12 resultados
La Iglesia del Dios viviente
Los días posteriores al cautiverio
En los libros de Esdras, Nehemías y Hageo tenemos la historia de un remanente que aprovechó la oportunidad de salir del cautiverio en Babilonia para volver a Jerusalén. Su propósito fue el de reconstruir el muro que rodeaba a la ciudad. No fueron más que un pequeño y débil grupo de entre toda la nación de Israel, los que tenían el deseo de adorar a Jehová.
Sección del libro @book, de @author
La Iglesia del Dios viviente
Los distintos miembros
Ahora consideremos los distintos miembros del Cuerpo de Cristo y sus funciones, tal como se nos presentan en 1 Corintios 12. Ahí leemos acerca de varias partes del cuerpo humano, tales como el pie, la mano, el oído y el ojo, sus funciones y las necesidades que tienen el uno del otro.
Sección del libro @book, de @author
La Iglesia del Dios viviente
Los dones milagrosos
Estos dones mencionados en 1 Corintios 12 –tales como los de sanidad, el de hacer milagros y las varias clases de lenguas e interpretaciones– fueron los que acompañaron la venida del Espíritu Santo a la tierra al ser inaugurado el Evangelio y la Iglesia. No hay promesa alguna de que estos dones continúen hasta la venida de Cristo, como ocurre, en cambio, con los dones de Efesios 4.
Sección del libro @book, de @author
La Iglesia del Dios viviente
Los que son llamados a salir
Volvamos al significado de la palabra «ecclesia» y observemos que la Iglesia del Dios viviente es una agrupación de personas llamadas para que salgan. Son las que Dios ha llamado a sí mismo por el Evangelio de su gracia. Son aquellas que han recibido tanto ese Evangelio como al Salvador del cual habla ese mismo Evangelio.
Sección del libro @book, de @author
La Iglesia del Dios viviente
Lucas 22:7-13
Dirijámonos a este pasaje y notemos unas cosas aquí simbolizadas para nosotros. Deseamos señalar en particular un punto relacionado con nuestro presente tema. No obstante, nos detendremos un poco en el pasaje entero porque será de gran ayuda en lo que se refiere al aspecto local de la Iglesia.
Sección del libro @book, de @author
La Iglesia del Dios viviente
Maestros
El don de maestro, es decir, del que enseña, es también muy importante y está estrechamente asociado al don pastoral que venimos considerando. Un pastor puede ser de escasa utilidad a un individuo si no cuenta con cierto don para enseñar, pero se puede enseñar sin tener el don pastoral.
Sección del libro @book, de @author
Mantener los afectos
Un estimado hermano con mucha razón ha escrito respecto a Colosenses 3:21: «Los padres deben ser benévolos para que los afectos de sus hijos no se enfríen y sean inducidos a buscar en el mundo la felicidad que normalmente deberían hallar en el círculo doméstico que Dios ha formado como una salvaguardia para aquellos que están en pleno desarrollo».
Sección del libro @book, de @author
La Iglesia del Dios viviente
María la profetisa
En Éxodo 15:20 leemos: “María la profetisa, hermana de Aarón, tomó un pandero en su mano, y todas las mujeres salieron en pos de ella con panderos y danzas. Y María les respondía: Cantad a Jehová…”. Este fue un buen servicio. Guio a las mujeres en una canción de alabanza al Señor; no procuró guiar a los hombres.
Sección del libro @book, de @author
La Iglesia del Dios viviente
Mensajes de Dios a las siete iglesias de Asia
Para terminar, deseamos llamar la atención sobre los remanentes alentados por los mensajes de Dios a las siete iglesias de Asia (Apocalipsis 2 y 3). En los mensajes dirigidos a las tres primeras iglesias no se habla de remanente. Pero, respecto a Tiatira, por primera vez encontramos un mensaje que hace referencia a un remanente.
Sección del libro @book, de @author
La Iglesia del Dios viviente
Mensajes para los vencedores
En cada mensaje a las iglesias de Asia, el Espíritu se dirige a los vencedores en lo relacionado a escuchar Sus palabras. Estos vencedores tendrán que prestar atención al mensaje del Espíritu para limpiarse del mal y apartarse de él.
Sección del libro @book, de @author
La Iglesia del Dios viviente
Métodos de evangelización
Hay necesidad de estudiar las Escrituras y notar y seguir la manera de predicar de los apóstoles. Los métodos sensacionales y de «alta presión» usados por algunos hoy en día parecen ser un esfuerzo por hacer la obra del Señor a la manera del mundo. Necesitamos más de la obra de Dios y menos de la obra del hombre.
Sección del libro @book, de @author
La Iglesia del Dios viviente
Ministerios carnales e infructuosos
Gálatas 5:13 nos recuerda: “A libertad fuisteis llamados; solamente que no uséis la libertad como ocasión para la carne, sino servíos por amor los unos a los otros”. La libertad del Espíritu no ha de usarse como licencia para la carne, de modo que ésta actúe y se exalte en la asamblea.
Sección del libro @book, de @author
La Iglesia del Dios viviente
Mirar al Maestro
Cuando haya captado plenamente estas cosas en el alma, el siervo será sostenido, en la dignidad de la fe, por el pensamiento fortalecedor y la conciencia de ser un siervo del Señor Jesucristo. De esta manera, el asunto del apoyo material que necesita en el servicio del Señor se hace sencillo y claro.
Sección del libro @book, de @author
La Iglesia del Dios viviente
Mujeres del Nuevo Testamento
En dos grandes aspectos Dios honró de manera especial a la mujer más que al hombre en el Nuevo Testamento: 1) Cristo nació de una mujer, la virgen María. 2) El Señor, después de su resurrección, se apareció primero a una mujer, María Magdalena. Estas dos mujeres tienen un lugar admirable en conexión con el Señor.
Sección del libro @book, de @author
La Iglesia del Dios viviente
Ninguna autoridad absoluta
Sin embargo, una asamblea no es infalible; por consiguiente, está expuesta a errar en sus decisiones o acciones. Si la asamblea quita sus ojos del Señor, puede ser que actúe impulsada por la carne y no por el Espíritu, y así falle en comprender los pensamientos del Señor, quien está en medio de ella.
Sección del libro @book, de @author
La Iglesia del Dios viviente
Ninguna esperanza de recuperación
En seguida leemos acerca del viento huracanado que se levantó y de los esfuerzos hechos para preservar la nave. Esta tempestad puede referirse a la oposición que Satanás ofrece a la Iglesia. Y no apareciendo ni sol ni estrellas por muchos días, y acosados por una tempestad no pequeña, ya habíamos perdido toda esperanza de salvarnos (v. 20).
Sección del libro @book, de @author
La Iglesia del Dios viviente
Ninguna ordenación humana
En las Escrituras no hubo ordenación ni autorización humanas en relación con Pablo o cualquier otro profeta o predicador, ni en el Antiguo Testamento ni en el Nuevo Testamento. Pablo aun dice que, cuando Dios le llamó, no consultó con ninguna persona humana ni subió a Jerusalén para recibir, por decirlo así, el consentimiento y la autorización de los apóstoles allí (véase Gálatas 1:15-17).
Sección del libro @book, de @author
La Iglesia del Dios viviente
Ninguna posición pública
Hemos visto a través de varios pasajes de la Biblia que el lugar de la mujer no es un lugar público, sino que le corresponde más bien desarrollar las múltiples actividades para su Señor y Salvador en la esfera privada. Ya que hemos venido considerando lo que a la mujer no le es permitido hacer, observemos en la Escritura varias posiciones u oficios que no le fueron dados.
Sección del libro @book, de @author
La Iglesia del Dios viviente
No hay tal costumbre entre nosotros
“Con todo esto, si alguno quiere ser contencioso, nosotros no tenemos tal costumbre, ni las iglesias de Dios” (v. 16). El apóstol había declarado la mente de Dios en este asunto, y, por si algunos fueran a contender sobre ello, argüir y argumentar, él simplemente agrega: “Nosotros no tenemos tal costumbre, ni las iglesias de Dios”.
Sección del libro @book, de @author
La Iglesia del Dios viviente
No negando Su nombre
Resulta, por lo tanto, que si nos congregamos de veras en el nombre y la persona de Cristo, no alzaremos como estandarte otros nombres bajo los cuales adherirnos y ser registrados. Tampoco nos llamaremos con nombres tal como se hace en la mayoría de las denominaciones.
Sección del libro @book, de @author
“No provoquéis a ira a vuestros hijos”
Padres, no provoquéis a ira a vuestros hijos, sino criadlos en disciplina y amonestación del Señor (Efesios 6:4).
Sección del libro @book, de @author
no section
no section's text
Sección del libro @book, de @author
La Iglesia del Dios viviente
No todos los dones se encuentran en una sola persona
Esta verdad se pone de relieve en Romanos 12:5-8: “Así nosotros, siendo muchos, somos un cuerpo en Cristo, y todos miembros los unos de los otros.
Sección del libro @book, de @author
La Iglesia del Dios viviente
Nuestra actitud para con el expulsado
El que ha sido excomulgado ha sido puesto fuera de la esfera de la comunión cristiana. Con tal persona no debemos asociarnos de ninguna manera, ni siquiera para comer. “Con el tal ni aun comáis” (1 Corintios 5:11). “Quitad, pues, a ese perverso de entre vosotros” (v. 13). Notemos que esta amonestación no habla meramente de expulsar al perverso del seno de la asamblea, sino “de entre vosotros”.
Sección del libro @book, de @author