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La Iglesia del Dios viviente

Segundo paso

Si el primer paso (el de ir a él y reprenderle estando los dos solos) es ineficaz, es decir, no le restaura ni le gana, ¿qué se debe hacer? No se debe abandonar la tentativa ni dar por sentado que el ofensor no tiene recuperación. Siempre existe la posibilidad de que los esfuerzos de quien procura ayudar hayan sido insuficientes.

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Pláticas sencillas

Segundo “siguiente día” o segundo día

La escena simbólica relatada en estos versículos nos traslada al período que sigue al de la historia de la Iglesia, tal como lo acabamos de ver en los versículos precedentes. Una vez terminado este tiempo, Jesús reanuda sus relaciones con su pueblo terrenal, representado por un débil remanente que le reconoce.

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Pláticas sencillas

Señor del día de reposo

En el capítulo 11 Jesús da pleno testimonio del rechazamiento del que es objeto, y lo siente dolorosamente en su corazón. Aquí, este rechazamiento se acentúa y, además, las consecuencias para el pueblo judío son manifiestas: el repudio del pueblo y su juicio.

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La Iglesia del Dios viviente

Separarse de manifestaciones idólatras

El apóstol habla luego de los altares de los idólatras y dice: “Lo que los gentiles sacrifican, a los demonios lo sacrifican, y no a Dios; y no quiero que vosotros os hagáis partícipes con los demonios”. Detrás del ídolo pagano estaba un demonio, y los paganos, sin darse cuenta de ello, traían sus ofrendas a estos demonios. Por consiguiente, era una mesa de demonios.

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Pláticas sencillas

Sepultura de Jesús

Isaías había dicho: Se dispuso con los impíos su sepultura, mas con los ricos fue en su muerte (Isaías 53:9).

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Pláticas sencillas

Serán traídas otras ovejas

A partir de la mención hecha sobre la muerte de Jesús, se ve aparecer el cumplimiento de los consejos de Dios según los cuales los creyentes de todas las naciones serán llevados a poseer bendiciones celestiales y eternas. Jesús dice: También tengo otras ovejas que no son de este redil; aquellas también debo traer, y oirán mi voz; y habrá un rebaño, y un pastor.

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La Iglesia del Dios viviente

Serie de estudios seguidos

Es muy provechoso dedicarse regularmente al estudio de los diferentes libros de la Biblia, especialmente los del Nuevo Testamento y dentro de ellos las epístolas. En éstas se encuentra la plena luz de la verdad para esta dispensación de la Iglesia.

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Siervos

Siervos, obedeced en todo a vuestros amos terrenales, no sirviendo al ojo, como los que quieren agradar a los hombres, sino con corazón sincero, temiendo a Dios.

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La Iglesia del Dios viviente

Siete cosas divinas en Mateo 18:20

Ya hemos hablado del maravilloso versículo de Mateo 18:20. Mientras está nuevamente ante nosotros en relación con el tema de este capítulo, deseamos señalar algo más de la plenitud de este versículo lleno de promesas. Tomándolo palabra por palabra veamos las siete cosas divinas que ellas señalan:

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Pláticas sencillas

Simeón

Los padres de Jesús, como se los llama a María y a José en el versículo 27, cumplieron con todo lo que la ley exigía. A su debido tiempo, llevaron a Jesús al templo en Jerusalén para presentarlo al Señor. Jehová tenía un derecho especial sobre todos los primogénitos de Israel (Éxodo 13:2), porque los había guardado en Egipto cuando destruyó a los primogénitos de los egipcios.

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Pláticas sencillas

Simón Pedro

Durante el interrogatorio de Jesús, Pedro, en lugar de dominar las circunstancias como su Maestro, se dejó dominar por ellas; no tuvo fuerza para atravesarlas. Demasiado confiado en sí mismo, siguió a Jesús. Sin embargo, Jesús le había dicho que no podía seguirlo ahora, pero que lo seguiría más tarde (cap. 13:36-37).

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La Iglesia del Dios viviente

Solo un cuerpo

La Iglesia de Cristo es un solo cuerpo aunque sus miembros sean muchos, –cada uno diferente del otro– y estén esparcidos por todo el mundo. “Nosotros, siendo muchos, somos un cuerpo en Cristo, y todos miembros los unos de los otros”, escribió Pablo a los romanos (Romanos 12:5). Así también escribió a los corintios:

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La Iglesia del Dios viviente

Su lugar bajo la ley

En conexión con lo anterior, deseamos hacer una breve referencia al lugar de la mujer bajo la ley. Cuando el apóstol Pablo escribió a la asamblea de Corinto para instruirla en cuanto al lugar de las mujeres en la Asamblea, dijo que debían estar “sujetas, como también la ley lo dice” (1 Corintios 14:34).

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Su lugar en la Asamblea

1 Corintios 14:34-38 nos da instrucciones claras en cuanto al lugar de la mujer en la Asamblea.

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La Iglesia del Dios viviente

Su lugar en la caída

Hemos visto a través de la creación que el lugar o posición de la mujer es de sujeción a su cabeza y de compañerismo con su esposo. Ahora consideraremos qué parte tuvo ella en la caída de la humanidad en el huerto del Edén y qué posición fue la que se le dio como resultado de este hecho.

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La Iglesia del Dios viviente

Su lugar en la casa

Ya hemos mencionado el hogar por ser uno de los círculos dentro del cual es importante discernir la posición dada por Dios. El hogar viene naturalmente antes que la Iglesia en el orden moral y en el orden cronológico al ser el fundamento de toda la sociedad. Por eso, nos corresponde considerar primero el lugar especial que la Escritura da a la mujer en esta esfera tan bendita.

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La Iglesia del Dios viviente

Su lugar en la creación

En Génesis 2 podemos ver que el hombre fue creado primero y que, de la costilla de Adán, Dios hizo una mujer y la trajo al hombre para que fuera su ayuda idónea. En 1 Corintios 11:8-12 el Espíritu de Dios hace el siguiente comentario sobre esto:

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La Iglesia del Dios viviente

Su lugar en la dispensación de la gracia

Hasta ahora hemos considerado el lugar de la mujer en la creación, en la caída de la humanidad y bajo la ley. Habremos notado que la Escritura menciona su posición en cada una de estas esferas en conexión con instrucciones en cuanto a su lugar en la Iglesia.

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La Iglesia del Dios viviente

Su universalidad

Este acto gubernamental de atar o de desatar pecados por parte de los que se reúnen en el nombre del Señor Jesucristo, es algo que ata en la tierra y en el cielo. Esto concuerda con las palabras del Señor. Nótese que el Señor no dijo: «Todo lo que atéis en la iglesia (o en la asamblea), será atado en el cielo».

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Sumisión como al Señor

Esta sumisión de la esposa a su esposo ha de ser “como al Señor”. El Señor es introducido como Aquel de quien se deriva la autoridad de su esposo. Ella ha de reconocer, detrás de su esposo, al Señor como la autoridad directiva y gobernante en la vida familiar, y recordar que, como “Cristo es la cabeza de todo varón, el varón es la cabeza de la mujer” (1 Corintios 11:3).

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Sumiso a Dios el Padre

Pero si un Padre no conoce el amor de Dios el Padre en su propio corazón por estar fuera de comunión con Él, y si contrista el Espíritu por ser un hijo rebelde, ¿cómo puede ser un verdadero padre y difundir la luz y el calor de un amor celestial en su familia puesto que no recibe ninguna luz ni amor celestial del Padre, quien es tanto luz como amor?

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La Iglesia del Dios viviente

Tercer paso

Si no los oyere a ellos, dilo a la iglesia (v. 17).

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Pláticas sencillas

Tercera manifestación de Jesús

La enseñanza que encontramos en estos versículos difiere de la que caracteriza el evangelio. Se parece a la de Mateo, porque nos presenta simbólicamente las relaciones de Cristo con la tierra. En Juan, como lo hemos visto, el Señor presenta a Dios su Padre ante el hombre, fuera de toda cuestión de dispensación.

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La Iglesia del Dios viviente

Timoteo, un caso especial

Antes de terminar este tema debemos tratar el caso especial de Timoteo; la imposición de las manos por el apóstol había tenido un efecto muy particular para él. Citamos aquí las palabras del comentarista W. Kelly: «Timoteo fue designado de antemano por profecías para la obra a la cual el Señor le había llamado.

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