7 resultados
Dos naturalezas en pelea
Capítulo de @book, de @author
El camino de la salvación
Capítulo de @book, de @author
El conocimiento de la salvación
Abra ahora la Biblia y lea usted el versículo que muestra cómo el creyente puede saber que tiene la vida eterna: “Estas cosas os he escrito a vosotros que creéis en el nombre del Hijo de Dios, para que sepáis que tenéis vida eterna” (1 Juan 5:13).
Capítulo de @book, de @author
El gozo de la salvación
Hallará en las Escrituras que, si usted es salvo por la obra de Cristo y está seguro de ello por la Palabra de Dios, va a conservar el gozo de la salvación por el Espíritu Santo que mora en cada creyente.
Capítulo de @book, de @author
El leproso y su llaga
La Escritura, especialmente el Antiguo Testamento, abunda en figuras maravillosas de nuestro Señor Jesucristo y de las cosas que le conciernen. En el Nuevo Testamento estas figuras son llamadas sombras, como lo leemos en las epístolas a los Colosenses 2:17 y a los Hebreos 8:5; 10:1.
Capítulo de @book, de @author
El octavo día
Capítulo de @book, de @author
Hechos divinos, no sentimientos
Capítulo de @book, de @author
Introducción
Hoy más que nunca el Señor Jesucristo está a punto de volver, su regreso es inminente. Muchas personas están preocupadas, persuadidas de que algo grave debe acontecer pronto. Pero los burladores y escarnecedores de los últimos tiempos repiten: “¿Dónde está la promesa de su advenimiento (venida)?
Capítulo de @book, de @author
Introducción
El tema de mi meditación en estas páginas es la gloria moral del Señor Jesús o, según nuestro modo de hablar, el carácter de nuestro Señor. En él todo subía a Dios como sacrificio de olor grato. Cualquiera de las expresiones de lo que él era, aun la menor, y cualquiera fuese la circunstancia a que ella se refiriese, era un perfume de incienso.
Capítulo de @book, de @author
La purificación del leproso
El Señor mismo dijo: Muchos leprosos había en Israel en tiempo del profeta Eliseo; pero ninguno de ellos fue limpiado, sino Naamán el sirio (Lucas 4:27).
Capítulo de @book, de @author
La victoria de la nueva naturaleza
Capítulo de @book, de @author
Las glorias del Señor Jesús
Cuando alguna persona ofreciere oblación a Jehová, su ofrenda será flor de harina, sobre la cual echará aceite, y pondrá sobre ella incienso, y la traerá a los sacerdotes, hijos de Aarón; y de ello tomará el sacerdote su puño lleno de la flor de harina y del aceite, con todo el incienso, y lo hará arder sobre el altar para memorial; ofr
Capítulo de @book, de @author
Prefacio del Editor
Este libro fue escrito a petición de un cristiano de la China, después que varias personas hubieron demostrado un gran interés a la explicación que se había dado oralmente sobre el asunto. Salió a luz por primera vez en chino, alrededor de 1938, llevando un mensaje de salvación y de gozo. Muy pronto se difundió por toda la China.
Capítulo de @book, de @author
Prólogo a la edición en castellano
John G. Bellett (1795-1864) fue particularmente utilizado por Dios, en medio de la luz que el Espíritu Santo dio a la Iglesia en el siglo XIX, para desenterrar los tesoros de las diversas glorias del Señor Jesús que yacían ocultos en las Escrituras, tanto del Antiguo como del Nuevo Testamento. Su ministerio se centró principalmente en la Persona del Señor Jesús.
Capítulo de @book, de @author
Prólogo a la edición en castellano
John G. Bellett (1795-1864) fue particularmente utilizado por Dios, en medio de la luz que el Espíritu Santo dio a la Iglesia en el siglo XIX, para desenterrar los tesoros de las diversas glorias del Señor Jesús que yacían ocultos en las Escrituras, tanto del Antiguo como del Nuevo Testamento. Su ministerio se centró principalmente en la Persona del Señor Jesús.
Capítulo de @book, de @author
¿A quién podemos creer?
Voy a presentar otro ejemplo para explicar mejor esta cuestión. –Una tarde, estando usted en su casa entra un individuo y le dice que el jefe de la estación ferroviaria cercana acaba de morir arrollado por el tren. Pero dicho sujeto es conocido como el más atrevido embustero en toda la vecindad. ¿Creería usted, o se esforzaría siquiera en dar crédito a tal persona?
Sección del libro @book, de @author
Actuar como el remanente
Todo esto es hermoso, y el Señor, en los días de su vida en la tierra, manifestó perfectamente este carácter del remanente. Y todo esto es aleccionador para nosotros, pues vivimos en un tiempo caracterizado por la confusión y de ninguna manera mejor que esos días de la cautividad o que los de Jesús.
Sección del libro @book, de @author
Actuar en el momento oportuno
Servir a la humanidad a costa de la verdad divina y de los principios de Dios, no es cristianismo, pese a que los que así hacen gocen de la reputación de «bienhechores».
Sección del libro @book, de @author
Aplicación actual
Hemos visto en el cuadro del leproso que fue hecho apto para estar en la presencia de Dios, el aspecto que nos habla de nuestra entrada en las moradas celestiales, en las glorias de la casa del Padre. Pero creemos que esta maravillosa figura puede ofrecer una aplicación más para el tiempo actual, y que encierra a la vez una lección importante.
Sección del libro @book, de @author
Bajo una dirección enteramente nueva
Hace unos meses vi el siguiente anuncio al frente de un gran edificio que parecía ser un hotel: «Esta casa se abrirá de nuevo al público en breve, bajo una dirección enteramente nueva». Supuse que dicho hotel había cambiado de dueño y que éste había puesto un nuevo director. El anuncio me hizo pensar en el pasaje que acabamos de citar (1 Corintios 6:19-20).
Sección del libro @book, de @author
Buscar la intimidad con Jesús
Pero, repito, la fe está en su elemento junto a Jesús. ¿Podemos tratar a Jesús con temor o cavilación? ¿Podemos dudar de él? ¿Podríamos mantenernos a distancia de aquel que se sentó junto al pozo con la mujer de Sicar? ¿Acaso ella estuvo lejos de él? Seguramente, amados, deberíamos buscar intimidad con Jesús.
Sección del libro @book, de @author
Callarse o hablar
Y a medida que seguimos el rastro de esta bendita verdad, hallamos que está escrito: Sea vuestra palabra siempre con gracia, sazonada con sal, para que sepáis cómo debéis responder a cada uno (Colosenses 4:6).
Sección del libro @book, de @author
Comparación entre el Señor Jesús y Pablo
¡Maravillosa perfección! ¿Quién podría mantener ante sus ojos un objeto tan perfecto, tan irreprensible, tan exquisita y delicadamente puro, en los detalles más ordinarios y minuciosos de la vida humana? Pablo era incapaz de ello. Nadie que no fuera Jesús, el Dios-hombre, podría hacerlo.
Sección del libro @book, de @author
Comportamiento de Jesús en su niñez
La misma belleza y la misma propiedad las volvemos a encontrar en el hecho de que en el capítulo 2 de Lucas él ni enseña ni aprende, sino que tan solo escucha y hace preguntas. Enseñar habría estado fuera de lugar, por cuanto él era un niño que se hallaba en medio de sus ancianos.
Sección del libro @book, de @author