Los cuatro colores
Las cortinas del tabernáculo estaban todas tejidas y bordadas en estos cuatro colores:
– blanco
– púrpura
– azul
– carmesí
Vamos a considerar más de cerca estos colores y veremos qué dice la Palabra acerca de ellos. Descubriremos, no podría ser de otra manera, que nos cuentan muchas cosas del Señor Jesús. Sus esplendores son muchos. Ahora trataremos los diferentes aspectos de su belleza.
Dios el Padre le conoce plenamente (Mateo 11:27). Y el Padre se goza mostrando a sus hijos algo de las riquezas que están escondidas en su Hijo muy amado.
En los cuatro evangelios se describe al Señor Jesús bajo cuatro caracteres diferentes.
En los colores del tabernáculo encontraremos estos mismos rasgos.
El lino blanco
El primer color es el blanco, el lino fino. Éste nos habla de pureza y de justicia.
Piense en el gran trono blanco de Apocalipsis 20, en el lino fino y limpio que son las acciones justas de los santos (Apocalipsis 19:8).
Aquí, en estas cortinas, el blanco es símbolo de la pureza de Cristo. En el lino vemos esa vida pura y perfecta que Él siempre puso al servicio de Dios y de los hombres. Él era el Hombre perfecto y el Siervo fiel. En el evangelio de Marcos nos es presentado especialmente bajo este aspecto.
El color azul
No es difícil comprender cuál es el significado del azul (o azul púrpura). Mire hacia arriba, al cielo.
Cristo, que es el Señor, es del cielo (1 Corintios 15:47), el Señor de gloria (1 Corintios 2:8).
Incluso andando en la tierra, era el que venía del cielo (Juan 3:31) y el que está en el cielo (Juan 3:13).
Él se hizo hombre pero siguió siendo el Hijo de Dios, Dios Hijo.
“Jesucristo. Este es el verdadero Dios, y la vida eterna (1 Juan 5:20).
En el evangelio de Juan lo vemos como Dios Hijo.
El color púrpura
Esta tela era muy costosa y sólo era usada por los reyes y la gente rica.
Es notable que en las Escrituras la púrpura se vea casi sólo fuera de la tierra de Israel, particularmente en la corte de los grandes imperios.1)
La púrpura tipifica la riqueza mundial, universal.
Está relacionada con la gloria del Señor Jesús como Hijo del Hombre (véase el Salmo 8, donde todo es sujetado bajo sus pies).
Así lo vemos en Lucas: el Hijo del Hombre, pero a través de los sufrimientos y la muerte, Señor de señores y Rey de reyes.
El color carmesí, grana o escarlata
En contraste con la púrpura, en las Sagradas Escrituras el carmesí sólo se menciona en relación con Israel. También era muy precioso.
Cristo, como Rey de Israel, poseerá esta grandeza y gloria real. En Mateo 27:28 lo vemos con un manto de escarlata.
Su reinado sobre Israel es el gran tema del evangelio según Mateo.
Y hay algo que también es curioso: para preparar el color azul como el rojo (los dos colores de la púrpura) y el carmesí, se mataban miles de múrices y gusanitos. En estos colores hay, pues, algo que nos recuerda la muerte de víctimas.
