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Sumisión como al Señor

Esta sumisión de la esposa a su esposo ha de ser “como al Señor”. El Señor es introducido como Aquel de quien se deriva la autoridad de su esposo. Ella ha de reconocer, detrás de su esposo, al Señor como la autoridad directiva y gobernante en la vida familiar, y recordar que, como “Cristo es la cabeza de todo varón, el varón es la cabeza de la mujer” (1 Corintios 11:3).

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Sumiso a Dios el Padre

Pero si un Padre no conoce el amor de Dios el Padre en su propio corazón por estar fuera de comunión con Él, y si contrista el Espíritu por ser un hijo rebelde, ¿cómo puede ser un verdadero padre y difundir la luz y el calor de un amor celestial en su familia puesto que no recibe ninguna luz ni amor celestial del Padre, quien es tanto luz como amor?

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La Iglesia del Dios viviente

Tercer paso

Si no los oyere a ellos, dilo a la iglesia (v. 17).

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Pláticas sencillas

Tercera manifestación de Jesús

La enseñanza que encontramos en estos versículos difiere de la que caracteriza el evangelio. Se parece a la de Mateo, porque nos presenta simbólicamente las relaciones de Cristo con la tierra. En Juan, como lo hemos visto, el Señor presenta a Dios su Padre ante el hombre, fuera de toda cuestión de dispensación.

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La Iglesia del Dios viviente

Timoteo, un caso especial

Antes de terminar este tema debemos tratar el caso especial de Timoteo; la imposición de las manos por el apóstol había tenido un efecto muy particular para él. Citamos aquí las palabras del comentarista W. Kelly: «Timoteo fue designado de antemano por profecías para la obra a la cual el Señor le había llamado.

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La Iglesia del Dios viviente

Títulos halagadores

Estrechamente relacionada con la ordenación hecha por el hombre, está la costumbre de otorgar a la persona ordenada títulos halagadores, tales como «reverendo», «padre», etc. Como esta práctica es tan universal en la cristiandad, es necesario que sea examinada a la luz de las Escrituras.

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La Iglesia del Dios viviente

Todos los creyentes son sacerdotes

Quizás sea necesario que reafirmemos aquí lo antes mencionado, es decir, que todos los creyentes son sacerdotes y tienen privilegios iguales y el mismo acceso a Dios “para ofrecer sacrificios espirituales aceptables a Dios por medio de Jesucristo” (1 Pedro 2:5, 9).

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Pláticas sencillas

Todos son merecedores del juicio

Le relataron a Jesús un hecho escandaloso que había ocurrido en Galilea. Pilato había mezclado la sangre de unos galileos con los sacrificios de ellos. Según lo que los judíos sabían del gobierno de Dios, aquellos que habían pecado recibían, tarde o temprano, su debido castigo. Por tanto, juzgaban a esos Galileos culpables de actos que trajeron sobre ellos el castigo de Pilato.

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Pláticas sencillas

Tomar su cruz y seguir al Maestro

Aunque los discípulos anunciaran el reino de los cielos, y el mismo Rey estuviera presente en la persona de Jesús, no debían esperar que el Señor estableciera la paz en la tierra en ese tiempo. Él lo hará un día. Para eso, quitará a los malos por medio de los juicios. Allí, Jesús estaba obrando en gracia, sin ejecutar juicio alguno.

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Pláticas sencillas

Tres curaciones

Después de haber presentado los caracteres de los que participarán en su reino, el Señor desciende hacia su pueblo para actuar en gracia y con potestad, a fin de librarlo de las consecuencias del pecado y del poder del diablo; se manifiesta como Emanuel, Dios con nosotros, el mismo que había dicho a Israel: “Porque yo soy Jehová tu sanador” (Éxodo 15:26).

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“Tú y tu casa”

Al considerar el tema de la familia es bueno señalar que Dios ha dispuesto que el esposo y padre sea la cabeza de la familia, así como la cabeza de la esposa, y que un hombre y su casa están vinculados. Varias partes de la Escritura revelan el hecho bendito de que Dios asocia la casa de un hombre al mismo. Éste es un privilegio, pero también una solemne responsabilidad.

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Pláticas sencillas

Últimas advertencias

Por medio de una parábola, el Señor anunció a sus discípulos lo que sucedería antes de su venida. También les dio algunas exhortaciones en cuanto a su andar hasta aquel momento. “Mirad la higuera y todos los árboles. Cuando ya brotan, viéndolo, sabéis por vosotros mismos que el verano está ya cerca.

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Pláticas sencillas

Últimas instrucciones a los discípulos

Mientras Jesús estuvo entre los suyos, se había ocupado de ellos, los había protegido y guardado, proveyendo a sus necesidades. En adelante, todo iba a cambiar para ellos. El Señor los iba a dejar, quedarían solos en un mundo que le daría muerte. En esas circunstancias, tendrían que hacer frente a las dificultades del camino.

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Pláticas sencillas

Un domingo en Troas

La víspera de la partida Pablo, el primero de la semana, la iglesia estaba reunida para partir el pan. Esta mención, muy preciosa e importante, confirma que el día del Señor, el domingo, es el día escogido para recordar su muerte, ya que es el día de su resurrección. No se partía el pan con motivo de la visita del apóstol, pues leemos: 

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Pláticas sencillas

Un endemoniado en la sinagoga

Entraron en Capernaum; y los días de reposo, entrando en la sinagoga, enseñaba.

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La Iglesia del Dios viviente

Un error ultradispensacional

Algunos pretenden hoy en día que la verdadera Iglesia no empezó el día de Pentecostés, según Hechos 2, sino después del final de ese libro y del encarcelamiento de Pablo. Tenemos algo que decir respecto de esta enseñanza. El versículo 47 de Hechos 2 dice: El Señor añadía cada día a la iglesia los que habían de ser salvos.

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La Iglesia del Dios viviente

Un espíritu apropiado y algunas características morales

El Señor muestra aquí cuáles son las cualidades morales y el espíritu que han de caracterizar a los ciudadanos del reino de los cielos. Primero, Jesús puso un niño en medio de ellos como ejemplo. Por medio de ese niño les enseñó mansedumbre, humildad y pequeñez a sus propios ojos. Les instruyó en el sentido de que la verdadera grandeza consiste en humillarse como un niño pequeño.

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Pláticas sencillas

Un espíritu inmundo difícil de echar fuera

Cuando Jesús bajó del monte encontró a los discípulos que había dejado, rodeados de una multitud y a los escribas que discutían con ellos. La gente asombrada probablemente por la ausencia de Jesús con tres de sus discípulos, corrió a saludarlo.

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Pláticas sencillas

Un hombre amable

 Viendo a Jesús que salía por el camino, un hombre corrió y echándose de rodillas ante él, le dijo: “Maestro bueno, ¿qué haré para heredar la vida eterna? Jesús le dijo: ¿Por qué me llamas bueno? Ninguno hay bueno, sino solo uno, Dios” (v. 17-18).

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Pláticas sencillas

Un hombre muy rico

No solo las pretensiones humanas o los pecados groseros pueden impedir al hombre alcanzar la salvación, y seguir al Señor. El siguiente relato nos muestra que los bienes terrenales que poseía un hombre intachable, constituyeron un gran obstáculo para su salvación.

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Pláticas sencillas

Un hombre necio

Un hombre vino a rogarle a Jesús que interviniera entre él y su hermano para repartir una herencia. Jesús le respondió: “Hombre, ¿quién me ha puesto sobre vosotros como juez o partidor?” (v. 14). El Señor no estaba en el mundo para favorecer a los hombres en sus intereses materiales. Había venido a abrir el camino hacia el cielo a los pecadores esparcidos en un mundo arruinado y perdido.

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Pláticas sencillas

Un nuevo mandamiento

Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros; como yo os he amado, que también os améis unos a otros. En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros (v. 34-35).

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Un paso más alto: el celibato

El pecado entró en la hermosa y perfecta creación de Dios, dañándolo todo, de manera que ahora esta bendita unión del matrimonio no es toda de color rosa y sin espinas.

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Un paso muy solemne

Después de su conversión, para un cristiano no hay asunto más importante en su vida que el matrimonio, el cual es un lazo que nos une de por vida, a menos que sea disuelto por la muerte. Una equivocación a este respecto dura toda la vida.

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