9 resultados

Sardis

En Sardis tenemos un nuevo principio. No se hallan aquí los grandes pecados de Tiatira. Tampoco se exige que sea reconocida la infalibilidad, ni hay doctrina pervertida, ni persecución de los santos, ni requerimiento de la más alta autoridad en el mundo. Aquí el mal es más bien de orden negativo: no hay vida.

Sección del libro @book, de @author

Satanás atado

No obstante, el pecado no será quitado enteramente de la tierra. El corazón del hombre es malo. Y todas estas bendiciones del reino de paz no lo mejorarán. Al fin resultará que los hombres, después de haber experimentado las bendiciones del glorioso gobierno del Señor Jesús durante mil años, le aborrecerán de la misma forma que antes.

Sección del libro @book, de @author

Ser bautizado no significa ser salvo

Mateo 28:19 dice: “Bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo”.

Sección del libro @book, de @author

Su simpatía en las dificultades y en la aflicción

Cuando perdemos un ser querido, ¿quién comprende nuestro sufrimiento como él, quien lloró al lado de la tumba de un amigo? (Juan 11:35). Cuando la soledad nos abruma, ¿quién hubo más solitario que él, quien se lamentó: “Velo, y soy como el pájaro solitario sobre el tejado”? (Salmo 102:7).

Sección del libro @book, de @author

Tenemos paz para con Dios

Aunque Dios sabía perfectamente quién eras, entregó al Señor Jesús para que, creyendo en él, tuvieras la vida eterna. Él dice que serás justificado gratuitamente si con fe en la sangre del Señor Jesús acudes a Dios (Romanos 3:23-25). Te absolverá de toda culpabilidad si te acercas a él de esta manera, porque él es justo.

Sección del libro @book, de @author

Tiatira

Aquí tenemos el sistema malo, del cual ha nacido el papado. Vemos a Jezabel que caracteriza a la Iglesia. Se dice profetisa, enseña exigiendo que se reconozca autoridad absoluta a su doctrina, autoridad infalible. Sabemos que, según la Palabra de Dios, una mujer no tiene facultad para enseñar (1 Timoteo 2:12).

Sección del libro @book, de @author

Títulos gloriosos de los creyentes

Ahora bien: ¿qué pasaba con los creyentes de Roma? No eran apóstoles llamados, y sin embargo eran llamados: “Llamados para ser de Jesucristo… amados de Dios, llamados a ser santos”, y todo ello por Jesucristo, Señor de ellos.

Sección del libro @book, de @author

Última liberación

De esta tercera y última liberación habla el apóstol en el magnífico pasaje que sigue: “Y si el Espíritu de aquel que levantó de los muertos a Jesús mora en vosotros, el que levantó de los muertos a Cristo Jesús vivificará también vuestros cuerpos mortales por su Espíritu que mora en vosotros” (v. 11).

Sección del libro @book, de @author

Un andar conforme al Espíritu

Es cierto que el creyente ahora puede levantar la cabeza con toda confianza, pero también puede y debe seguir, por gracia de Dios, los gustos y las tendencias de la nueva naturaleza que está en él, del Espíritu de vida en Cristo Jesús. El versículo 4 conduce a ese resultado práctico.

Sección del libro @book, de @author

Un concierto con la muerte, y un pacto con el infierno

Los judíos temen desde hace mucho tiempo tal invasión. En Isaías 28 leemos que, justamente en vista de ello, conciertan una alianza con los jefes impíos del Imperio romano.

Sección del libro @book, de @author

Un muerto no puede pecar

Sin embargo, señalemos que la epístola a los Romanos no considera la resurrección del creyente con Cristo como un hecho cumplido, sino solo su muerte con él. Saca la conclusión que es una consecuencia de lo que señalamos: “Porque si hemos venido a ser unidos con él por la semejanza de su muerte, lo seremos también por la semejanza de su resurrección” (v. 5, V. M.).

Sección del libro @book, de @author

Un principio importante para comprender la profecía

En Isaías 46:10 está escrito que Dios anuncia el porvenir desde el origen. Es este un principio muy importante, que vemos confirmado en toda la Escritura. Desde Génesis 1:1 ya se nos hacen revelaciones sobre el objeto final de los caminos de Dios.

Sección del libro @book, de @author

Un remanente escogido por gracia

Pero Pablo no era el único monumento de la gracia divina. Ya en otros tiempos Dios había obrado de la misma manera. “¿O no sabéis qué dice de Elías la Escritura, cómo invoca a Dios contra Israel, diciendo: Señor, a tus profetas han dado muerte, y tus altares han derribado; y solo yo he quedado, y procuran matarme?”. Pero ¿cuál es la respuesta divina?

Sección del libro @book, de @author

Una buena conciencia delante de Dios

Esta advertencia nos lleva por sí misma al último pasaje en el cual el Espíritu de Dios habla del bautismo: 1 Pedro 3:21-22. En los versículos anteriores el apóstol instruye a los creyentes, de origen judío, sobre el hecho de que el Señor vino para predicar arrepentimiento a los hombres que vivían en ese entonces.

Sección del libro @book, de @author

Una libre entrada

El segundo y precioso fruto de la justificación es que, por medio del Señor Jesucristo, Tenemos entrada por la fe a esta gracia en la cual estamos firmes (v. 2).

Sección del libro @book, de @author

Una maravillosa esperanza

“Porque a los que antes conoció, también los predestinó para que fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos. Y a los que predestinó, a estos también llamó; y a los que llamó, a estos también justificó; y a los que justificó, a estos también glorificó” (v. 29-30).

Sección del libro @book, de @author

Una maravillosa promesa

Y no solo ello, sino que al mismo tiempo sabemos que, “a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados” (v. 28). No siempre sabemos, por falta de conocimiento, qué debemos pedir como conviene (el propio apóstol Pablo es un ejemplo de ello, como lo vemos en 2 Corintios 12), pero hay algo que sabemos,

Sección del libro @book, de @author

Una posición nueva en Cristo

Esto nos lleva a considerar otro pasaje que habla del bautismo: Gálatas 3:26-28. En estos versículos el apóstol da pruebas de que los gálatas creyentes eran todos “hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús”, con las palabras: “Porque todos los que habéis sido bautizados en Cristo, de Cristo estáis revestidos.

Sección del libro @book, de @author

Una renovación continua

“No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta” (v. 2). En estas palabras el apóstol agrega aun un segundo elemento a la consagración personal a Dios, Una advertencia contra las malas influencias del mundo, dominio de Satanás.

Sección del libro @book, de @author

Vasos de ira y vasos de misericordia

El apóstol llama a esos hombres “vasos de ira” en relación con la imagen del alfarero, así como designa “vasos de misericordia” a aquellos que se someten a Dios y a su Palabra. Unos y otros se encaminan a su meta final, ya sea la destrucción, ya sea la gloria. Ellos están preparados para eso, pero ¡no perdamos de vista la gran diferencia que existe entre las dos preparaciones!

Sección del libro @book, de @author

Veredicto final: toda la humanidad culpable ante Dios

En el versículo 9, el apóstol retoma el hilo de su pensamiento, relacionado con el versículo 1: “¿Qué, pues? ¿Somos nosotros mejores que ellos?” y responde: “En ninguna manera; pues ya hemos acusado a judíos y a gentiles, que todos están bajo pecado”. Estas dos clases de gente estaban indiscutiblemente convictas de pecado.

Sección del libro @book, de @author

Volver a “lo que era desde el principio”

¿Qué es lo que llevó –a partir de 1830 (en el tiempo del Despertar)– a nuestros amados hermanos a salir “fuera del campamento” de la cristiandad? ¿No era para salir hacia Cristo, llevando su vituperio? (Hebreos 13:13).

Sección del libro @book, de @author

¡Y el mar ya no existía más!

¡Cuántas cosas se encierran en esta expresión de Apocalipsis 21:1! Si ahora faltara el mar, ninguna vida podría subsistir en la tierra, salvo un milagro de Dios. Ni hombre, ni animal, ni planta podrían vivir en ella.

Sección del libro @book, de @author

Y limpiará Dios toda lágrima de los ojos de ellos

Ya no habrá muerte, ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor; porque las primeras cosas pasaron. Y el que estaba sentado en el trono dijo: He aquí, yo hago nuevas todas las cosas (Apocalipsis 21:4-5).

Sección del libro @book, de @author