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Pláticas sencillas
La levadura que se debe evitar
Jesús advirtió a sus discípulos contra los principios de los fariseos y de Herodes: “Mirad, guardaos de la levadura de los fariseos, y de la levadura de Herodes”(v. 15). La levadura es el símbolo de una doctrina corruptora.
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Pláticas sencillas
La muerte de Jesús
La obra estaba cumplida, Jesús no tenía nada más que hacer en la cruz. En plena posesión de sus fuerzas, lanzó un fuerte grito y exhaló. Este último acto de su vida fue un acto de obediencia, como todo lo que había hecho hasta entonces. Él dio su vida por obediencia. Había dicho a sus discípulos: “Por eso me ama el Padre, porque yo pongo mi vida, para volverla a tomar.
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La mujer sirofenicia
Versículos 24-30: Jesús fue a las regiones de Tiro y de Sidón, y entró en una casa, pero no quería que nadie lo supiera.
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Pláticas sencillas
La ofrenda de la viuda
En contraste con la conducta de los escribas, Jesús observó a una viuda pobre en medio de los que echaban dinero en el tesoro del templo. La gente rica echaba mucho dinero, pero esta viuda echó dos blancas, pequeñas monedas de cobre que valían poco más que un centavo de nuestra moneda. Como valor material era poca cosa; pero según la apreciación del Señor, ella dio más que los otros.
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La parábola de la vid
En esta parábola Jesús presenta a los judíos toda la conducta de Israel desde su origen hasta el rechazo al Señor. En el Antiguo Testamento, varias veces Israel es comparado con una viña.
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La parábola del sembrador
Puesto que el hombre natural es incapaz de hacer la voluntad de Dios, dicho en otras palabras, de dar fruto, Jesús indica en este capítulo cómo puede obtenerlo.
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La pascua
El Señor todavía quería celebrar con los suyos esta pascua, la última, antes de cumplir en la cruz lo que ella representaba. Sorprendentemente, la crucifixión de Jesús tuvo lugar ese día, aunque los líderes judíos trataron de evitarlo por temor a la multitud. Las cosas suceden cuando Dios quiere; los hombres solo pueden ser instrumentos, a menudo inconscientes, para cumplir Su voluntad.
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La predicación de Juan el Bautista
He aquí yo envío mi mensajero delante de tu faz, el cual preparará tu camino delante de ti.
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La predicación del evangelio del reino
Después que Juan fue encarcelado, Jesús vino a Galilea predicando el evangelio del reino de Dios.
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La pregunta de Jesús concerniente a él
Llegó el turno de Jesús para probar a sus contradictores. Cuando estaba en el templo, preguntó: “¿Cómo dicen los escribas que el Cristo es hijo de David? Porque el mismo David dijo por el Espíritu Santo: Dijo el Señor a mi Señor: Siéntate a mi diestra, hasta que ponga tus enemigos por estrado de tus pies. David mismo le llama Señor; ¿cómo, pues, es su hijo?” (v. 35-37).
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La presentación del Evangelio
Principio del evangelio de Jesucristo, Hijo de Dios.
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La primera multiplicación de los panes
Jesús fue movido a compasión viendo a la gran multitud reunida junto a él, “porque eran como ovejas que no tenían pastor” (v. 34). Sus pastores, los líderes del pueblo, buscaban su propio interés; por ello, no podían ocuparse de las necesidades del rebaño, que solo el amor podía satisfacer. Pero Jesús, el dispensador de la bondad de Dios, comprendía las necesidades de su pueblo.
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La resurrección de los muertos
Jesús les prohibió expresamente a sus discípulos que contaran lo que habían visto, excepto “cuando el Hijo del Hombre hubiese resucitado de los muertos” (v. 9). Ellos se preguntaban qué significaba esto. Jesús les había hablado de su muerte, había fortalecido su fe en su persona y en su reino glorioso a través de la transfiguración.
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La segunda multiplicación de los panes
En el relato del capítulo 6:34, vimos como el Señor manifestó su compasión hacia las multitudes a causa de sus necesidades espirituales: “Eran como ovejas que no tenían pastor”. Les enseñó, proveyendo también a sus necesidades materiales; a las cuales, en esta segunda multiplicación se encuentra más ligada su compasión.
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La suegra de Pedro
Al salir de la sinagoga, vinieron a casa de Simón y Andrés, con Jacobo y Juan.
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La traición de Judas
Jesús todavía estaba hablando con sus discípulos cuando llegó una multitud armada con espadas y palos, liderada por Judas, quien se había puesto a disposición de los principales del pueblo para entregarles a Jesús.
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La transfiguración
Después de hablar con sus discípulos acerca de su muerte y de los beneficios que esta les brindaría, Jesús les anunció que algunos de ellos no gustarían la muerte sin haber visto el reino de Dios venido con poder.
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La verdadera familia de Jesús
Todo lo que acababa de suceder testificaba claramente que no había relación posible entre Dios y el hombre según la carne. Dios lo había rodeado con todos sus cuidados antes de la ley y también bajo la ley, terminando este período de prueba con la venida de Cristo en gracia.
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Las dos parábolas del reino de Dios
En estos versículos tenemos dos de las parábolas del capítulo 13 de Mateo, la correspondiente a la parábola de la cizaña y la del grano de mostaza que se hace un gran árbol. Aquí la enseñanza difiere considerablemente de la de Mateo; esto es a causa de la particularidad de cada uno de los dos evangelios.
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Las tres horas de oscuridad
Hemos seguido a Jesús en las diversas etapas desde su arresto. Compareció ante el Sanedrín, ante Pilato; pasó por las manos de los soldados; estuvo expuesto en la cruz desde la hora tercera hasta la sexta –desde las nueve de la mañana hasta el mediodía–, soportando los insultos y burlas de todos, e incluso las injurias de los ladrones crucificados a su lado.
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Los judíos y la tradición
Vemos aquí a Jesús rodeado, no por personas que venían a él con sus necesidades, sino por religiosos llenos de sí mismos. Estos encontraban en falta a los discípulos porque no se ajustaban a las tradiciones de los judíos.
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Los que han dejado todo atrás
La conducta de Pedro y de los otros discípulos difería completamente de la de este hombre, por muy amable que haya sido. Entonces Pedro dijo al Señor: “He aquí, nosotros lo hemos dejado todo, y te hemos seguido.
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Pedro niega al Señor
Mientras la tropa se llevaba a Jesús, Pedro lo seguía de lejos, y llegó hasta el patio del sumo sacerdote; allí se sentó con los alguaciles, junto al fuego que habían encendido. Si Pedro no estaba en condiciones de seguir de cerca a su Maestro, al menos quería seguirlo de lejos.
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Pregunta de los saduceos
Los saduceos, otra secta de los judíos, se presentaron a Jesús tratando de confundirlo con una pregunta concerniente a la resurrección, verdad en la que no creían. Le citaron un mandamiento de Moisés según el cual, si un hombre moría sin dejar hijos, su hermano debía casarse con la viuda, a fin de levantarle descendencia.
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