26 resultados
Cristo, el único sin pecado
En efecto, los panes sin levadura nos hablan de Cristo, de su humanidad y de su vida perfecta. El apóstol Pablo dice: “No conoció pecado” (2 Corintios 5:21); Pedro afirma: “El cual no hizo pecado” (1 Pedro 2:22); y Juan subraya: “No hay pecado en él” (1 Juan 3:5).
Sección del libro @book, de @author
Cristo en la profecía
Sin nombrarle expresamente, Proverbios 8:23 nos dice acerca de la Sabiduría: “Eternamente tuve el principado, desde el principio, antes de la tierra”. El concepto tener “el principado” significa literalmente en hebreo «ser ungido», lo cual implica a Cristo. a) La “simiente”
Sección del libro @book, de @author
Cristo en nosotros
Durante los tiempos del Antiguo Testamento, esto era un “misterio”; pero ahora ha sido manifestado a los creyentes. Dios quiere dar a conocer cuáles son las riquezas de esa revelación, resumidas en estas palabras: “Cristo en vosotros, la esperanza de gloria” (Colosenses 1:26-27).
Sección del libro @book, de @author
Cristo para Dios
Ya para la pascua, hacía falta un cordero “sin defecto, macho de un año” (Éxodo 12:5).
Sección del libro @book, de @author
Cristo resucitado
Esta gavilla, primer fruto de la siega, es figura de Cristo resucitado, primicias de los que durmieron (1 Corintios 15:20). La gavilla era mecida delante de Dios para presentar así todos los aspectos de la resurrección. En efecto, qué momento glorioso cuando Cristo resucitado, alzado al cielo, entró en la presencia de Dios habiendo obtenido eterna redención.
Sección del libro @book, de @author
¿Cuál era la ordenanza de la fiesta para los israelitas?
El primer día ellos debían tomar “ramas con fruto de árbol hermoso, ramas de palmeras, ramas de árboles frondosos, y sauces de los arroyos” (Levítico 23:40).
Sección del libro @book, de @author
¿Cuál es el objetivo de este ministerio?
Efesios 4:12-16 nos da la respuesta:
Sección del libro @book, de @author
¿Cuál es el resorte de este ministerio?
1 Corintios 13, tan notablemente colocado entre los capítulos 12 y 14, nos revela el secreto: el amor. El más hermoso don, sin el amor, no es más que un címbalo que retiñe; no es nada y no aprovecha para nada. El otro resorte es la gloria de Dios, según 1 Pedro 4:11: “Para que en todo sea Dios glorificado por Jesucristo”.
Sección del libro @book, de @author
¿Cules son los dones confiados?
Efesios 4 nos dice que “a cada uno de nosotros fue dada la gracia conforme a la medida del don de Cristo”. Y 1 Corintios 12:7 precisa: A cada uno le es dada la manifestación del Espíritu para provecho.
Sección del libro @book, de @author
Dimensiones principales
Atrio: 100 codosa por 50 (Éxodo 27:9-12).
Sección del libro @book, de @author
Dios se reveló progresivamente
1 Corintios 1:21 nos dice que “el mundo no conoció a Dios mediante la sabiduría”. Pero Dios quiso, por propia iniciativa, revelarse progresivamente.
Sección del libro @book, de @author
Ejemplos en la vida de Pablo
¿Por qué escoger a este siervo para ilustrar la enseñanza de la Palabra con respecto a la disciplina divina en el curso de su ministerio? Porque hasta el más grande de los apóstoles lo necesitaba. Volvamos a leer atentamente 2 Corintios 12:5-10 donde Pablo mismo lo expresa.
Sección del libro @book, de @author
El abandono de la fe
Respecto a este asunto las dos epístolas contienen diversas expresiones, y cada una tiene su sentido particular y sus motivos concretos. En 1 Timoteo 1:6 algunos se desviaron de la fe y se volvieron a una vana palabrería, bajo pretexto de ser doctores de la ley, mezcla del judaísmo y del cristianismo que lleva a apartarse de la simplicidad en cuanto a Cristo.
Sección del libro @book, de @author
El abandono y la soledad al final de la carrera
Ya en Colosenses 4, el apóstol sentía que se acercaba este aislamiento. Habla de algunos compañeros de obra entre los judíos, “los únicos… que… han sido para mí un consuelo”. Al final de su carrera este abandono se volvería muy trágico; es relatado en la segunda epístola a Timoteo.
Sección del libro @book, de @author
El aguijón
Dios permitió a su siervo un aguijón en la carne, y lo mantuvo, a pesar de las súplicas del apóstol. Dios no estimó oportuno darnos a conocer exactamente en qué consistía. Diversos pasajes mencionan una debilidad que trababa su ministerio, y sus adversarios aprovechaban para despreciarlo. Por ejemplo, en 2 Corintios 10:10, decían: “mas la presencia corporal débil, y la palabra menospreciable”.
Sección del libro @book, de @author
El altar de bronce (Éxodo 27:1-8)
Es el primer objeto que se encontraba al entrar al atrio.
Sección del libro @book, de @author
El altar de oro - Éxodo 30:1-10
El altar de oro era de dimensiones mucho más reducidas que el altar de bronce, o sea un codo de ancho, un codo de largo (cuadrado) y dos codos de alto. Era de madera de acacia cubierta de oro puro y nos habla esencialmente de Cristo. Ubicado frente al velo (v. 6), está íntimamente ligado al arca y al propiciatorio.
Sección del libro @book, de @author
El amor manifestado
Este amor del Padre por el Hijo es la medida del amor del Padre por los redimidos y del amor del Hijo hacia aquellos por los que tanto sufrió. Antes de dejarles, Jesús se dirige a los suyos: “Como el Padre me ha amado, así también yo os he amado” (Juan 15:9). Este amor puro, insondable, que ha recibido él mismo, es el que él tiene por los suyos.
Sección del libro @book, de @author
El andar de separación del rescatado
En Cristo, el creyente no tiene levadura (1 Corintios 5:7). Se trata de manifestarlo en la práctica, de andar no para volvernos santos, sino “como conviene a santos”, demostrar que realmente hemos “salido de Egipto”.
Sección del libro @book, de @author
El anuncio de su muerte
Todas las veces que comiereis este pan, y bebiereis esta copa, la muerte del Señor anunciáis hasta que él venga (1 Corintios 11:26).
Sección del libro @book, de @author
El arca - Éxodo 25:10-22
En las ordenanzas para el tabernáculo dadas por Dios a Moisés, en los capítulos 25 a 27, el arca ocupa el primer lugar. De igual manera, cuando Dios se nos revela, parte del santuario y sale hacia el atrio; nos presenta primeramente lo que es el objeto supremo de su corazón: la persona de Cristo.
Sección del libro @book, de @author
El candelero - Éxodo 25:31-40; 27:20-21; Levítico 24:1-4; Números 8:1-4
Contrariamente a los otros objetos del tabernáculo hechos de madera de acacia recubierta de oro, el candelero era totalmente de oro puro, forjado en una sola pieza. Él nos habla de lo que es esencialmente divino. Era de oro batido (“labrado a martillo”), recordando que aquel a quien representa –Cristo– pasó por el sufrimiento.
Sección del libro @book, de @author
El cinturón (Éxodo 28:4 y 8)
El cinturón ceñía el efod. Era de “obra primorosa” (Éxodo 28:8), subrayando que el servicio del Señor será perfectamente y para siempre cumplido con la fuerza de los lomos ceñidos. Como en otro tiempo en la tierra, Él no se cansa y no se fatiga. Vive siempre para interceder por nosotros.
Sección del libro @book, de @author
El costo del sacrificio
En 1 Crónicas 21:24, David indica que no quiere ofrecer a Dios “holocausto que nada me cueste”. Los “sacrificios espirituales” que hoy ofrecemos ¿nos cuestan algo?
Sección del libro @book, de @author