
La Iglesia del Dios viviente n°7
El día de la ruina
En los anteriores fascículos de esta serie hemos tratado de considerar básicamente a la Iglesia tal como Dios la estableció en el principio. Hemos notado aquí y allá cuán grandemente la cristiandad se ha apartado del diseño original de la Iglesia establecido en un principio por Dios. Hemos notado frecuentemente que la Iglesia que profesa ser cristiana está en un estado de ruina general, descomposición y desorden. Consideraremos ahora a la Iglesia en el día de la ruina. Veremos también cuál es la senda de Dios para el creyente en medio de tal estado.
La ruina
¿Por qué esta casa, tan bien fundada y edificada en el principio, ha sido arruinada al punto de presentar la confusión actual? Mientras dormían los hombres… un enemigo ha hecho esto (Mateo 13:25, 28).
Lo que los hombres han hecho de la Iglesia
¿Qué hacer en el presente estado de cosas?
La Palabra de Dios permanece inalterable a pesar de la ruina
Pero aunque esta verdad era algo que estaba “escondido desde los siglos en Dios” (Efesios 3:9), sin embargo existía la unidad de la nación de Israel. Aunque no existía la unidad de un cuerpo, sí había una unidad nacional. Esta unidad fue siempre reconocida por los fieles, a pesar de las condiciones externas del pueblo.