su compañía, ser encaminado por ellos a su des
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Pablo predica “la palabra de la cruz”
Tal predicación tiene por efecto que los hombres inteligentes se aparten, pues para ellos es locura; pero, para nosotros, es poder de Dios. Solamente es comprendida por aquellos cuya conciencia fue alcanzada. Llegado a este punto, el apóstol exclama: ¿Dónde está el sabio? ¿Dónde está el escriba? ¿Dónde está el disputador de este siglo? (cap. 1:20).
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Pablo, siervo y apóstol
El apóstol Pablo es el instrumento de esta revelación. Se llama a sí mismo siervo de Dios. Este título sólo lo hallamos dos veces en las epístolas (aquí y en Santiago 1:1) y algunas veces en el Apocalipsis, mientras que el de siervo de Cristo es más frecuente.
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Padecer con Cristo
El camino que conduce a esa meta gloriosa, colocada ante nosotros, pasa por el sufrimiento. Ningún cristiano puede eludirlo. Por eso tenemos como final de la frase: “si es que padecemos juntamente con él, para que juntamente con él seamos glorificados”.
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Palabras inefables
No hay un cuarto cielo, de modo que el paraíso es el lugar más alto, es el cielo de Dios, “el paraíso de Dios” (Apocalipsis 2:7). Allí fue arrebatado el apóstol Pablo. ¿Cómo? Sólo Dios lo sabe; pero Pablo estaba seguro de que podía estar allí tanto como alma separada del cuerpo como en el cuerpo.
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Paraíso y gloria
Notemos además que el paraíso no es la gloria. No cabe la menor duda de que la gloria está allí donde Cristo se encuentre; pero nosotros sólo podremos entrar en la gloria como seres completos; tendremos cuerpo y alma reunidos, y no nos hallaremos en un estado intermedio. Generalmente nos hacemos una falsa idea de la gloria al considerarla como un lugar. La gloria es una manifestación.
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Paréntesis - El librito o la última media semana de Daniel
Tenemos aquí un nuevo paréntesis intercalado entre la segunda y la tercera trompeta de “ayes”, el cual tiene un lugar determinado entre esos dos períodos. La duración de los sucesos relatados aquí, la única que es mencionada en el Apocalipsis, corresponde a la última media semana de Daniel (cap. 9:27): tres años y medio, ó 1.260 días, o un tiempo, tiempos, y la mitad de un tiempo (cap. 12:14).
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Paréntesis - Los 144.000 sellados y la gran multitud
Este capítulo es un paréntesis intercalado en el curso del relato. Nos presenta dos clases de personas preservadas durante el período que estamos considerando. En primer lugar, 144.000 sellados (número simbólico) de entre las doce tribus de Israel.
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Pelearán contra el Cordero
Pelearán contra el Cordero – cap. 19:19.
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Perdón, disciplina y restauración, capítulo 12
Cierto tiempo había transcurrido desde la falta cometida por David. La guerra contra Amón –comenzada en el capítulo precedente que, por sí solo, abarca acontecimientos de casi un año– continuaba todavía. El sitio de Rabá no había acabado, y sabemos que en esa época el sitio de una ciudad podía durar años.
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“Piensan en su nombre”
Dos cosas describen aquí al remanente: teme a Jehová y es de los que “piensan en su nombre”. Se piensa en el nombre de una persona que está ausente. Tal era la posición del remanente de Israel antes de la primera venida del Mesías; tal es también la nuestra, la de quienes esperamos su segunda venida.
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Poner a Dios a prueba
Entonces Dios les pone a prueba, o más bien les invita a que le prueben a él. Traed –les dice– los diezmos prescritos por la ley, a fin de que haya alimento en mi casa, y probadme así.
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Primer derramamiento del Espíritu, el día de Pentecostés
A continuación de esta victoria, Cristo, resucitado de entre los muertos y subido a lo alto, habiendo llevado “cautiva la cautividad”, se sentó a la diestra de Dios. Entonces pudo bautizar con el Espíritu Santo a los que creían en Él. Este gran hecho tuvo lugar en Pentecostés.
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Primer rasgo de un remanente: oponerse a toda mezcla con el mundo
Encontramos aquí el primer rasgo que debe caracterizar a un remanente. En un tiempo normal, no se tenía que presentar la genealogía, pues era evidente para todos que un sacerdote no podía pretender un lugar que no le pertenecía.
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Primera división (cap. 4 al 11:18)
Acontecimientos proféticos hasta el establecimiento del reinado de Cristo
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Primera sección - Los seis primeros sellos
Los cuatro primeros sellos son juicios providenciales cuyas causas pueden parecer naturales a los hombres, pues ellas no superan los límites de acontecimientos terrenales del pasado: guerras de conquista, luchas y matanzas mutuas, hambre, en fin, los terribles cuatro juicios de Jehová (Ezequiel 14:21).
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