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La Iglesia del Dios viviente
La escuela de la experiencia práctica
El Señor da dones a quienes llama, pero estos dones tienen que ser perfeccionados y desarrollados mediante el largo y constante crecimiento en la escuela de Dios. Cuando el Señor llama a alguno para que participe en Su obra, lo pone en su escuela y Él mismo se encarga de su formación, usando varios medios, circunstancias e instrumentos que están bajo su supervisión.
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La Iglesia del Dios viviente
La escuela dominical
El Señor Jesús dijo: Dejad a los niños venir a mí, y no se lo impidáis; porque de los tales es el reino de Dios (Marcos 10:14).
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La espera en Dios
Abrir nuestro corazón a Dios Bueno es Jehová a los que en él esperan, al alma que le busca. Bueno es esperar en silencio la salvación de Jehová (Lamentaciones 3:25-26).
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La Iglesia del Dios viviente
La esperanza y el destino
Hemos considerado el afecto, la intimidad y la asociación con Cristo de la Iglesia verdadera, compuesta por creyentes que han nacido de nuevo, así como su responsabilidad de ser fiel y de permanecer sujeta a Cristo. Ahora podemos considerar la esperanza y el destino de esta Iglesia.
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La Iglesia del Dios viviente
La expresión de comunión
Hemos considerado la Cena en su aspecto principal como una fiesta conmemorativa, que pone delante de nosotros, en forma simbólica, el cuerpo y la sangre de Cristo, tal como se nos presenta en 1 Corintios 11. La Cena del Señor, sin embargo, presenta otro aspecto de la verdad, aparte de la característica esencial de conmemoración.
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La falta de hospitalidad
Uno de los rasgos admirables del patriarca Job era el de abrir sus puertas al “caminante”. “El forastero no pasaba fuera la noche” (Job 31:32). En cambio, los días de decadencia y alejamiento del pueblo de Dios se caracterizan por la falta de ese gesto. Esto se nota en los días de los jueces (Jueces 19:15-18), cuando el pueblo de Dios había caído muy bajo.
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La familia cristiana
Pero la familia cristiana, en la cual uno o ambos esposos pertenecen al Señor, es infinitamente más que un bendito refugio contra el mal. Es, en medio de un mundo sin Dios y sin Cristo, un santuario en el cual las preciosas almas de los hijos son guardadas de la contaminante influencia de ese mundo.
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La Iglesia del Dios viviente
La fe y el perdón
Para que una oración sea eficaz, uno tiene que orar con fe. Os digo que todo lo que pidiereis orando, creed que lo recibiréis, y os vendrá (Marcos 11:24).
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La hospitalidad
Ejercer la hospitalidad es una hermosa virtud cristiana. Las Escrituras nos exhortan constantemente, por preceptos y por medio de ejemplos, a practicarla. Esa bondadosa y generosa recepción del prójimo al abrigo y cuidado de nuestro hogar ha sido llamada: «la gloria del hogar y la flor de la vida hogareña». Es un justo y adecuado adorno de “la doctrina de Dios nuestro Salvador” (Tito 2:10).
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La iglesia de Dios en una localidad
Una consideración de los primeros versículos de 1 Corintios nos dará mucha enseñanza sobre este punto. “
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La Iglesia del Dios viviente
La Iglesia no existía antes de Pentecostés
La palabra «iglesia» que se emplea en la Biblia corresponde, en las escrituras griegas originales, a la palabra «ecclesia», que quiere decir «asamblea de personas llamadas a salir». Esta palabra se encuentra solamente en el Nuevo Testamento. En efecto, ninguna palabra o expresión hebrea con semejante significado puede ser hallada en el Antiguo Testamento.
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La incertidumbre viene de la incredulidad
Probablemente alguien diga: «Yo no soy indiferente al bienestar de mi alma; pero mi problema es la incertidumbre. Siguiendo el ejemplo, podría decir que estoy entre los viajeros de segunda clase».
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La intercesión
Hablar a Dios de los demás Exhorto ante todo, a que se hagan rogativas, oraciones, peticiones y acciones de gracias, por todos los hombres (1 Timoteo 2:1).
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La labor de amor y fe
Pero el servicio hecho siempre tiene que ser un “trabajo de vuestro amor” (1 Tesalonicenses 1:3), “no por ganancia deshonesta, sino con ánimo pronto” (1 Pedro 5:2). Pablo pudo decir:
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La libertad del Espíritu
Consideremos 1 Corintios 14 con más detalle. Este es el capítulo especial sobre el orden en la Asamblea. En él vemos que se da la libertad más completa para que cada hermano sea usado por el Espíritu en las reuniones de la asamblea.
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La luna y el lago
Permítame, para concluir, que me valga de otro ejemplo. En una hermosa noche de luna llena, dos hombres están mirando atentamente una laguna en cuyas aguas se ve reflejada la luna. Uno de ellos le dice a su amigo: –¡Qué brillante y redonda está la luna esta noche! ¡Qué silenciosa y majestuosamente sigue su curso!
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La mujer de Sunem
Leemos en 2 Reyes 4:8-37 de esa “mujer importante” que suministró a Eliseo un cuidado y una hospitalidad especiales. Sugirió a su marido la construcción de un aposento especial para el profeta, a fin de que él se alojara allí cada vez que pasara por aquella región. Se nota en ella su fe y su confianza.
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La Iglesia del Dios viviente
La música instrumental
Nótese que ni aquí, en esta descripción inspirada de una congregación cristiana (1 Corintios 14), ni en los Hechos, ni en las epístolas, leemos algo sobre el hecho de tocar un instrumento como parte del servicio de adoración. La música instrumental está fuera de lugar en tal reunión y es contraria al espíritu y al carácter de la asamblea así reunida.
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La nación era una
«Las ciudades y las tribus de Israel no eran independientes, sino que estaban unidas entre sí por el sagrado lazo de la unidad nacional, unidad que tenía su centro en el lugar donde estaba la divina presencia. Las doce tribus de Israel estaban, pues, indisolublemente unidas.
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La necesidad de separación
Otro punto importante que notar en relación con nuestro tema se halla en 2 Timoteo 2:19-21 y trata de la necesidad de apartarse de la iniquidad. Si alguno se limpia de estas cosas (vasos viles) será instrumento para honra, santificado, útil al Señor, y dispuesto para toda obra buena.
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La Iglesia del Dios viviente
La noción de clérigo
Hoy en día este concepto está fuertemente arraigado en el corazón de las multitudes. En pocas palabras, es la idea de un oficio humanamente conferido, una clase de hombres que tienen el derecho exclusivo de predicar, de enseñar y de ministrar la comunión, etc. Un maestro de la Palabra de Dios y hombre piadoso ha acertado al referirse a esta práctica:
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La ofrenda de nuestros bienes
Deseamos llamar la atención sobre el hecho de que la ofrenda se relaciona con el sacrificio de alabanza en Hebreos 13:15-16. De tales sacrificios se agrada Dios.
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La oración colectiva
Todo cuidadoso lector de las Escrituras está enterado del lugar tan importante que la oración individual y privada tenía en la vida de los hombres de Dios en el Antiguo y en el Nuevo Testamento. Puede ser que algunos piensen que la oración individual es todo lo que se necesita. No obstante, vemos que hay bendiciones especiales como consecuencia de la oración colectiva.
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La Iglesia del Dios viviente
La ordenación
El pensamiento común y la enseñanza actuales en el mundo eclesiástico son que uno que quiera ser ministro de Jesucristo debe ser educado en una escuela o universidad teológica y luego ser ordenado por una corporación humana de autoridades religiosas. (Ordenado quiere decir nombrado e investido de autoridad para desempeñar las funciones de ministro).
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