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Dios provee al hombre ayuda idónea
El matrimonio de Adán es la norma para todos los matrimonios. Dios arregló la unión de Adán y Eva, y lo hace así en cada caso de verdadero matrimonio.
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Disciplina y amonestación
Si volvemos a la segunda parte de la exhortación a los padres, hecha en Efesios 6:4, notamos el importante mandato de criar a los hijos “en la disciplina y amonestación del Señor”. Como lo hemos observado ya, los hijos de un creyente están en una posición de bendición y privilegio que los hace extraños al mundo del que Satanás es el príncipe.
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La Iglesia del Dios viviente
Distinción entre las reuniones
Nos referimos a la diferencia que hay entre las reuniones de la asamblea como tal (adoración, Cena del Señor, oración o cualquier otro propósito por el que pueda reunirse la asamblea) y las reuniones en las cuales los siervos de Cristo ejercen su ministerio bajo una responsabilidad personal (reuniones de evangelización, escuelas dominicales y reuniones especiales con el objeto de predicar la Pa
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La Iglesia del Dios viviente
Dos aspectos de la Casa
Primer aspecto
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Ejemplos bíblicos
En la Biblia encontramos muchos ejemplos de hogares, entre los hijos de Dios, que abrieron sus puertas al Señor y que fueron usados para su obra. En los días de David, Obed-edom geteo guardó el arca de Jehová en su casa por tres meses, y Jehová le bendijo a él y a toda su casa por ese motivo (2 Samuel 6:10, 11).
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La Iglesia del Dios viviente
Ejemplos de las Escrituras
Como lo hemos dicho, hay Escrituras que nos señalan aspectos fundamentales de una reunión dedicada al estudio bíblico. Hebreos 10:25 nos exhorta a que no dejemos de reunirnos y nos anima a que nos exhortemos unos a otros, tanto más cuando vemos que aquel día se acerca. Ésta es una exhortación general tocante a reuniones de creyentes para varios propósitos.
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Ejemplos de las Escrituras
Lo único que tenemos que hacer es seguir el modelo que nos es presentado en la descripción que la Palabra nos ofrece sobre la Iglesia apostólica. Las epístolas de Pablo, Pedro y Juan finalizan con saludos cristianos. Estos saludos son enviados por el apóstol de parte de todos los santos de una asamblea a todos los santos de otra asamblea y a veces a un individuo.
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Ejercer la autoridad con amor
El esposo podría hacer pesar exageradamente su posición y sus derechos como cabeza de la familia y de la esposa, y actuar de manera despótica, olvidando que el amor debe caracterizar al círculo matrimonial.
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El afecto, la intimidad y la asociación
Bajo esta figura de la Esposa tenemos a la Iglesia presentada como el objeto de los más estrechos y tiernos afectos de Cristo y de su solicitud amorosa. Como un esposo leal ama y cuida a su esposa; pero aquí lo celestial es más bien el ejemplo para lo terrenal.
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El altar familiar
Todo padre cristiano debería establecer un altar familiar en su hogar, es decir, reunir a su familia cada día para leer la Biblia, orar y quizás cantar algún himno, si es posible. Ésta es la responsabilidad del padre como sacerdote del hogar; en su ausencia, la madre debe asumirla. Padres, no descuiden ustedes este importante servicio del culto familiar. No permitan que nada se interponga.
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El amor verdadero es el único motivo justo
Lo que lleva a dos corazones a unirse en vínculo matrimonial debe ser un verdadero y profundo amor, un mutuo afecto divinamente implantado. Unido al conocimiento de la voluntad de Dios en la materia, este debería ser el único motivo para contraer matrimonio.
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El campamento de la cristiandad
Hemos señalado las características y la posición del cristianismo verdadero. Éstas fueron manifestadas en la Iglesia en los tiempos de los apóstoles, tal como se puede verlo claramente a través del estudio del Nuevo Testamento. Pero un vistazo a la historia de la Iglesia profesante, desde entonces hasta ahora, revela un hecho triste.
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El campamento del judaísmo
Ahora vamos a considerar este campamento del cual el apóstol habla a los creyentes hebreos (Hebreos 13:13). Les exhorta a que salgan a Jesucristo, quien sufrió fuera de la puerta como la verdadera ofrenda por el pecado. El escritor inspirado muestra que Cristo está fuera del apóstata campamento religioso del judaísmo.
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El carácter de la adoración
Como hemos considerado la base de la adoración cristiana, podemos hablar ahora del carácter de la adoración. Si volvemos a Juan 4, leemos las palabras del Señor a la mujer samaritana: “Vosotros adoráis lo que no sabéis; nosotros adoramos lo que sabemos; porque la salvación viene de los judíos” (v. 22).
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El carácter de las reuniones de estudio bíblico
En tales reuniones los hijos de Dios se sientan juntos, cada uno con su Biblia, cada uno leyéndola sabiamente. Buscan los pasajes a los cuales se hace referencia.
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El castigo por la desobediencia
El Señor al que ama, disciplina, y azota a todo el que recibe por hijo. Si soportáis la disciplina, Dios os trata como a hijos; porque ¿qué hijo es aquel a quien el padre no disciplina? (Hebreos 12:6-7).
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El centro de atracción
Antes de terminar el tema de la enseñanza de los niños, sería bueno considerar el error de permitir a los niños tomar demasiada importancia en presencia de otros, dejándoles ser el centro de atracción y llamar la atención en cuanto a su inteligencia y agudeza. De este modo, pronto aprenden que se les está dando importancia y desearán ser ensalzados.
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El contraste con el tiempo actual
Al mirar a la cristiandad de hoy casi todo se ve en contraste notable con lo que leemos acerca de la Iglesia en los Hechos y en las epístolas. Aquella condición de la Iglesia primitiva, descrita con tanto detalle en los libros apostólicos, fue conforme al sentir de Dios.
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El contraste del cristianismo con el judaísmo
Sobre el fundamento del solo sacrificio perfecto, completo y rescatador efectuado por Cristo en la cruz, Dios formó la Iglesia. La formó el día de Pentecostés mediante el descenso y bautismo del Espíritu Santo. Así instituyó el cristianismo en su carácter celestial, el carácter que Él reconoce y en el cual encuentra deleite.
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La Iglesia del Dios viviente
El cuerpo es un organismo vivo
Merced a lo que hasta ahora hemos tratado, debe quedar claro que la Iglesia de Dios no es una organización establecida por el hombre. Es un organismo vivo, compuesto por miembros vivos, habitado por el Espíritu viviente, unido con Cristo –la Cabeza viviente en el cielo– y controlado por Él. ¿Hay diferencia entre una organización y un organismo? Por supuesto que sí.
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El disfrute de nuestras relaciones celestiales
En la medida en que gocemos de las bendiciones provenientes de nuestras relaciones celestiales, y nos mantegamos firmes en Cristo, la Cabeza, ocuparemos nuestro lugar en nuestras respectivas relaciones aquí abajo. Aquellos que no disfrutan de estas verdades celestiales, tampoco las manifestarán en su hogar.
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El doble amor de Cristo, nuestro modelo
El pasaje de Efesios 5 pone ante el esposo el amor de Cristo por la Iglesia de un modo dual. Primero, Cristo se dio a sí mismo por la Iglesia y, en segundo lugar, Él cuida con amor de su Esposa, santificándola y limpiándola mediante el lavamiento por la Palabra.
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El encargo de Génesis 1
Debería ser el propósito y feliz esperanza de cada pareja de casados tener una familia y criar hijos para el Señor, si a Él le agrada concedérselos. Normalmente, un hogar no está completo sin hijos y sin los goces que ellos proporcionan. El bendito encargo que Dios confió a la primera pareja, Adán y Eva, es aún el que Dios da hoy a los esposos que estén en el umbral del matrimonio.
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El error de David
El breve comentario del Espíritu de Dios, en cuanto al error de David al no disciplinar a su hijo Adonías, contiene una lección que sirve de advertencia para todos los padres. En 1 Reyes 1:6 se lee acerca de Adonías: “Y su padre nunca le había entristecido en todos sus días con decirle: ¿Por qué haces así?”.
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