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El porvenir del diablo
Entonces, ¿cómo es que tan gran número de cristianos no se ocupan de las profecías, ni entienden casi nada de ellas…? Es sencillamente por la gran astucia de Satanás, el cual ha deslumbrado los ojos de ellos, de modo que no advierten la gran importancia del estudio de las profecías.
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El primer Adán y el postrer Adán
Dios, originariamente, estableció al hombre –como su representante– a la cabeza de la creación terrenal (Génesis 1:27, 28). Sin embargo, el hombre no se contentó con esta posición. En aquel momento en que todo estaba en armonía y en relación perfecta con Dios, se levantó contra Él. Puso en desorden la creación entera y perturbó la relación originaria de ella con su Creador.
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El reino de los cielos
En el capítulo 13 del evangelio según Mateo tenemos la historia profética de este reino relatada de manera simbólica. No como los profetas del Antiguo Testamento lo han visto y han vaticinado acerca de él, sino cómo este reino ha llegado a ser por el rechazamiento de su rey.
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El rey de los judíos
En las precedentes consideraciones hemos examinado el carácter religioso del anticristo. En la cristiandad apóstata, el anticristo hará función de jefe religioso. Allí el poder político estará en manos del Imperio romano restaurado y de su cabeza, la cual recibirá directamente del diablo su poder y trono y gran autoridad (Apocalipsis 13).
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El Señor Jesucristo ¿ha venido ya en las nubes del cielo?
Pero ¿quién osaría alegar que lo que está escrito en Daniel 7:9-14 ha tenido ya lugar? El Señor Jesucristo no ha venido aún en las nubes del cielo, pues, según Apocalipsis 1:7, todo ojo le verá. El Juez no se ha sentado aún, ni los libros han sido abiertos todavía. ¿Y quién se atreverá a decir que todos los pueblos, naciones y lenguas actualmente Le honran y obedecen?
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El testimonio de Jesús es el espíritu de la profecía
Ciertamente, ese es el propósito de Dios: glorificar al Señor Jesucristo, aquella Persona de la divinidad que se humanó para realizar la voluntad de su Padre (Hebreos 10:7) y que, mientras estuvo en la tierra, podía decir: “Hago siempre lo que le agrada” (Juan 8:29), y aun: “Mi comida es que haga la voluntad del que me envió, y que acabe su obra” (Juan 4:34).
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El transcurso de la campaña
Los egipcios perderán la lucha, mas el rey del Norte vencerá a los judíos, dirigiéndose luego a Egipto y dominando también a este país. Ciertamente, hasta Libia y Etiopía no podrán resistirle.
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El último juicio
En él comparecen los muertos. Los que antes del diluvio no sirvieron a Dios y los que después no le tomaron en cuenta. Los que –antes de Cristo– no se convirtieron a Dios y los que rechazaron y crucificaron al Señor Jesús. Los que ahora no obedecen al Evangelio, y los que más tarde adorarán a la Bestia.
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En la tierra de Canaán
Conocemos la historia de este pueblo en la tierra prometida. No fueron obedientes, sino que volvieron las espaldas a Dios al transgredir todos sus mandamientos. El sacerdocio se pervirtió en la persona de Elí (1 Samuel 2 y 4). Cuando Dios, pues, da un profeta (Hechos 3:24) el pueblo pide un rey, rechazando así, prácticamente, a Dios como rey (1 Samuel 8:7).
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En los cuales habitará la justicia
En el milenio reinará la justicia. Habrá aún pecado e iniquidad. Pero tan pronto como se manifiesten, el que los cometa será castigado de muerte. Imperará la justicia. Ahora, en el tiempo actual, reina la iniquidad. “Perece el justo, y no hay quien piense en ello” (Isaías 57:1).
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¿Es Rusia el “Ras” o “Ros” de Ezequiel 38 y 39?
La palabra hebrea “Ras” o “Ros” está en Ezequiel 38:2, 3 y 39:1, en la versión Reina-Valera de 1909 y otras antiguas, traducida por “cabecera”. Indudablemente, la palabra también se halla en este sentido en la Biblia. Pero, además, también con otras significaciones, como «bilis» y también como nombre propio. Se ve, por ejemplo en Génesis 46:21, que un hijo de Benjamín tenía este nombre.
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Esmirna
Tenemos aquí una clara alusión a las grandes persecuciones que azotaron a la Iglesia durante el segundo y tercer siglos, iniciadas por los emperadores romanos. “Tendréis tribulación de diez días”. Como es sabido, desde Nerón hasta Diocleciano se desencadenaron diez grandes persecuciones, la última de las cuales duró exactamente diez años (de 303 a 313).
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¿Existe aún el Imperio romano?
Sin duda, esta pregunta se la formularán muchos, pues por la Historia hemos aprendido que el Imperio romano fue destruido hace ya 1500 años.
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Explicación de las profecías sobre el retorno de Cristo
Tomemos un ejemplo para ilustrar esta parte del tema. Paseando por el campo cierta mañana, vemos un charquito de agua, lo evitamos y, sin pensar más en él, seguimos caminando. Unos días después, al pasar por el mismo lugar, el charco ha desaparecido, el agua ya no está: hasta las últimas gotas se evaporaron. ¿Qué sucedió?
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Filadelfia
Se caracteriza esta Iglesia por dos cosas: 1. Haber guardado la Palabra de Dios. 2. No haber negado el Nombre del Señor Jesús.
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¿Gobierna Dios la tierra?
Si leemos detenidamente las Escrituras, hallamos un fenómeno notable en los designios de Dios respecto a la tierra.
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Gog y Magog
Las naciones son mencionadas aquí por el nombre simbólico: “Gog y Magog”. Son los nombres del gran enemigo de Israel, del cual se habla en Ezequiel 38 y 39. Hemos visto, en el correspondiente capítulo, que era Rusia.
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¿Ha desechado Dios a su pueblo?
Pero, ¿es posible que la infidelidad del pueblo anule las promesas incondicionales que Dios hizo a Abraham, a Isaac y a Jacob? el apóstol dice: Porque irrevocables son los dones y el llamamiento de Dios (Romanos 11:29).
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Habrá dos resurrecciones: una para los salvados y otra para los perdidos
Sabemos que hay dos resurrecciones: la de los salvos y la de los malvados; o, según el Señor las llama: “la resurrección de vida, y la resurrección de –o para– condenación”. La primera, la de los salvos, se divide en tres fases:
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¿Hallará Israel tranquilidad y paz en Palestina?
El mundo entero tendrá puesto sus ojos en Palestina y en el pueblo restaurado (Isaías 18:3). Pero Jehová reposará (v. 4). No puede apoyar lo que se emprende con fuerza propia y con la ayuda de poderes mundiales. Aun cuando sus esfuerzos parezcan tener buen éxito, dando aparentemente frutos, Dios hará caer su juicio sobre él (v. 5).
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Hay esperanza eterna para todos los que creen en Cristo
Tomemos un ejemplo para ilustrar la diferencia que media entre estos dos hechos. Un joven muy enamorado de su esposa se ve en la penosa situación de dejarla. Él tiene que viajar a un país extranjero y conseguir el dinero suficiente para luego volver a buscarla y llevarla consigo.
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He aquí, yo hago nuevas todas las cosas (Apocalipsis 21:5)
¡Eso ha ocurrido en la cruz, en cuanto a los creyentes! Allí, “Dios enviando a su Hijo en semejanza de carne de pecado y a causa del pecado, condenó al pecado en la carne” (Romanos 8:3). De ellos puede decirse “En él también fuisteis circuncidados con circuncisión no hecha a mano, al echar de vosotros el cuerpo pecaminoso carnal, en la circuncisión de Cristo” (Colosenses 2:11).
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¡Invasión en Palestina!
En Isaías 7 tenemos la invasión de Rezín, el rey de Siria. Con tal motivo, Isaías profetiza sobre el futuro. Habla de la virgen que concebirá y parirá un hijo que se llamará Emmanuel, como así también de las invasiones de Egipto y Assur. Aunque ambos acontecimientos hayan tenido un cumplimiento provisional con la invasión de Senaquerib, contemplan realmente el futuro.
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La creación
Según Génesis 12:4, Abraham tenía 75 años de edad cuando recibió la promesa y salió de Harán para ir a Palestina. En Gálatas 3:17, el apóstol dice que la ley fue dada 430 años después. Entonces, desde el nacimiento de Abraham hasta la ley son 505 años.
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