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The Mackintosh Treasury

La persona y la obra de Cristo

Siempre hallamos frescura en cada porción de la Palabra de Dios, pero más especialmente en aquellas partes que nos presentan a la bendita Persona del Señor Jesús; que nos dicen lo que era, lo que hacía, lo que decía, cómo lo hacía y cómo lo decía; que lo presentan a nuestros corazones en sus idas y venidas y en sus inmaculados caminos; en su espíritu, tono y manera, en su mirada y en su gesto. Hay algo en todo esto que domina y atrae el corazón. Es mucho más poderoso que la mera declaración de doctrinas, por importantes que sean, o que el establecimiento de principios, por profundos que sean.

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Vida Cristiana

El Espíritu que mora en nosotros

Por cuanto sois hijos, Dios envió a vuestros corazones el Espíritu de su Hijo, el cual clama: ¡Abba, Padre!(Gálatas 4:6).

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Vida Cristiana

¿Fue como Dios o como hombre que Cristo fue desamparado?

Es muy evidente, según las Sagradas Escrituras, que el Señor Jesucristo se humilló a sí mismo, siendo hecho semejante a los hombres, y esto para poder morir (Filipenses 2:6-8; Hebreos 2:9). La muerte entró por “UN HOMBRE”, Adán, y por Cristo, llamado “EL SEGUNDO hombre”, entró la vida (1 Corintios 15:21-47). Ahora, bien, uno no puede resucitar sin haber pasado antes por la muerte.

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Vida Cristiana

La intercesión de Cristo

Notemos ahora que la intercesión de Cristo solo se ejerce en favor de los creyentes.“No ruego por el mundo, sino por los que me diste”. “Mas no ruego solamente por éstos, sino también por los que han de creer en mí por la palabra de ellos” (Juan 17:9, 20).         

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Vida Cristiana

La intercesión de Cristo

IntroducciónDeseamos llamar la atención de los creyentes sobre el precioso servicio que el Señor, glorificado, lleva a cabo por los suyos.

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Vida Cristiana

La persona maravillosa del Hijo

A sus redimidos les es bien conocida la persona maravillosa del Señor de gloria, su Salvador y redentor. El buen Pastor dijo: “Conozco mis ovejas, y las mías me conocen” (Juan 10:14). Sin embargo, Jesús también dijo:

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Vida Cristiana

Las ciudades donde vivió Jesús - Belén

Cuando José y María partieron de Nazaret hacia Belén (por orden del emperador romano todos los habitantes de la provincia debían empadronarse en vista del censo), tuvieron que hacer un largo viaje. Atravesaron ciento cincuenta kilómetros pasando por los campos de Galilea, por las colinas de Samaria, y al final subieron hacia Jerusalén, detrás de la cual está Belén.

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Vida Cristiana

Las ciudades donde vivió Jesús - Jerusalén

Jerusalén es, sin duda alguna con Damasco, una de las ciudades más antiguas del mundo, y una de las que han sido habitadas sin interrupción desde hace miles de años.

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Vida Cristiana

Las ciudades donde vivió Jesús - Nazaret

El rey Herodes, el mismo que había ordenado la muerte de los niños inocentes en Belén, había muerto. José y María, aconsejados por divina revelación en sueños, volvieron con Jesús de Egipto a Palestina.

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La persona y la obra de Cristo: Betania

Vayamos a los capítulos 11 y 12 de Juan y, si no nos equivocamos, hallará usted allí un exquisito manjar espiritual. En el capítulo 11, vemos lo que el Señor Jesús fue para la familia de Betania; y en el capítulo 12, lo que la familia de Betania fue para él. Toda esta porción está llena de la más preciosa instrucción.

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La persona y la obra de Cristo: El ministerio de Cristo en el pasado, el presente y el futuro

El Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos (Marcos 10:45).

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La persona y la obra de Cristo: Introducción

Siempre hallamos frescura en cada porción de la Palabra de Dios, pero más especialmente en aquellas partes que nos presentan a la bendita Persona del Señor Jesús; que nos dicen lo que era, lo que hacía, lo que decía, cómo lo hacía y cómo lo decía; que lo presentan a nuestros corazones en sus idas y venidas y en sus inmaculados caminos; en su espíritu, tono y manera, en su mirada y en su gesto.

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La persona y la obra de Cristo: La plena suficiencia de Cristo

Una vez que el alma ha sido llevada a sentir la realidad de su condición delante de Dios –la profundidad de su ruina, de su culpa y de su miseria– su completa e irremediable bancarrota, no puede haber reposo hasta que el Espíritu Santo revele al corazón la plena y total suficiencia de Cristo. La única respuesta posible a nuestra ruina total es el remedio perfecto de Dios.

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La persona y la obra de Cristo: Las tres apariciones de Cristo

Porque no entró Cristo en el santuario hecho de mano, figura del verdadero, sino en el cielo mismo para presentarse ahora por nosotros ante Dios; y no para ofrecerse muchas veces, como entra el sumo sacerdote en el Lugar Santísimo cada año con sangre ajena.

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Completa liberación del poder actual del pecado

Este es un punto muy importante para todo el que ama de veras la santidad. Conforme a la gloriosa economía de la gracia, la misma obra que garantiza la plena remisión de los pecados, ha quebrantado para siempre el poder del pecado. No solo han sido borrados los pecados de la vida, sino que ha sido condenado también el pecado de la naturaleza.

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Consideraciones finales sobre nuestra seguridad en Cristo

De lo que hemos visto hasta ahora, podemos aprender que el gran resultado de la obra de Cristo en el pasado es otorgarnos una posición divinamente perfecta delante de Dios. Hizo perfectos para siempre a los santificados (Hebreos 10:14).

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Cristo como objeto del corazón

Hasta aquí, hemos procurado desarrollar las grandes verdades fundamentales que conciernen a la obra de Cristo por nosotros: su obra en el pasado –su expiación– y su obra en el presente– su intercesión–. Ahora procuraremos presentarle al lector, con la ayuda del Espíritu de Dios, algo de lo que nos enseñan las Escrituras en cuanto a la segunda parte de nuestro tema, a saber, Cr

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Cristo, siervo de las necesidades del alma

a) La necesidad de la salvación

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El ministerio de Cristo en el futuro

Después de haber echado una breve e imperfecta mirada al ministerio de Cristo en el pasado y en el presente, diremos también, para terminar, unas palabras sobre su ministerio futuro. Puede que algunos se sientan dispuestos a decir: «No entiendo cómo el Señor nos servirá en el futuro.

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El ministerio de Cristo en el pasado

Volvámonos ahora al capítulo 21 del libro del Éxodo, donde leemos lo siguiente:

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El ministerio de Cristo en el presente

Y ahora pasaremos del ministerio que Cristo llevó a cabo por nosotros en el pasado al que está haciendo hoy por nosotros continuamente en la presencia de Dios. Este servicio nos es presentado, de una manera sumamente bendita, en la primera parte del capítulo 13 de Juan. La misma gracia preciosa resplandece aquí como en todo lo que hemos estado considerando.

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La acción de nuestro Señor con respecto a los suyos en el mundo

Consideremos primero la acción misma. Debemos tener en cuenta que lo que se nos presenta aquí no es “el lavamiento de la regeneración” (Tito 3:5). Esta obra pertenece a la primera etapa del servicio de Cristo a favor de nosotros.

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La compasión de Jesús: se estremeció, se conmovió y lloró

Ya nos hemos dado cuenta de los tres temas prominentes que nos son presentados en Juan 11: el camino de nuestro Señor con el Padre; su profunda conmiseración de nosotros; su gracia al vincularnos con él, en la medida de lo posible, en toda su bendita obra. Él caminó siempre con Dios, en comunión reposada e inquebrantable.

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La comunión, la adoración y el servicio ejemplificados en Lázaro, María y Marta

El párrafo inicial del capítulo 12 de Juan nos presenta una escena del más profundo interés y llena de la más preciosa instrucción. Creemos que lo mejor que podemos hacer es citar toda esta preciosa porción, para provecho espiritual del lector. Después de todo, no hay nada como el verdadero lenguaje de la Sagrada Escritura.

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