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El partimiento del pan

Etapas en la vida del cristiano

Este folleto ha sido escrito con el fin de ayudar a los creyentes, especialmente a los recién convertidos, en lo relacionado con el partimiento del pan. Pero, sin duda, también será útil a los que llevan más tiempo andando con el Señor. Todos los que quieran seguir, servir y agradar al Señor Jesús aquí en la tierra, están cordialmente invitados a leer estas líneas, pidiendo siempre la guía del Señor.

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La paz con Dios

El tema que trataremos ahora es: La paz con Dios: qué es y quién la tiene. Este asunto tiene, como lo reconocerá usted, una gran importancia, y así debemos hacerlo constar en primer término. ¡No tener paz con Dios no es una cuestión de tiempo o de circunstancias; se trata, nada menos, que de la eternidad! Sí, de la eternidad, de una cuestión de salvación o de condenación; una cuestión, en fin, que supera infinitamente a todas las demás por su importancia.

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Breve comentario preliminar

Este folleto ha sido escrito con el fin de ayudar a los creyentes, especialmente a los recién convertidos, en lo relacionado con el partimiento del pan. Pero, sin duda, también será útil a los que llevan más tiempo andando con el Señor.

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Dos etapas en la vida del cristiano

Leyendo la Biblia o en conversaciones con otros creyentes, tarde o temprano todo el que por la fe acepta al Señor Jesús como su Salvador se verá enfrentado a dos preguntas que le exigirán tomar una decisión: el bautismo y el partimiento del pan.

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El calvario y el fuego

En cierta ocasión, una partida de cazadores atravesaba una de las inmensas llanuras de América. Se hallaban a cierta altura cuando, de pronto, los expertos ojos del guía advirtieron un peligro muy común en aquellos paí­ses. A lo lejos resplandecía una gran llamarada.

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El Obrero de la paz

Pero ¿cómo puede Dios hacerlo? El Señor Jesucristo se encargó de esta obra. Dicen algunas personas que las buenas obras nos hacen dignos del favor de Dios. Pero la vida de Jesús no borró ni un solo pecado. Fue una vida perfecta, divina, amable y cariñosa hasta lo infinito. Cada paso que el Señor Jesús dio en la tierra fue consagrado a la gloria de Dios.

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El partimiento del pan

Aparte del bautismo, el partimiento del pan es el segundo acto visible que conocemos como cristianos. Los creyentes se reúnen el primer día de la semana para comer el pan y beber la copa en memoria del Señor, según las enseñanzas del Nuevo Testamento.

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Introducción - Qué es la paz y quién la tiene

“Y no solamente con respecto a él (Abraham) se escribió que le fue contada, sino también con respecto a nosotros a quienes ha de ser contada, esto es, a los que creemos en el que levantó de los muertos a Jesús, Señor nuestro, el cual fue entregado por nuestras transgresiones, y resucitado para nuestra justificación”.

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La entera satisfacción de Dios: ¡un Sustituto!

Un marinero asistió a una reunión en la cual se predicaba el Evangelio. Lo que escuchó le interesó vivamente y, cuando la reunión terminó, fue a hablar con el predicador. Pero aunque se le presentaba el Evangelio de una manera sencilla, siempre respondía con estas palabras: «No me doy por satisfecho». Entonces el predicador le contestó:

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La paz con Dios

Dos amigos paseaban por una playa. Uno de ellos era cristiano y el otro no creyente. El primero dijo a su compañero: «Mira a ver si puedes borrar las huellas que has dejado en la arena». Así lo intentó el otro, pero su amigo le hizo notar: «Mientras estabas tapando las primeras huellas, con tus pies estabas haciendo otras. ¡Míralas!».

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Nota del editor

Los dos términos “iglesia” y “asamblea” son equivalentes. En estas páginas serán usados indistintamente. El de “asamblea” tiene la ventaja de que su forma recuerda sin cesar su significación, más frecuentemente perdida de vista con la palabra “iglesia”.

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Pregunta 1 ¿Por qué partimos el pan?

Observando la forma de actuar de muchos cristianos, esta pregunta viene sencillamente a la cabeza. ¿Por qué tomamos la Cena del Señor? Dicha interrogación se plantea en primer lugar para los que aún no han participado de la Cena, pero también para los que llevan mucho tiempo haciéndolo. En nuestra vida cristiana es probable que hagamos algunas cosas sin saber exactamente por qué las hacemos.

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Pregunta 2 ¿Dónde partimos el pan?

Tal vez nunca hayamos abordado este tema con profundidad. Puede parecer un poco trivial a primera vista. Pero no lo es. Si pensamos un poco en lo que la Biblia dice al respecto y cómo lo practican muchos cristianos, entonces vale la pena examinar esta pregunta a la luz de la Palabra de Dios.

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Pregunta 3 ¿Qué hacemos cuando partimos el pan?

La respuesta a esta pregunta nos lleva a considerar el desarrollo de una reunión en la que los creyentes se reúnen para partir el pan

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Pregunta 4 ¿Cuándo partimos el pan?

¿Quiere Dios que nos reunamos un día específico de la semana para partir el pan? La Biblia no nos da instrucciones precisas sobre este tema, sino indicaciones espirituales que nos permiten discernir el pensamiento de Dios al respecto. En el Antiguo Testamento se menciona explícitamente el día en que se debía celebrar la pascua (Levítico 23:4-8).

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Pregunta 5 ¿Quiénes participan en el partimiento del pan?

Pocas preguntas son tan actuales como esta. ¡Qué dolor para el corazón del Señor al ver que este tema es motivo de tantos desacuerdos, e incluso separaciones entre creyentes! ¿Tiene que ser así? ¿La Biblia es tan complicada como para tener tales discrepancias? No, en absoluto. Esto depende más bien de nosotros, porque no discernimos claramente la voluntad de Dios.

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Pregunta 6 ¿Cómo partimos el pan?

Ahora que tenemos claro quiénes pueden participar en el partimiento del pan, veamos cómo ejercemos este privilegio. Para responder a esta importante pregunta podemos basarnos especialmente en 1 Corintios 11:17-34. Este pasaje no nos dice quién puede ser admitido en la Cena del Señor, sino cómo lo hacemos, es decir, cómo participamos en ella.

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Pregunta 7 ¿Hasta cuándo partiremos el pan?

La respuesta es muy sencilla: Hasta que él venga (1 Corintios 11:26).

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Una última pregunta

A través de la respuesta a siete preguntas hemos visto lo que la Biblia dice en relación con el partimiento del pan, el segundo acto visible junto al bautismo. Hemos aclarado varias cosas. Por último, se plantea la pregunta decisiva y final para cada uno de nosotros:

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Acciones de gracias

La reunión para partir el pan también tiene el carácter de acción de gracias. En Lucas 22:19 dice que el Señor Jesús, después de tomar el pan, dio gracias, lo cual está confirmado en 1 Corintios 11:24. No nos reunimos para dirigir a Dios nuestras oraciones y peticiones. Eso también tiene su lugar en la vida de una asamblea local, pero no es el objetivo del culto.

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Anunciar su muerte

“Así, pues, todas las veces que comiereis este pan, y bebiereis esta copa, la muerte del Señor anunciáis” (1 Corintios 11:26). Este es el acto central de nuestra reunión para partir el pan. Pensamos en él y anunciamos su muerte.

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Aporte del Antiguo Testamento

El Antiguo Testamento nos ayuda en lo concerniente a este tema. Aunque en él no se menciona el partimiento del pan, podemos aplicar los principios que Dios dio a su pueblo terrenal. 1 Corintios 10:18 nos autoriza a utilizar el Antiguo Testamento para ayudarnos con este asunto. Aquí Pablo escribe: “Mirad a Israel según la carne”.

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Aporte del Nuevo Testamento

La costumbre de los primeros cristianos también confirma esta práctica. Por ejemplo, en ninguna parte vemos que durante uno de sus viajes el apóstol Pablo partiera el pan con sus compañeros, fuera de una asamblea local. Al contrario, en Hechos 20:7 vemos que, aunque tenía mucha prisa, esperó siete días en Troas para partir el pan con los hermanos de la asamblea local allí.

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Carencia de fuerza propia para conseguir la paz

Un amigo mío entró cierto día en un vagón de ferrocarril en el cual se mantenía una acalorada discusión religiosa. Cuando mi amigo hubo tomado asiento, uno de los presentes le dijo, poniéndole amistosamente su mano sobre la rodilla: «Decíamos aquí que, para entrar en el cielo, es necesario ser bueno y practicar el bien».

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