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The Mackintosh Treasury
Su relación con la inmortalidad del alma
Pero no solo la eternidad del castigo está tan claramente establecida en la Escritura como la eternidad de Dios mismo, o de cualquier cosa que le pertenece, sino que creemos que ella también surge como una verdad necesaria de otras verdades que son generalmente recibidas incondicionalmente. Tómese, por ejemplo, la inmortalidad del alma. ¿Alteró la caída del hombre esta cuestión?
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Su relación con la naturaleza infinita de la expiación hecha por Cristo
Consideremos la doctrina de la expiación. Si algo menos que un castigo eterno es debido al pecado, ¿qué necesidad había de un sacrificio infinito para librarnos de ese castigo? ¿Podía algo menos que el incomparable, inestimable sacrificio del Hijo de Dios librar a alguien del fuego del infierno, y ese fuego no ser eterno?
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Su reprensión
Detengámonos aún un poco en la escena tan interesante e instructiva del capítulo 16 de Mateo. Nos presenta dos grandes temas: «La Iglesia» y «el reino de los cielos». Nunca debemos confundir estas dos cosas. La Iglesia solo se encuentra en el Nuevo Testamento.
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Su restauración
Ahora consideraremos el tan interesante tema de la restauración de Simón Pedro, en el cual hallaremos algunos puntos de suma importancia práctica. De su caída aprendemos la debilidad e insensatez del hombre; de su restauración aprendemos la gracia, sabiduría y fidelidad de nuestro Señor Jesucristo.
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Su tabernáculo
La Iglesiaa.
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Sucot
Después de esta manifestación de la bondad de Dios para con Jacob, le vemos establecerse en Sucot, y, contrariamente a los principios y al espíritu de la vida de un peregrino, construye allí una casa, sintiéndose como quien pisa terreno propio. Sin embargo, es evidente que Sucot no era el lugar que Dios le había destinado.
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Suficiencia de la muerte y de la resurrección de Cristo
Es muy importante, para quien busca ansiosamente la paz, comprender bien la verdad desarrollada en esta parte de nuestro tema.
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Sufrir con Cristo
Lo que importa saber ahora es si rehusamos sufrir con él de parte del mundo, después de haber sufrido él por nosotros de parte de Dios. El hecho de que esta sea una pregunta proviene, en un sentido, del constante uso de la palabra “si” que hace el Espíritu Santo en relación con este asunto.
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Sumisión a la voluntad de Dios
“Luego volvimos y salimos al desierto, camino del mar Rojo, como Jehová me había dicho; y rodeamos el monte de Seir por mucho tiempo” (v. 1). Hay una gran belleza moral en esta asociación, Moisés se identifica por completo con el pueblo.
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Sus ojos eran como llama de fuego
Sus ojos eran como llama de fuego – véase 1:14.
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Sus pies semejantes al bronce bruñido, refulgente como en un horno
El bronce (o metal) es a menudo en la Palabra el emblema de la justicia inmutable de Dios, que va al encuentro del pecado, doquier se halla, ora para juzgarlo y condenarlo, ora para salvar por el juicio
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Sus puertas nunca serán cerradas
No hay peligro, ni amenazasa.
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Te alegrarás
Pero hay otro punto de gran interés en el versículo 11 de nuestro capítulo: “Te alegrarás delante de Jehová tu Dios”. No tenemos semejantes palabras en la fiesta pascual, ni en la fiesta de los panes sin levadura. La alegría no hubiera estado en relación moral con esas fiestas.
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Templo
Temploa.
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Templo
Lugar del servicio sacerdotal de las naciones en conexión con Israela.
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Ten cuidado de la doctrina
Detengámonos ahora un momento en el segundo punto de nuestro tema; me refiero a la doctrina o enseñanza; esta última palabra expresa el verdadero sentido del original. ¡Cuántas cosas se encuentran encerradas allí! “Ten cuidado de la enseñanza”. ¡Qué solemne advertencia! ¡Cuánto cuidado y qué santa vigilancia se requieren!
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Ten cuidado de ti mismo
Consideremos en primer lugar este solemne mandato: “Ten cuidado de ti mismo”. Sería difícil expresar todo el alcance moral de estas palabras. Es importante que todo creyente las observe, pero principalmente un obrero del Señor, pues a este se dirigen en particular. Él, más que nadie, necesita cuidarse a sí mismo.
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Tenemos la prenda o las arras del Espíritu
El apóstol añade: “Y el que nos confirma con vosotros en Cristo, y el que nos ungió, es Dios, el cual también nos ha sellado, y nos ha dado las arras del Espíritu en nuestros corazones” (v. 21-22). Es lo que caracteriza al cristiano: está ligado firmemente a Cristo, es una sola cosa con él.
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Tengamos cuidado con la idolatría
Consideremos ahora esta amonestación tan solemne dirigida a la congregación de Israel contra la idolatría, un pecado en el que el pobre corazón humano está siempre propenso a caer.
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Tengo las llaves de la muerte y del Hades
Poder administrativo para hacer entrar o salir, para encerrar o libertara.
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Tenía en su diestra siete estrellas – diestra
Fuerza, poderío, sosténa) – siete: Véase v.
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Teniendo la gloria de Dios
El conjunto de perfecciones divinas, puestas en evidencia. Todos los detalles de esta gloria son revelados de inmediato.
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Tercera carta - La Palabra de Dios
Querido amigo A.:
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Tercera objeción
La tercera objeción de Faraón reclama una atención especial por nuestra parte. “Y Moisés y Aarón volvieron a ser llamados ante Faraón, el cual les dijo: Andad, servid a Jehová vuestro Dios. ¿Quiénes son los que han de ir?
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