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La Iglesia del Dios viviente

Instrucciones para nuestros días

Si escudriñamos la Biblia, nos damos cuenta de que las condiciones de aquel entonces eran esencialmente parecidas a las imperfectas condiciones de hoy. Por lo tanto, la descripción de aquellos tiempos es para nosotros de ayuda y provecho. El Señor, merced a su sabiduría, dejó escritas tales faltas de la Iglesia primitiva.

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La Iglesia del Dios viviente

Introducción

El título que hemos elegido para este estudio se encuentra en 1 Timoteo 3:15. Allí el apóstol Pablo da la razón por la cual escribe esta primera epístola a Timoteo: Para que sepas cómo debes conducirte en la casa de Dios, que es la iglesia del Dios viviente, columna y baluarte de la verdad.

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La base de la adoración cristiana

La encontramos en Juan 4, donde tenemos la conversación del Señor con la mujer samaritana. En este capítulo tenemos lo que tal vez sea el mensaje más importante del Nuevo Testamento sobre la adoración durante esta época de la gracia. Allí habló el Señor de los verdaderos adoradores que adoran al Padre en espíritu y en verdad. Pero primeramente Él dijo a la mujer:

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La Cabeza dirige a los miembros

Resulta de esto que los nombramientos y las aspiraciones humanas para ciertos empleos y oficios en la Iglesia de Dios son enteramente erróneos. Nadie tiene el derecho de escoger el oficio de predicar o de enseñar, etc., ni de nombrar a otro para hacerlo. Debe ser llamado por el Señor para esto. Si recibe este llamamiento, debe estar seguro de que ese es su lugar en el Cuerpo de Cristo.

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La casa grande

Mas en una casa grande, no solamente hay vasos de oro y de plata, sino también de madera y de barro; y asimismo unos para honra y otros para deshonra (2 Timoteo 2:20, Versión antigua, Reina-Valera 1909).

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La conducta personal

Huye también de las pasiones juveniles, y sigue la justicia, la fe, el amor y la paz, con los que de corazón limpio invocan al Señor (2 Timoteo 2:22).

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La educación

Ciertamente la tendencia a llenar la mente de los niños con toda clase de cuentos de hadas y ficciones no puede conducir a formar en ellos el concepto de la verdad. Tales libros deben ser alejados de ellos tanto como sea posible y reemplazados por los que se refieran a hechos reales y vivientes.

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La escuela de la experiencia práctica

El Señor da dones a quienes llama, pero estos dones tienen que ser perfeccionados y desarrollados mediante el largo y constante crecimiento en la escuela de Dios. Cuando el Señor llama a alguno para que participe en Su obra, lo pone en su escuela y Él mismo se encarga de su formación, usando varios medios, circunstancias e instrumentos que están bajo su supervisión.

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La escuela dominical

El Señor Jesús dijo: Dejad a los niños venir a mí, y no se lo impidáis; porque de los tales es el reino de Dios (Marcos 10:14).

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La esperanza y el destino

Hemos considerado el afecto, la intimidad y la asociación con Cristo de la Iglesia verdadera, compuesta por creyentes que han nacido de nuevo, así como su responsabilidad de ser fiel y de permanecer sujeta a Cristo. Ahora podemos considerar la esperanza y el destino de esta Iglesia.

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La expresión de comunión

Hemos considerado la Cena en su aspecto principal como una fiesta conmemorativa, que pone delante de nosotros, en forma simbólica, el cuerpo y la sangre de Cristo, tal como se nos presenta en 1 Corintios 11. La Cena del Señor, sin embargo, presenta otro aspecto de la verdad, aparte de la característica esencial de conmemoración.

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La falta de hospitalidad

Uno de los rasgos admirables del patriarca Job era el de abrir sus puertas al “caminante”. “El forastero no pasaba fuera la noche” (Job 31:32). En cambio, los días de decadencia y alejamiento del pueblo de Dios se caracterizan por la falta de ese gesto. Esto se nota en los días de los jueces (Jueces 19:15-18), cuando el pueblo de Dios había caído muy bajo.

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La familia cristiana

Pero la familia cristiana, en la cual uno o ambos esposos pertenecen al Señor, es infinitamente más que un bendito refugio contra el mal. Es, en medio de un mundo sin Dios y sin Cristo, un santuario en el cual las preciosas almas de los hijos son guardadas de la contaminante influencia de ese mundo.

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La fe y el perdón

Para que una oración sea eficaz, uno tiene que orar con fe. Os digo que todo lo que pidiereis orando, creed que lo recibiréis, y os vendrá (Marcos 11:24).

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La hospitalidad

Ejercer la hospitalidad es una hermosa virtud cristiana. Las Escrituras nos exhortan constantemente, por preceptos y por medio de ejemplos, a practicarla. Esa bondadosa y generosa recepción del prójimo al abrigo y cuidado de nuestro hogar ha sido llamada: «la gloria del hogar y la flor de la vida hogareña». Es un justo y adecuado adorno de “la doctrina de Dios nuestro Salvador” (Tito 2:10).

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La iglesia de Dios en una localidad

Una consideración de los primeros versículos de 1 Corintios nos dará mucha enseñanza sobre este punto. “

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La Iglesia no existía antes de Pentecostés

La palabra «iglesia» que se emplea en la Biblia corresponde, en las escrituras griegas originales, a la palabra «ecclesia», que quiere decir «asamblea de personas llamadas a salir». Esta palabra se encuentra solamente en el Nuevo Testamento. En efecto, ninguna palabra o expresión hebrea con semejante significado puede ser hallada en el Antiguo Testamento.

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La labor de amor y fe

Pero el servicio hecho siempre tiene que ser un “trabajo de vuestro amor” (1 Tesalonicenses 1:3), “no por ganancia deshonesta, sino con ánimo pronto” (1 Pedro 5:2). Pablo pudo decir:

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La libertad del Espíritu

Consideremos 1 Corintios 14 con más detalle. Este es el capítulo especial sobre el orden en la Asamblea. En él vemos que se da la libertad más completa para que cada hermano sea usado por el Espíritu en las reuniones de la asamblea.

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La mujer de Sunem

Leemos en 2 Reyes 4:8-37 de esa “mujer importante” que suministró a Eliseo un cuidado y una hospitalidad especiales. Sugirió a su marido la construcción de un aposento especial para el profeta, a fin de que él se alojara allí cada vez que pasara por aquella región. Se nota en ella su fe y su confianza.

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La música instrumental

Nótese que ni aquí, en esta descripción inspirada de una congregación cristiana (1 Corintios 14), ni en los Hechos, ni en las epístolas, leemos algo sobre el hecho de tocar un instrumento como parte del servicio de adoración. La música instrumental está fuera de lugar en tal reunión y es contraria al espíritu y al carácter de la asamblea así reunida.

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La nación era una

«Las ciudades y las tribus de Israel no eran independientes, sino que estaban unidas entre sí por el sagrado lazo de la unidad nacional, unidad que tenía su centro en el lugar donde estaba la divina presencia. Las doce tribus de Israel estaban, pues, indisolublemente unidas.

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La necesidad de separación

Otro punto importante que notar en relación con nuestro tema se halla en 2 Timoteo 2:19-21 y trata de la necesidad de apartarse de la iniquidad. Si alguno se limpia de estas cosas (vasos viles) será instrumento para honra, santificado, útil al Señor, y dispuesto para toda obra buena.

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La noción de clérigo

Hoy en día este concepto está fuertemente arraigado en el corazón de las multitudes. En pocas palabras, es la idea de un oficio humanamente conferido, una clase de hombres que tienen el derecho exclusivo de predicar, de enseñar y de ministrar la comunión, etc. Un maestro de la Palabra de Dios y hombre piadoso ha acertado al referirse a esta práctica:

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