16 resultados
La Iglesia del Dios viviente
Mirar al Maestro
Cuando haya captado plenamente estas cosas en el alma, el siervo será sostenido, en la dignidad de la fe, por el pensamiento fortalecedor y la conciencia de ser un siervo del Señor Jesucristo. De esta manera, el asunto del apoyo material que necesita en el servicio del Señor se hace sencillo y claro.
Sección del libro @book, de @author
La Iglesia del Dios viviente
Mujeres del Nuevo Testamento
En dos grandes aspectos Dios honró de manera especial a la mujer más que al hombre en el Nuevo Testamento: 1) Cristo nació de una mujer, la virgen María. 2) El Señor, después de su resurrección, se apareció primero a una mujer, María Magdalena. Estas dos mujeres tienen un lugar admirable en conexión con el Señor.
Sección del libro @book, de @author
La Iglesia del Dios viviente
Ninguna autoridad absoluta
Sin embargo, una asamblea no es infalible; por consiguiente, está expuesta a errar en sus decisiones o acciones. Si la asamblea quita sus ojos del Señor, puede ser que actúe impulsada por la carne y no por el Espíritu, y así falle en comprender los pensamientos del Señor, quien está en medio de ella.
Sección del libro @book, de @author
La Iglesia del Dios viviente
Ninguna esperanza de recuperación
En seguida leemos acerca del viento huracanado que se levantó y de los esfuerzos hechos para preservar la nave. Esta tempestad puede referirse a la oposición que Satanás ofrece a la Iglesia. Y no apareciendo ni sol ni estrellas por muchos días, y acosados por una tempestad no pequeña, ya habíamos perdido toda esperanza de salvarnos (v. 20).
Sección del libro @book, de @author
La Iglesia del Dios viviente
Ninguna ordenación humana
En las Escrituras no hubo ordenación ni autorización humanas en relación con Pablo o cualquier otro profeta o predicador, ni en el Antiguo Testamento ni en el Nuevo Testamento. Pablo aun dice que, cuando Dios le llamó, no consultó con ninguna persona humana ni subió a Jerusalén para recibir, por decirlo así, el consentimiento y la autorización de los apóstoles allí (véase Gálatas 1:15-17).
Sección del libro @book, de @author
La Iglesia del Dios viviente
Ninguna posición pública
Hemos visto a través de varios pasajes de la Biblia que el lugar de la mujer no es un lugar público, sino que le corresponde más bien desarrollar las múltiples actividades para su Señor y Salvador en la esfera privada. Ya que hemos venido considerando lo que a la mujer no le es permitido hacer, observemos en la Escritura varias posiciones u oficios que no le fueron dados.
Sección del libro @book, de @author
La Iglesia del Dios viviente
No hay tal costumbre entre nosotros
“Con todo esto, si alguno quiere ser contencioso, nosotros no tenemos tal costumbre, ni las iglesias de Dios” (v. 16). El apóstol había declarado la mente de Dios en este asunto, y, por si algunos fueran a contender sobre ello, argüir y argumentar, él simplemente agrega: “Nosotros no tenemos tal costumbre, ni las iglesias de Dios”.
Sección del libro @book, de @author
La Iglesia del Dios viviente
No negando Su nombre
Resulta, por lo tanto, que si nos congregamos de veras en el nombre y la persona de Cristo, no alzaremos como estandarte otros nombres bajo los cuales adherirnos y ser registrados. Tampoco nos llamaremos con nombres tal como se hace en la mayoría de las denominaciones.
Sección del libro @book, de @author
“No provoquéis a ira a vuestros hijos”
Padres, no provoquéis a ira a vuestros hijos, sino criadlos en disciplina y amonestación del Señor (Efesios 6:4).
Sección del libro @book, de @author
La Iglesia del Dios viviente
No todos los dones se encuentran en una sola persona
Esta verdad se pone de relieve en Romanos 12:5-8: “Así nosotros, siendo muchos, somos un cuerpo en Cristo, y todos miembros los unos de los otros.
Sección del libro @book, de @author
La Iglesia del Dios viviente
Nuestra actitud para con el expulsado
El que ha sido excomulgado ha sido puesto fuera de la esfera de la comunión cristiana. Con tal persona no debemos asociarnos de ninguna manera, ni siquiera para comer. “Con el tal ni aun comáis” (1 Corintios 5:11). “Quitad, pues, a ese perverso de entre vosotros” (v. 13). Notemos que esta amonestación no habla meramente de expulsar al perverso del seno de la asamblea, sino “de entre vosotros”.
Sección del libro @book, de @author
La Iglesia del Dios viviente
Nuestros afectos y nuestra fidelidad
Mientras nosotros, su Esposa, gozamos de su amor, los afectos de nuestro corazón deberían brotar –y de veras brotarán– para Él. Desearemos intensamente a nuestro Esposo y procuraremos asiduamente serle fiel aquí en este mundo que lo rechazó. Hemos de recordar las palabras de Pablo a los corintios y darnos cuenta de que se aplican a todo creyente.
Sección del libro @book, de @author
Nutrir los corazones
¡Cuán bueno es llenar los tiernos corazones y las mentes de los niños con las verdades de la preciosa Palabra de Dios! Es de gran valor instruir en las Escrituras a los niños cuando aún lo son y adiestrarlos en un conocimiento profundizado de la Palabra de Dios. Es como preparar bien los elementos de una fogata, de modo que baste una chispa para convertirla en llama.
Sección del libro @book, de @author
Obedecer y complacer al Señor Jesús
El apóstol Juan relaciona claramente la respuesta a la oración con el hecho de guardar los mandamientos del Señor (1 Juan 3:22). Para tener una respuesta, es verdad que no debemos apoyarnos en nuestra obediencia sino únicamente en la gracia de Dios. Sin embargo, si no buscamos agradar al Señor, si nos negamos a obedecerlo, Dios no responderá a nuestras oraciones (Isaías 59:1-2).
Sección del libro @book, de @author
Obligar a obedecer
Para ser obedecidos, los padres deben atenerse a su palabra y cumplir sus advertencias de castigo en caso de desobediencia. Los niños son vivos observadores y pronto saben si lo que decimos, lo decimos seriamente o no, si castigaremos la desobediencia y recompensaremos la obediencia. Los padres deben insistir, aun apelando al castigo si fuese necesario, en ser obedecidos.
Sección del libro @book, de @author
La Iglesia del Dios viviente
Oraciones definidas
Muchas veces las reuniones de oración parece que no tuvieran un objetivo. Las oraciones se notan confusas y desorientadas. En las Escrituras los discípulos generalmente tenían alguna meta definida en su mente. Estaban completamente de acuerdo sobre un objetivo y oraban con un espíritu de unanimidad.
Sección del libro @book, de @author
Orientar nuestro corazón hacia Dios
A veces, cuando oramos, la presencia de Dios se hace real y llega a ser una fuente de paz, de ánimo y de gozo. Pero otras veces nuestras oraciones nos parecen rutinarias, frías, sin vida. Dios nos parece lejano. Los fieles del Antiguo Testamento vivieron las mismas experiencias. Pero no por ello cesaron de orar, sino que se lo dijeron al Señor (Salmo 10:1; 13:1). Ahí está el remedio.
Sección del libro @book, de @author
La Iglesia del Dios viviente
Origen, canales y extensión del ministerio
La base sobre la cual Cristo da estos dones para ministrar es la redención, la que Él efectuó por su sangre y su ascensión al cielo. Como Salvador victorioso, resucitado y ascendido, da dones a sus siervos para que desempeñen el ministerio cristiano, a fin de que las almas sean salvas. Pero su obra no termina con esto.
Sección del libro @book, de @author
La Iglesia del Dios viviente
Otros dones
Ya hemos considerado detalladamente los cinco dones prominentes dados a la Iglesia –apóstoles, profetas, evangelistas, pastores y maestros– tal como se los menciona en Efesios 4:11. Estos son los dones mayores, y podemos estar seguros de que los últimos tres (evangelistas, pastores y maestros) continuarán hasta que el Señor reúna a la Iglesia en la gloria de la casa del Padre (Efesios 4:13).
Sección del libro @book, de @author
La Iglesia del Dios viviente
Pablo anima y testifica
Pero dentro de la oscuridad hay ánimo y estímulo para los que de veras pertenecen al Señor. Durante la tempestad, el ángel de Dios apareció a Pablo, diciéndole que no temiera. Le dijo que era necesario que compareciese ante César y que Dios le había concedido la vida de los que navegaban con él (v. 22-25).
Sección del libro @book, de @author
“Para que vuestras oraciones no tengan estorbo”
En 1 Pedro 3:7 los esposos son exhortados a habitar con sus esposas “sabiamente, dando honor a la mujer como a vaso más frágil, y como a coherederas de la gracia y de la vida, para que vuestras oraciones no tengan estorbo”.
Sección del libro @book, de @author
La Iglesia del Dios viviente
Pasos hacia un naufragio
Aquí, como en otras partes de la Palabra, el significado de los nombres es la llave que da acceso a la instrucción espiritual. El nombre del pueblo en el que comenzó el viaje era “Adrumeto”, que quiere decir «no en la carrera». Hebreos 12:1-2 nos habla de la carrera que hemos de correr hacia la meta celestial.
Sección del libro @book, de @author
La Iglesia del Dios viviente
Pastores
La palabra traducida por “pastores” quiere señalar a uno que da de comer y cuida a las ovejas de Dios. La Palabra menciona a aquellos a quienes el Señor ha capacitado y dotado para “apacentar la grey de Dios” (1 Pedro 5:2) y los ha llamado para esta obra. El Buen Pastor desea que sus ovejas no solo sean libradas del enemigo, sino también que sean guardadas, guiadas y alimentadas.
Sección del libro @book, de @author
La Iglesia del Dios viviente
Pastores y maestros
Estos dones se dan para el cuidado de niños espiritualmente recién nacidos en Cristo a fin de conducirlos al conocimiento de la verdad y de guardarlos fieles a ella. Todos los dones de Cristo se dan “a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo… para que ya no seamos niños” (Efesios 4:12-14).
Sección del libro @book, de @author