12 resultados
Segunda respuesta: Comunión con el Señor
Por medio del partimiento del pan mostramos nuestra comunión con el Crucificado. Pablo escribió a los corintios: La copa de bendición que bendecimos, ¿no es la comunión de la sangre de Cristo? El pan que partimos, ¿no es la comunión del cuerpo de Cristo? (1 Corintios 10:16).
Sección del libro @book, de @author
¿Serán salvos todos los hombres al final de los tiempos?
Todas las cosas serán reconciliadas con Dios, pero no todos los hombres. Leamos en Colosenses 1:19-20: “Por cuanto agradó al Padre que en él habitase toda plenitud, y por medio de él reconciliar consigo todas las cosas, así las que están en la tierra como las que están en los cielos, haciendo la paz mediante la sangre de su cruz”.
Sección del libro @book, de @author
Si Cristo no podía pecar, ¿cómo pudo ser tentado?
Los evangelios nos enseñan que Cristo fue tentado por el diablo (Marcos 1:13). Esto significa que Satanás le presentaba tentaciones, pero que en él no había nada que quisiera responder a ellas. En esto él se distinguía de todos.
Sección del libro @book, de @author
Si he muerto con Cristo, ¿en qué afecta esto mi relación con el pecado?
El pecado (el principio del mal, que se opone a Dios) ya no tiene nada que reclamarle a usted.
Sección del libro @book, de @author
Si he muerto con Cristo, ¿qué significa esto en la práctica, en mi vida diaria?
Cuando el pecado quiere ejercer su poder sobre nosotros, tenemos derecho –y estamos obligados– a considerarnos a nosotros mismos como muertos (ver 6.15). Por la fe comprendemos que ya no tenemos ninguna obligación de ceder ante el pecado (Romanos 6:10-14).
Sección del libro @book, de @author
Si la Biblia contiene un elemento humano, ¿cómo puede ser a la vez la Palabra de Dios?
Pensemos en un escultor. Para hacer una estatua, por ejemplo, empleará diferentes herramientas e instrumentos. Al contemplar la obra terminada, podremos observar las marcas que dejaron dichas herramientas. Pero estas marcas están allí como resultado de la habilidad del escultor, quien seleccionó hábilmente los instrumentos adecuados a fin de obtener los resultados esperados.
Sección del libro @book, de @author
Si nuestra salvación es tan completa, ¿por qué muchos creyentes todavía sufren en sus cuerpos y mueren? ¿No son nuestros cuerpos beneficiarios de la salvación?
Los creyentes todavía sufren porque forman parte de la creación. Pablo explica esto en el pasaje de Romanos 8:18-29. Por medio del hombre, el pecado entró en el mundo y, como consecuencia, “la creación gime”. Pero, este problema también será resuelto. Esperamos “la redención de nuestro cuerpo” (v. 23). Cuando Cristo venga, recibiremos nuevos cuerpos.
Sección del libro @book, de @author
¿Significa esto que los creyentes pueden hacer cosas que estaban prohibidas por la ley? Si no, ¿por qué? (Romanos 8:4)
No. La Palabra de Dios declara que la ley es cumplida en el creyente, pero no porque él trate de guardar la ley, sino porque anda por el Espíritu. Esto implica que ande según la voluntad de Dios, aborreciendo el mal.
Sección del libro @book, de @author
¿Somos «nosotros» una denominación?
Si usted es de una denominación (una organización con un nombre), por favor, tenga en cuenta lo siguiente: Los primeros cristianos no tenían un nombre particular. Ellos sencillamente eran reconocidos como “cristianos”, puesto que se sabía que pertenecían a Cristo, que se habían convertido a él, y defendían Sus intereses.
Sección del libro @book, de @author
¿Son culpables todas las personas? ¿No hay excepciones?
Todos los hombres son culpables. Los que pertenecen al primer grupo (quienes no se sujetan a ninguna regla de comportamiento, ver 5.5) son culpables, aun cuando nunca hayan escuchado el Evangelio, porque tendrían que reconocer a su Creador simplemente al observar la creación que los rodea. Sin embargo lo rechazan.
Sección del libro @book, de @author
Su objetivo
Oramos primeramente para que Dios sea glorificado. Cuando por la fe nos acercamos verdaderamente a Dios, el deseo de honrarlo crece en nosotros. Entonces, ligados a ese deseo, oramos para discernir y cumplir la voluntad de Dios. Orando aprendemos, no a imponer nuestro pensamiento a Dios, sino a someternos a él. Por medio de la oración buscamos lo que Dios desea y lo aceptamos para hacerlo.
Sección del libro @book, de @author
Sus resultados
Dios responde de dos maneras a la oración de sus hijos. Primero les da su paz y los libra de la angustia (Filipenses 4:7; 1 Samuel 1:15, 18; Salmo 34:17). Podemos echar sobre él toda nuestra carga porque él tiene cuidado de nosotros (1 Pedro 5:7). Luego, Dios nos concede lo que le pedimos si nuestra petición es conforme a su voluntad (1 Juan 5:14).
Sección del libro @book, de @author
¿Tenía Cristo un espíritu humano, un alma humana y un cuerpo humano?
Sí. Era un verdadero hombre, y el hombre está compuesto de espíritu, alma y cuerpo (1 Tesalonicenses 5:23).
Sección del libro @book, de @author
Tercera respuesta: Comunión entre creyentes
Partimos el pan para expresar la colectividad y la unidad que forman todos los creyentes de la tierra. Esta idea también está estrechamente relacionada con la Mesa del Señor. Pablo escribe:
Sección del libro @book, de @author
¿Tiene María un lugar especial por ser la madre de Jesús? Y si es así, ¿cuál es?
Sí, claro que María tiene un lugar especial. Gabriel le había dicho: “Bendita tú entre las mujeres” (Lucas 1:28), y Elisabet, poco tiempo después, llena del Espíritu Santo, le repite las mismas palabras (v. 42). Verdaderamente era un inmenso privilegio ser la madre natural de Jesucristo hombre.
Sección del libro @book, de @author
“Todo aquel que es nacido de Dios… no puede pecar”
Observemos que con el “no puede pecar” no se trata de una cosa extraordinaria que sólo se realiza en unas pocas personas que, como se dice, «tienen fe por ello». Esta afirmación abarca a todos los que han nacido de nuevo: “Todo aquel que es nacido de Dios…”
Sección del libro @book, de @author
¿Todos los hombres serán perdonados?
Todos los hombres podrían ser perdonados (ver 2.5), pero no todos lo serán, sino únicamente los que creen en Cristo. Leemos: • “Para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna” (Juan 3:16).
Sección del libro @book, de @author
Tomarse tiempo para orar
Orar, y hacerlo regularmente, es algo difícil, tenemos que reconocerlo. “¿No habéis podido velar conmigo una hora?” (Mateo 26:40). Cuanto más pesada se nos haga la oración, más negligentes somos en cuanto a ella. El resultado es una decadencia de nuestra vida espiritual.
Sección del libro @book, de @author
¿Tuvo alguna parte la personalidad del escritor en la redacción de la Biblia?
Sí, y una parte importante. El estilo del apóstol Juan (sencillo pero profundo) es diferente del de Pablo (racional y lógico), y este, a su vez, se distingue del de Pedro. Pablo había sido instruido por el famoso rabino Gamaliel. Pedro había sido un simple pescador de Galilea, sin educación formal. Sin embargo, Dios utilizó a ambos para llevar a cabo sus propósitos.
Sección del libro @book, de @author
¿Tuvo Cristo que soportar el juicio divino para efectuar la expiación?
Sí. Algunos han enseñado que la expiación simplemente significa que Cristo «participó de la condición de pecado del hombre caído» o que «se identificó con la condición mala del hombre». Pero afirmar esto es pasar por alto que el “castigo” de nuestra paz fue sobre él (Isaías 53:5), y que la “espada” de Dios cayó contra su compañero (Zacarías 13:7).
Sección del libro @book, de @author
Un culto
La reunión para partir el pan no tiene una forma oficialmente definida, pero sí un carácter que deseamos reflejar: el culto. Nos reunimos para adorar a Dios juntos y ofrecerle algo. En la cristiandad, el culto no suele entenderse así. Uno dice que va al culto pensando en la predicación que escuchará. Pero eso no es correcto.
Sección del libro @book, de @author
Un joven que se apoya en sus sentimientos
Veamos otro ejemplo. Un joven debe recibir una gran fortuna; para ello la única condición que se le exige es ser mayor de edad. Una mañana el padre le dice:
Sección del libro @book, de @author
¿Una comida festiva?
Algunos hijos de Dios se refieren a la reunión de adoración como una «celebración», o dicen que celebramos la Cena del Señor como una fiesta. Hay dos razones para ello:
Sección del libro @book, de @author
Una fe verdadera
Tal vez el lector diga: «¿Cómo puedo estar seguro de que tengo la verdadera fe?». A esta pregunta solo cabe responder de la siguiente manera: ¿Confía usted en el verdadero Salvador, es decir, en el bendito Hijo de Dios?
Sección del libro @book, de @author