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The Mackintosh Treasury

Unanimidad

¿Qué, pues, dice la Escritura en cuanto a las condiciones morales necesarias de la oración en común, dado que este es el tema que nos ocupa aquí? Abramos la Biblia en Mateo 18:19: “Otra vez os digo, que si dos de vosotros se pusieren de acuerdo en la tierra acerca de cualquier cosa que pidieren, les será hecho por mi Padre que está en los cielos”.

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Unidad del cuerpo de Cristo y falsa doctrina

Y si todo esto era indiscutible para Israel, ¡cuánto más lo es para la Iglesia de Dios! Podemos estar seguros de que nada es tan aborrecible a Dios como la indiferencia a todo lo relacionado con Cristo. El eterno propósito y consejo de Dios es glorificar a su Hijo.

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Variedad de servicios bajo las órdenes de Cristo

Siempre se debe tener en cuenta que su tarea variaba, y que, además, cada uno debía trabajar bajo las órdenes de Aarón. Había una responsabilidad individual en la más armoniosa acción colectiva.

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Verás delante de ti la tierra, mas no entrarás allá

También es notable ver cómo este capítulo termina recordando los actos administrativos de Dios para con su fiel siervo Moisés.

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“Veré la sangre…”

El israelita no descansaba en sus propios pensamientos, ni en sus sentimientos, ni tampoco en sus experiencias relativas a la sangre. Esto habría sido descansar sobre un miserable fundamento de arena. Sus pensamientos y sus sentimientos podían ser profundos o superficiales; pero fuesen profundos o superficiales, nada tenían que ver con el fundamento de su paz.

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“Viva”

Tenemos primero el vocablo “viva”. “Allegándoos a él, como a piedra viva, rechazada en verdad de los hombres, mas para con Dios escogida y preciosa, vosotros también, como piedras vivas, sois edificados” (1 Pedro 2:4-5, V. M.).

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Volveos e id…

“Jehová nuestro Dios nos habló en Horeb, diciendo: Habéis estado bastante tiempo en este monte. Volveos e id al monte del amorreo y a todas sus comarcas, en el Arabá, en el monte, en los valles, en el Neguev, y junto a la costa del mar, a la tierra del cananeo, y al Líbano, hasta el gran río, el río Eufrates” (v. 6-7).

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Vosotros habéis visto todo lo que Jehová ha hecho

Volvamos ahora nuestra atención sobre la aplicación práctica de estas verdades a la conciencia de cada miembro de la congregación.

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“Y Aarón calló”

Hay algo extraordinario en el modo en que Aarón recibió el rudo golpe de la justicia de Dios: “Y Aarón calló” (v. 3). Era una escena solemne.

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Ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí

¿En qué situación estamos ahora como cristianos? Oigamos la respuesta: “Porque yo por la ley soy muerto para la ley, a fin de vivir para Dios.

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“Yo soy el que soy”

“Y respondió Dios a Moisés: Yo soy el que soy. Y dijo: Así dirás a los hijos de Israel: Yo soy me envió a vosotros” (v. 14). El título que Dios toma aquí es maravillosamente significativo. Escudriñando en las Escrituras los diversos nombres con que Dios se revela, vemos que cada uno de ellos está en relación íntima con las distintas necesidades de aquellos con quienes Dios se pone en relación.

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“Yo soy tu escudo y tu galardón”

Después de estas cosas vino la palabra de Jehová a Abram en visión, diciendo: No temas, Abram; yo soy tu escudo, y tu galardón será sobremanera grande” (v. 1). Dios no permitió que su siervo sufriera pérdida alguna por haber rechazado las ofertas del mundo.

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Yo y mi casa

Después de recordar al pueblo los diez mandamientos, Moisés le enseñó otros estatutos de parte de Dios: “Estos, pues, son los mandamientos, estatutos y decretos que Jehová vuestro Dios mandó que os enseñase, para que los pongáis por obra en la tierra a la cual pasáis vosotros para tomarla; para que temas a Jehová tu Dios, guardando todos sus estatutos y sus mandamientos que yo te mando, tú, tu

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Zabulón e Isacar

“A Zabulón dijo: Alégrate, Zabulón, cuando salieres; y tú, Isacar, en tus tiendas. Llamarán a los pueblos a su monte; allí sacrificarán sacrificios de justicia, por lo cual chuparán la abundancia de los mares, y los tesoros escondidos de la arena” (v. 18-19).

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Zofar y el legalismo

Consideremos ahora brevemente la primera parte del discurso de Zofar naamatita:

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