Eternidad

Apocalipsis 21:1-8

Se ha pasado la página. La historia de la primera creación ha terminado. Empieza la eternidad de gloria en la que Dios será rodeado de benditas criaturas hechas capaces de conocerle y comprenderle… quienes gozarán de su propia felicidad, mientras el tiempo haya dejado de existir. Entonces el mar (símbolo de la confusión y de la separación de los pueblos) no existirá más. Todos los redimidos habrán llegado al puerto, es decir, al cielo. Pero Dios no nos revela mucho de lo que hallaremos allí. Más bien para nuestro consuelo, nos dice lo que no encontraremos más en el cielo: en este nuevo mundo la muerte será destruida (1 Corintios 15:26, 54); no habrá más noche ni maldición (v. 25; cap. 22:3, 5); no habrá más llanto, ni clamor, ni dolor; todas las consecuencias del pecado habrán terminado, porque la morada de Dios estará para siempre con los hombres (v. 4). ¿Y los que hayan quedado fuera? Su parte será la segunda muerte, las tinieblas, las lágrimas del remordimiento en un eterno alejamiento de la presencia del Dios santo. Allí estarán los incrédulos, los que hayan expresamente rehusado la salvación, pero también los tímidos: los que nunca quisieron aceptar francamente a Cristo. E igualmente los mentirosos y los hipócritas, los que hayan aparentado ser cristianos. Amigo, permítanos, hacerle una vez más esta pregunta: ¿Dónde estará usted durante la eternidad?

Forma parte del comentario bíblico "Cada Día las Escrituras"