19 resultados

Oriente, Norte, Sur, Occidente

Orden de las tribus alrededor del tabernáculoa.  

Sección del libro @book, de @author

Otra bestia que subía de la tierra

Otra bestia que subía de la tierraa – El anticristo

Sección del libro @book, de @author

Otro ángel

Otro ángela – Cristo bajo forma angélica, sumo sacerdote y mediador para ejercer el juicio, en respuesta a

Sección del libro @book, de @author

Otro ángel fuerte que desciende del cielo

Cristo, bajo forma angélica, no manifestado aúna, viniendo, por su potestad, a revindicar sus derechos al reinado universal.

Sección del libro @book, de @author

Otro ángel que subía de donde sale el sol

Otro

Sección del libro @book, de @author

Pablo defiende su apostolado

Si el capítulo que precede trata de la libertad en cuanto a los ídolos, éste se refiere a la libertad en cuanto al ministerio o servicio. Notemos de paso que la palabra derecho o potestad en este capítulo y libertad en el capítulo precedente, son una sola y misma palabra (cap. 8:9; 9:4). Aquí tenemos la respuesta a la última pregunta dirigida por los corintios al apóstol.

Sección del libro @book, de @author

Pablo predica “la palabra de la cruz”

Tal predicación tiene por efecto que los hombres inteligentes se aparten, pues para ellos es locura; pero, para nosotros, es poder de Dios. Solamente es comprendida por aquellos cuya conciencia fue alcanzada. Llegado a este punto, el apóstol exclama: ¿Dónde está el sabio? ¿Dónde está el escriba? ¿Dónde está el disputador de este siglo? (cap. 1:20).

Sección del libro @book, de @author

Pablo, siervo y apóstol

El apóstol Pablo es el instrumento de esta revelación. Se llama a sí mismo siervo de Dios. Este título sólo lo hallamos dos veces en las epístolas (aquí y en Santiago 1:1) y algunas veces en el Apocalipsis, mientras que el de siervo de Cristo es más frecuente.

Sección del libro @book, de @author

Palabras inefables

No hay un cuarto cielo, de modo que el paraíso es el lugar más alto, es el cielo de Dios, “el paraíso de Dios” (Apocalipsis 2:7). Allí fue arrebatado el apóstol Pablo. ¿Cómo? Sólo Dios lo sabe; pero Pablo estaba seguro de que podía estar allí tanto como alma separada del cuerpo como en el cuerpo.

Sección del libro @book, de @author

Paraíso y gloria

Notemos además que el paraíso no es la gloria. No cabe la menor duda de que la gloria está allí donde Cristo se encuentre; pero nosotros sólo podremos entrar en la gloria como seres completos; tendremos cuerpo y alma reunidos, y no nos hallaremos en un estado intermedio. Generalmente nos hacemos una falsa idea de la gloria al considerarla como un lugar. La gloria es una manifestación.

Sección del libro @book, de @author

Paréntesis - El librito o la última media semana de Daniel

Tenemos aquí un nuevo paréntesis intercalado entre la segunda y la tercera trompeta de “ayes”, el cual tiene un lugar determinado entre esos dos períodos. La duración de los sucesos relatados aquí, la única que es mencionada en el Apocalipsis, corresponde a la última media semana de Daniel (cap. 9:27): tres años y medio, ó 1.260 días, o un tiempo, tiempos, y la mitad de un tiempo (cap. 12:14).

Sección del libro @book, de @author

Paréntesis - Los 144.000 sellados y la gran multitud

Este capítulo es un paréntesis intercalado en el curso del relato. Nos presenta dos clases de personas preservadas durante el período que estamos considerando. En primer lugar, 144.000 sellados (número simbólico) de entre las doce tribus de Israel.

Sección del libro @book, de @author

Pelearán contra el Cordero

Pelearán contra el Cordero – cap. 19:19.

Sección del libro @book, de @author

Perdón, disciplina y restauración, capítulo 12

Cierto tiempo había transcurrido desde la falta cometida por David. La guerra contra Amón –comenzada en el capítulo precedente que, por sí solo, abarca acontecimientos de casi un año– continuaba todavía. El sitio de Rabá no había acabado, y sabemos que en esa época el sitio de una ciudad podía durar años.

Sección del libro @book, de @author

“Piensan en su nombre”

Dos cosas describen aquí al remanente: teme a Jehová y es de los que “piensan en su nombre”. Se piensa en el nombre de una persona que está ausente. Tal era la posición del remanente de Israel antes de la primera venida del Mesías; tal es también la nuestra, la de quienes esperamos su segunda venida.

Sección del libro @book, de @author

Poner a Dios a prueba

Entonces Dios les pone a prueba, o más bien les invita a que le prueben a él. Traed –les dice– los diezmos prescritos por la ley, a fin de que haya alimento en mi casa, y probadme así.

Sección del libro @book, de @author

Primer derramamiento del Espíritu, el día de Pentecostés

A continuación de esta victoria, Cristo, resucitado de entre los muertos y subido a lo alto, habiendo llevado “cautiva la cautividad”, se sentó a la diestra de Dios. Entonces pudo bautizar con el Espíritu Santo a los que creían en Él. Este gran hecho tuvo lugar en Pentecostés.

Sección del libro @book, de @author

Primer rasgo de un remanente: oponerse a toda mezcla con el mundo

Encontramos aquí el primer rasgo que debe caracterizar a un remanente. En un tiempo normal, no se tenía que presentar la genealogía, pues era evidente para todos que un sacerdote no podía pretender un lugar que no le pertenecía.

Sección del libro @book, de @author

Primera división (cap. 4 al 11:18)

Acontecimientos proféticos hasta el establecimiento del reinado de Cristo

Sección del libro @book, de @author

Primera sección - Los seis primeros sellos

Los cuatro primeros sellos son juicios providenciales cuyas causas pueden parecer naturales a los hombres, pues ellas no superan los límites de acontecimientos terrenales del pasado: guerras de conquista, luchas y matanzas mutuas, hambre, en fin, los terribles cuatro juicios de Jehová (Ezequiel 14:21).

Sección del libro @book, de @author

Primera subdivisión - Actores principales de la escena final (cap. 11:19 al 14:5)

Estos capítulos nos presentan los actores principales de la escena final, la cual se desarrolla en el terreno judío y corresponde al paréntesis de la última media semana citada en el pasaje que incluye todo el capítulo 10 y la porción del capítulo 11 que se extiende hasta el versículo 13 inclusive.

Sección del libro @book, de @author

Primera subdivisión - La escena celestial: el trono y el Cordero

La Iglesia responsable ha llegado al final de su historia en la tierra. Los que vencieron fueron trasladados al cielo, según la promesa hecha a Filadelfia. La voz del Hijo del hombre revelado en el capítulo 1 invita al profeta a asistir a la escena celestial. Contempla ahora (cap. 4) el trono del gobierno divino en el cielo, puesto que ya no está en la tierra.

Sección del libro @book, de @author

Profanación y deslealtad

La segunda parte del capítulo 2 aborda un nuevo tema. Ya no se trata aquí del sacerdocio, sino del pueblo.

Sección del libro @book, de @author

Purificación del mal

La humillación, pues, es necesaria, pero la energía para purificarse del mal es también indispensable. Los corintios lo habían comprendido después de la exhortación del apóstol. La tristeza según Dios había operado en ellos un arrepentimiento para salvación, una verdadera humillación; pero esta, ¡qué solicitud había producido, qué temor, qué ardiente afecto, qué celo, qué vindicación!

Sección del libro @book, de @author