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¿Qué significa ser justificado? (Romanos 3:20)

Justificado significa «ser declarado justo». Esto es mucho mejor que ser declarado inocente. Si usted es justificado, puede mirar a Cristo a la diestra de Dios y decir: «Pertenezco a Cristo, por eso soy declarado justo». El inocente Adán no podía decir esto.

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¿Qué significan las expresiones “la ley del Espíritu de vida” y “la ley del pecado y de la muerte”? (Romanos 8:2)

La palabra “ley” también puede significar principio. Cuando una piedra cae a tierra, este hecho deriva de una ley de la naturaleza. La ley del Espíritu es también un principio, esencialmente implica que el Espíritu nos guía y nos lleva a ocuparnos de Cristo.

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¿Qué significan las “obras de la ley”? ¿Puede uno ser justificado ante Dios por medio de «buenas obras»?

Las obras de la ley (Romanos 3:20) no se refieren solamente a las obras que tienen por objeto cumplir la ley de Moisés, sino también a las obras realizadas para el cumplimiento de cualquier otra ley (literalmente: «obras de ley»). El objeto de guardar una ley religiosa es ganar la aprobación de Dios y mantener tal condición.

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¿Qué significan las siguientes expresiones?

La Iglesia es el cuerpo de Cristo

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¿Qué solución ofrece Dios para el problema del pecado? (Romanos 8:3)

Dios perdona los pecados, es decir, los hechos, pero el pecado solo puede ser condenado. No hay otra forma que corresponda a la naturaleza de Dios que no sea condenar el pecado. La ley nada podía lograr en contra del pecado, porque ella era “débil por la carne”, es decir, el hombre no era capaz de guardarla.

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¿Qué sucederá en la mitad de este período de tribulación?

En la mitad de la septuagésima semana (es decir, después de los primeros tres años y medio de tribulación) tendrán lugar cuatro importantes eventos: •   Satanás será echado del cielo a la tierra (Apocalipsis 12:7-9). •   Cesarán los sacrificios judíos en el templo (Daniel 9:27).

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¿Quién debe ministrar la Palabra?

Cuando hablamos del “ministerio de la Palabra” (Hechos 6:4), nos referimos a la enseñanza y a la predicación de la Palabra de Dios a los creyentes. Esto lo harán aquellos que han recibido un don que los capacite para ese fin (maestros y pastores). Este ministerio tiene también un carácter profético: una palabra de Dios dirigida a la conciencia del pueblo de Dios.

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¿Quién debe ser recibido para el partimiento del pan?

Todos los creyentes que no presenten impedimentos. ¿Por qué todos los creyentes? Porque es un privilegio de cada miembro del cuerpo de Cristo (1 Corintios 10:17). ¿Y por qué puede haber impedimentos? ¿Cómo puede suceder esto? Pues bien, hay tres razones principales:

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¿Quién dirige las reuniones? (¿Es este el rol de los pastores y/o ancianos?)

Cuando los creyentes se reúnen en Su “nombre” (Mateo 18:20), el centro de la reunión debe ser Cristo (ver 7.10). Él dirige todo. Esta reunión no está dirigida por un hombre. Cristo es el que gobierna (1 Corintios 12:5), y el Espíritu Santo dirige, opera y da a cada uno “como él quiere” (v. 11).

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¿Quién es Cristo?

Esta pregunta (Mateo 16:15) es la más importante que usted pueda formularse. El evangelio de Juan fue escrito para “que creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios, y para que creyendo, tengáis vida en su nombre” (Juan 20:31). Él se hizo hombre (léase más acerca de esto en las preguntas 1.9 y 1.18) y vivió en esta tierra un poco más de treinta años.

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¿Quién es el “yo” de Romanos 7:7-25?

•   ¿Es Pablo? No. No podría ser Pablo, pues él mismo afirma: “Yo sin la ley vivía en un tiempo” (v. 9). Esto no puede ser aplicado a este apóstol, porque él era un fariseo estricto (Filipenses 3:5).

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¿Quiénes forman la Iglesia hoy en día?

La Iglesia está formada por todos los que han creído el Evangelio de su salvación (Efesios 1:13) y fueron unidos en un cuerpo (1 Corintios 12:13), ya sean judíos o gentiles de nacimiento.

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¿Quiénes necesitan el Evangelio?

Todos. Pablo clasifica a la humanidad en tres grupos: •   Las personas que han despreciado el conocimiento del verdadero Dios y que se entregaron a un comportamiento totalmente desordenado (Romanos 1:18-32). •   Los moralistas, es decir, personas que crean sus propias reglas de conducta (Romanos 2:1-16). •   Los judíos (Romanos 2:17 a 3:9).

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¿Quiénes son los que deben edificar?

Esta gente, salida de una mezcla idólatra, se ofrece para construir con el pueblo, pero ¿qué materiales podía traer a la casa de Dios? Por cierto que su trabajo no podía ser aceptado por el pueblo si este quería permanecer fiel.

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Quinta subdivisión - Orden histórico de los acontecimientos desde la caída de Babilonia hasta el establecimiento de la nueva Jerusalén en los tiempos eternos

Este grupo retoma el orden histórico y nos describe la serie de acontecimientos que tienen lugar tras la caída de la falsa iglesia, la ramera, los que desembocan en los nuevos cielos y la nueva tierra.

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Rahab

En la segunda parte del primer capítulo vimos dos clases de personas llamadas a cruzar el río Jordán para entrar en el país de la promesa, tipo de los lugares celestiales: la primera, el pueblo de Israel, los que no dejaron nada del otro lado del río; la segunda, las dos tribus y media, los que como soldados fueron a la lucha para ayudar a sus hermanos, pero todos sus bienes estaban del otro la

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¿Reinará Cristo como rey en esta tierra?

Sí. El Antiguo Testamento está repleto de profecías que lo confirman. Citaremos solo dos de ellas: •   “Yo he puesto mi rey sobre Sion, mi santo monte” (Salmo 2:6). •   “Jehová (o el Señor) será rey sobre toda la tierra. En aquel día Jehová (o el Señor) será uno, y uno su nombre” (Zacarías 14:9).

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Relámpagos, truenos y voces.

Relámpagos – Aparición inesperada y repentina de los juicios

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Relámpagos y voces y truenos

Relámpagos y voces y truenos – véase 4:5.

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Repartición de la tierra

Junto con este capítulo 13 mencionaremos el contenido del resto de esta sección del libro, es decir, del capítulo 15 al 19, reservando el 14 como sujeto de una meditación particular. Todos los adversarios estaban vencidos, pero no todos habían sido exterminados. El poder enemigo permanecerá en el mundo hasta la manifestación del mismo Señor en la gloria, luego,

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Resultado: la herencia

Versículo 7: “Para que justificados por su gracia, viniésemos a ser herederos conforme a la esperanza de la vida eterna”. Resultado: la herencia

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Resultados de la disciplina

Volvamos a Josué. Israel acababa de aprender, a través de la humillación, que no podía tener ninguna confianza en sí mismo. Esta experiencia produjo inmediatamente sus frutos. ¡Que en lo sucesivo sea la Palabra de Dios quien dirija al pueblo! Para evitar nuevas caídas, solo tenían que confiar en esa guía tan infalible como segura.

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Resumen del Evangelio

Volvamos a los primeros versículos de nuestro capítulo: “Porque primeramente os he enseñado lo que asimismo recibí” (v. 3). Habían recibido el Evangelio por medio del apóstol, quien también lo había recibido. Aquí no dice: «Lo que recibí del Señor», como una revelación especial, sino simplemente «Lo que recibí». Las Escrituras le habían enseñado lo que les comunicaba.

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Resumen del ministerio de Tito

Hallamos en este último versículo de nuestro capítulo el resumen del ministerio de Tito. Debía anunciar estas cosas (cap. 2:1), exhortar (cap. 2:6) y reprender (cap. 1:13). La autoridad de ordenar debía caracterizar a su ministerio en medio de esta raza de “cretenses, siempre mentirosos, malas bestias, glotones ociosos”.

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