12 resultados
La profecía
Para empezar debemos distinguir diversos aspectos de la profecía, a fin de evitar errores al interpretarla. El propósito de la profecía siempre es hablar al corazón y a la conciencia, advertir, animar y consolar. Estos diversos aspectos pueden ser resumidos así:
Capítulo de @book, de @author
La resurrección
Dios, nuestro Dios ha de salvarnos, y de Jehová el Señor es el librar de la muerte (Salmo 68:20).
Capítulo de @book, de @author
La salvación del alma está definitivamente lograda
La explicación de Filipenses 2:12 también ha sido dada frecuentemente. El apóstol no tiene en vista la justificación cuando escribe: “Ocupaos en vuestra salvación con temor y temblor”. En la epístola que envía a los filipenses presenta la salvación como la meta a alcanzar: la liberación al final de la carrera.
Capítulo de @book, de @author
Prólogo
Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra (2 Timoteo 3:16-17).
Capítulo de @book, de @author
¿Quién es el Espíritu Santo?
Si bien la palabra «Trinidad» no se encuentra en la Biblia, la realidad de lo que ella expresa está afirmada ampliamente en ella. Desde los primeros versículos de la Palabra encontramos la expresión “Dios” en plural, en el texto hebreo.
Capítulo de @book, de @author
Satanás
Está claro que este tema no produce enriquecimiento espiritual, sin embargo es necesario conocer lo que la Palabra de Dios nos dice sobre Satanás. Aun siendo conscientes de su astucia, de su poder y constante actividad, debemos estar atentos para no caer en sus trampas.
Capítulo de @book, de @author
Una fe viva y no una simple profesión de fe
El primer versículo de la epístola a los Hebreos muestra claramente que ella fue dirigida a creyentes judíos. Dios había hablado a los padres por los profetas; cuando “ha hablado por (o en) el Hijo”, su pueblo lo rechazó y lo crucificó. Sin embargo, lo hicieron por ignorancia: “Mas ahora, hermanos, sé que por ignorancia lo habéis hecho” (Hechos 3:17).
Capítulo de @book, de @author
Dios es luz… Dios es amor
Estas dos declaraciones de la primera epístola de Juan (cap. 1:5; 4:8, 16) nos hablan de la naturaleza esencial de Dios, mientras su justicia y su santidad subrayan lo que él es en relación con sus criaturas. Nada puede alterar lo que Dios es en sí mismo: No hay ningunas tinieblas en él (1 Juan 1:5).
Sección del libro @book, de @author
Dos resurrecciones
Ha de haber resurrección de los muertos, así de justos como de injustos (Hechos 24:15).
Sección del libro @book, de @author
El Apocalipsis
Este libro tiene un carácter particular y es enteramente profético. Esta “revelación” fue dada al apóstol Juan cuando estaba exiliado en la isla de Patmos. El punto de partida de este notable libro es la visión gloriosa descrita en el primer capítulo. Esta visión produjo tal efecto sobre el apóstol, que cayó como muerto.
Sección del libro @book, de @author
El destino de la Iglesia
“Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella… a fin de presentársela a sí mismo, una iglesia gloriosa” (Efesios 5:25-27). “Padre, aquellos que me has dado, quiero que donde yo estoy, también ellos estén conmigo” (Juan 17:24).
Sección del libro @book, de @author
El destino del hombre
“Dejaos del hombre, cuyo aliento está en su nariz; porque ¿de qué es él estimado?” (Isaías 2:22). ¿No existe, pues, ningún remedio? ¿Debemos perder la esperanza en el hombre?
Sección del libro @book, de @author
El Dios creador
Toda la creación proclama el poder y la sabiduría de Aquel que ordenó todas las cosas. Los cielos cuentan la gloria de Dios, y el firmamento anuncia la obra de sus manos (Salmo 19:1). “Levantad en alto vuestros ojos, y mirad quién creó estas cosas” (Isaías 40:26).
Sección del libro @book, de @author
El Dios justo y santo
“Mas Dios llamó al hombre, y le dijo: ¿Dónde estás tú? Y él respondió: Oí tu voz en el huerto, y tuve miedo, porque estaba desnudo; y me escondí. Y Dios le dijo: ¿Quién te enseñó que estabas desnudo? ¿Has comido del árbol de que yo te mandé no comieses?” (Génesis 3:9-11).
Sección del libro @book, de @author
El escenario de la profecía
Dios, desde los días de Abraham, escogió un pueblo para que fuera su testigo en la tierra. Estableció con él una alianza perpetua e incondicional, garantizada por la fidelidad de las promesas de Dios. La alianza de Sinaí, la ley, concedida 430 años más tarde, no anuló las promesas anteriores, si bien la rebelión del pueblo obligó a Dios a aplazar su cumplimiento.
Sección del libro @book, de @author
El gobierno del mundo
En dos ocasiones Dios confirió al hombre autoridad en el ámbito de la creación: En Génesis 1 Dios dijo a nuestros primeros padres: “Llenad la tierra, y sojuzgadla, y señoread… en todas las bestias que se mueven sobre la tierra” (v. 28). Igualmente, después del diluvio, Dios bendijo a Noé y a su familia y entregó en sus manos todo lo que se movía sobre la tierra (cap. 9:2).
Sección del libro @book, de @author
El mundo creado
Varios pasajes de la Palabra de Dios nos hablan del mundo refiriéndose al planeta tierra, creado por el poder de Dios: “Por la fe entendemos haber sido constituido el universo por la palabra de Dios” (Hebreos 11:3). “El que hizo la tierra con su poder, el que puso en orden el mundo con su saber, y extendió los cielos con su sabiduría” (Jeremías 10:12; 51:15).
Sección del libro @book, de @author
El objeto central de la profecía
Desde la primera promesa dada por Dios al hombre, Jesucristo siempre aparece en ellas: “Esta (la simiente de la mujer) te herirá en la cabeza, y tú le herirás en el calcañar”, dijo Dios a Satanás (Génesis 3:15).
Sección del libro @book, de @author
El origen del hombre
Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza… Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó (Génesis 1:26-27).
Sección del libro @book, de @author
El Pentateuco
Es llamado así por los cinco libros que lo forman. El Pentateuco es la base de la revelación de Dios durante el período que precede a Jesucristo. Moisés es su autor, a excepción del último capítulo de Deuteronomio que nos relata su muerte en el monte Nebo. Tanto Moisés como el resto de los autores fueron inspirados por el Espíritu Santo para escribir estos textos históricos y didácticos.
Sección del libro @book, de @author
El privilegio de este pueblo
Actualmente Israel se halla en estado de desgracia. El profeta Oseas ya lo anunció al decir: “Ponle por nombre Lo-ruhama, porque no me compadeceré más de la casa de Israel… Ponle por nombre Lo-ammi, porque vosotros no sois mi pueblo, ni yo seré vuestro Dios” (Oseas 1:6, 9).
Sección del libro @book, de @author
El propósito de la profecía
Cuando los discípulos de Jesús le preguntaron acerca de los acontecimientos futuros: “Dinos, ¿cuándo serán estas cosas, y qué señal habrá de tu venida, y del fin del siglo? Respondiendo Jesús, les dijo: Mirad que nadie os engañe” (Mateo 24:3-4).
Sección del libro @book, de @author
El templo del Espíritu Santo
“Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre: el Espíritu de verdad… mora con vosotros, y estará en vosotros” (Juan 14:16-17). “¿No sabéis que sois templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros?” (1 Corintios 3:16).
Sección del libro @book, de @author
El triunfo de Jesús
Mediante su muerte, Jesús destruyó “al que tenía el imperio de la muerte, esto es, al diablo” (Hebreos 2:14). En la cruz, él triunfó sobre las potestades tenebrosas, las despojó y las exhibió públicamente (Colosenses 2:15). Al final de las horas del Calvario, antes de entregar su espíritu en las manos del Padre, dijo: “Consumado es” (Juan 19:30).
Sección del libro @book, de @author