12 resultados
Prerrogativa del Señor
1 Corintios 11:28 nos proporciona una respuesta sencilla y aparentemente obvia: “Pruébese cada uno a sí mismo, y coma así del pan”. Según este pasaje, cada uno debe examinarse a sí mismo y luego comer. En este caso, sería solo una decisión personal participar o no en la Cena del Señor.
Sección del libro @book, de @author
The Mackintosh Treasury
Primer mensaje del profeta
comparación con la lista negra de las transgresiones de Acab, quien había elegido a la malvada Jezabel, hija del incircunciso rey de los sidonios, para ser la compañera de su corazón y de su trono; este solo hecho bastaba para asegurar la opresión de Israel y la entera subversión de su antiguo culto.
Sección del libro @book, de @author
Primera respuesta: Es una invitación
Partimos el pan porque nuestro Salvador y Señor nos lo pide. Esta respuesta vivifica nuestro amor por él. La noche en que el Señor Jesús fue tan ignominiosamente traicionado y entregado instituyó la Cena para sus discípulos y les dijo: Haced esto en memoria de mí. (Lucas 22 v.19).
Sección del libro @book, de @author
The Mackintosh Treasury
Prosperidad de Job
En la primera página de este notable libro vemos al patriarca Job rodeado de todo cuanto podía hacer el mundo agradable a sus ojos, así como de cosas que podían otorgarle un lugar importante en este mundo. “Hubo en tierra de Uz un varón llamado Job; y era este hombre perfecto y recto, temeroso de Dios y apartado del mal”. Vemos aquí lo que era Job en su vida.
Sección del libro @book, de @author
The Mackintosh Treasury
Pruebas de que Dios está por nosotros
Sin embargo, puede que el lector se sienta dispuesto, antes de entrar en materia, a preguntar cómo puede saber él que está incluido en el “nosotros” de nuestra preciosa tesis. Esta es, de cierto, una pregunta de la mayor importancia. Nuestro eterno bien o nuestro eterno mal dependen de la respuesta. ¿Cómo, pues, sabremos que Dios está por nosotros?
Sección del libro @book, de @author
Que cada uno se examine a sí mismo
La responsabilidad personal tiene otro aspecto. Al parecer, los corintios habían sido negligentes en cuanto a examinarse a sí mismos respecto a hechos que no habían puesto en orden en su vida. Con pecados no juzgados y asuntos en desorden, llegaron a la presencia del Señor para proclamar su muerte. Esto es de gran importancia para nosotros.
Sección del libro @book, de @author
The Mackintosh Treasury
Qué es el arrepentimiento
Y bien podemos preguntar aquí qué es este arrepentimiento que ocupa un lugar tan prominente en «la gran comisión» y en la predicación de nuestro Señor y de sus apóstoles.
Sección del libro @book, de @author
The Mackintosh Treasury
¿Qué es «el viejo hombre»?
Pero es más que probable que algunos de nuestros lectores no acierten a entender qué significan términos como «la vieja naturaleza adámica», «la condición anterior», «la carne», «el viejo hombre», y otros por el estilo. Estas expresiones pueden parecer extrañas a los oídos de aquellos para quienes escribimos en especial; y queremos evitar que nuestros tiros no den en el blanco.
Sección del libro @book, de @author
The Mackintosh Treasury
Qué es la santificación
El primer pasaje sobre el cual llamaremos vuestra atención es 1 Corintios 1:30: “Mas por él estáis vosotros en Cristo Jesús, el cual nos ha sido hecho por Dios sabiduría, justificación, santificación y redención”. Aquí aprendemos que Cristo “nos ha sido hecho” estas cuatro cosas.
Sección del libro @book, de @author
The Mackintosh Treasury
Qué implica «perderse»
Aquí tenemos, pues, el resultado en el caso de todo aquel que cree en Jesús. Jamás perecerá, sino que posee vida eterna. Pero, ¿quién puede intentar descubrir todo lo que se incluye en esa palabra «perderse»? ¿Qué lengua mortal podrá expresar los horrores del lago que arde con fuego y azufre (Apocalipsis 21:8),
Sección del libro @book, de @author
The Mackintosh Treasury
¿Qué nos otorga la conversión?
Consideraremos ahora lo que podríamos llamar el lado positivo del gran tema de la conversión. Hemos visto que consiste en volverse delos ídolos, es decir, de todos aquellos objetos que gobernaban nuestro corazón y ocupaban nuestros afectos: las vanidades e insensateces, los deseos y placeres que formaban parte de toda nuestra existencia en los días de nuestra oscuridad y ceguera.
Sección del libro @book, de @author
Referencia del Antiguo Testamento
El principio que acabamos de encontrar en el Nuevo Testamento se confirma en el Antiguo Testamento. Pensemos en los porteros, cuyo trabajo consistía en controlar quién entraba o salía de la ciudad o del templo. Y es precisamente en relación con la ciudad de Dios, Jerusalén, que se describe la función de estos porteros.
Sección del libro @book, de @author
Referencias de las epístolas
La costumbre de los primeros cristianos de partir el pan el domingo no es lo único que nos hace pensar en ese día. Las epístolas también hacen una referencia indirecta a ella. Veamos, por ejemplo, 1 Corintios 16:1-2; aquí se habla de las ofrendas de dinero en la asamblea, que no debían recogerse en cualquier momento.
Sección del libro @book, de @author
Responsabilidad transferida
Tal vez ahora surja la pregunta: Si es el Señor el que decide quién participa en el partimiento del pan, ¿cómo es posible que una asamblea local hable de «admisión a la Mesa del Señor?». La expresión «admisión a la mesa del Señor» no aparece en la Biblia. Reflexionemos un poco sobre esta pregunta.
Sección del libro @book, de @author
The Mackintosh Treasury
Respuestas breves y puntuales a preguntas planteadas
En segundo lugar, querido amigo, responderemos breve y puntualmente a las preguntas que nos plantea.
Sección del libro @book, de @author
The Mackintosh Treasury
Resultados de la fidelidad
Consideremos ahora los gloriosos efectos de la devoción y la separación de Daniel. En los tres primeros capítulos observamos tres cosas distintas que resultan de la posición asumida por Daniel y sus compañeros en lo que respecta a “la comida del rey”:
Sección del libro @book, de @author
Resumen
Además de la responsabilidad colectiva de una asamblea local, cada creyente tiene una responsabilidad individual respecto a la forma en que participa en el partimiento del pan. Esta manera debe ser digna. Mediante un constante autoexamen, nos probamos y nos purificamos de todo lo que no corresponde a la santidad de Dios en la Mesa del Señor.
Sección del libro @book, de @author
Resumen
1) Todos los que participan en el partimiento del pan deben tener la vida de Dios. Es imposible aceptar a los incrédulos en la Mesa del Señor. 2) Quien participa en el partimiento del pan no debe vivir en el mal, pues esto contamina a toda la asamblea.
Sección del libro @book, de @author
Resumen
Aunque en la Biblia no hay una exhortación directa a partir el pan el domingo, sí encontramos una serie de indicaciones que nos permiten reconocer el domingo como el día más apropiado para ello. Los primeros cristianos también lo hacían los domingos. El domingo es el día de los nuevos comienzos, el día de la resurrección del Señor.
Sección del libro @book, de @author
Resumen
La reunión de culto no se basa en prescripciones, pero tiene un carácter que deseamos respetar. Nos reunimos para dar gracias y adorar a Dios. El centro de nuestros pensamientos es la obra del Señor Jesús en la cruz. No nos reunimos para pensar en nuestra salvación, sino en el Salvador. Al comer el pan y beber la copa, proclamamos su muerte.
Sección del libro @book, de @author
Resumen
El partimiento del pan es un acto vinculado a la asamblea local, como enseña la Biblia. Partimos el pan donde el Señor Jesús está en medio de su pueblo reunido en su nombre. Hacerlo de otra manera va en contra de los pensamientos de Dios.
Sección del libro @book, de @author
Resumen
El mismo Señor Jesús instituyó la Cena para sus discípulos. El pan y la copa son los símbolos de su muerte y nos recuerdan su cuerpo entregado y su sangre derramada. El partimiento del pan tiene dos aspectos fundamentales. Por un lado, anunciamos su muerte (aspecto personal), y por el otro, expresamos la comunión con él y entre nosotros (aspecto colectivo).
Sección del libro @book, de @author
Resumen: ¿Por qué partimos el pan?
1) Es una invitación de nuestro Señor a sus discípulos ante su inminente sufrimiento y muerte en la cruz. Para nosotros es un gran gozo responder a esta invitación. 2) Expresamos la comunión con nuestro Señor y nuestra íntima relación con él, el Salvador crucificado.
Sección del libro @book, de @author
The Mackintosh Treasury
Retractación de Job
Aquí comienza la retractación de Job. Todas sus anteriores declaraciones acerca de Dios y Sus caminos él las señala ahora como «palabras sin entendimiento». ¡Qué confesión! ¡Qué momento en la vida de un hombre cuando este descubre que había estado sumido completamente en el error! ¡Qué notable vuelco! ¡Qué profunda humillación!
Sección del libro @book, de @author