16 resultados

Confiar en Cristo es estar preparado

Ahora bien, cada creyente tiene, por fe en la obra cumplida por el Salvador –muerto por nuestros delitos y pecados, resucitado para nuestra justificación y glorificado en el cielo– lo que corresponde al «pasaje» de nuestro ejemplo; es decir, la indiscutible prueba de que su viaje al cielo está enteramente pagado, pues es cierto que la Escritura nos asegura que “en él (Cristo) es justificado tod

Sección del libro @book, de @author

¿Creer que estamos muertos con Cristo o sentirlo?

Esta es una dificultad práctica para muchas personas. Una vez oí a un creyente orar con insistencia pidiendo a Dios que le hiciera sentir que él estaba muerto con Cristo. ¿Acaso Dios nos habla de sentir que estamos muertos? ¡Lejos de esto! Él nos dice: “Consideraos muertos al pecado, pero vivos para Dios en Cristo Jesús” (Romanos 6:11).

Sección del libro @book, de @author

Cristo estuvo aquí una vez

¿Cuál fue el resultado producido por semejante revelación? ¿Un cántico o la unánime elevación de alabanzas a Dios por cumplir finalmente su palabra, enviando al Mesías tanto tiempo esperado? ¿Irradiaba de gozo cada rostro? ¿Se estremecía de alegría cada corazón? ¡Al contrario! el cuadro que se nos presenta es muy distinto: “El rey Herodes se turbó, y toda Jerusalén con él” (Mateo 2:3).

Sección del libro @book, de @author

Cristo podría venir hoy

Pero es necesario recordar que lo anunciado sucederá después y no antes del arrebatamiento de la Iglesia, la Esposa celestial de Jesús. ¡Cuán a menudo olvidamos que él mismo viene pronto para reunir a su alrededor a aquellos a quienes rescató!

Sección del libro @book, de @author

Cristo prometió volver otra vez

¿Cuál es, entonces, esta nueva promesa? Si leemos atentamente el evangelio según Juan, capítulo 14, la hallaremos entre los primeros versículos: “En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros.

Sección del libro @book, de @author

Cristo vino para cumplir las promesas de Dios

Cuando Dios envió a su Hijo a este mundo cumplió las promesas hechas a Abraham, Isaac y Jacob.

Sección del libro @book, de @author

Cristo volverá como la estrella de la mañana – ¿por qué?

Puede ser que hoy sucedan cosas que nos indiquen que, según las palabras del profeta Malaquías, no está lejano el día en que “nacerá el Sol de justicia, y en sus alas traerá salvación” para los hijos de Israel que temen a Jehová; mientras que, para los impíos, será “el día ardiente como un horno, y todos los soberbios y todos los que hacen maldad serán estopa; aquel día que vendrá los abrasará,

Sección del libro @book, de @author

Cristo volverá por su Iglesia; después reinará sobre Israel y el mundo entero

Al volver, pues, al cielo, el Señor dejó sin realizar, sin cumplir dos series de bendiciones prometidas:

Sección del libro @book, de @author

¿Cuál es el secreto de nuestro poder?

Recordemos la historia de la gallina y de su nidada de patitos. Su desesperación representa el estado de alma de un gran número de creyentes. ¿A qué se debía la angustia de la pobre gallina? Sencillamente a la imposibilidad de cambiar los patitos en lo que según su instinto polluelos de gallina debían ser.

Sección del libro @book, de @author

De las dudas a la certeza

A fin de aclarar este punto, me serviré de un ejemplo tomado de la vida diaria. Cierto ganadero, no teniendo suficientes pastos para su ganado, pide en arrendamiento un hermoso pastizal próximo a su finca. Pasa algún tiempo sin recibir contestación del propietario. Entre tanto, un vecino suyo lo visita y procura animarlo, diciendo:

Sección del libro @book, de @author

Depender de cualquier otra cosa es estar perdido

Si estas páginas llegan hasta ti, que aún no tienes un corazón regenerado (aunque tal vez te hayas bautizado y lleves incluso el nombre de «cristiano»), quisiera llamarte la atención sobre el hecho de que la venida del Señor será repentina y serás dejado atrás si él te halla “sin aceite en tu vaso”.

Sección del libro @book, de @author

Dios es luz… Dios es amor

Estas dos declaraciones de la primera epístola de Juan (cap. 1:5; 4:8, 16) nos hablan de la naturaleza esencial de Dios, mientras su justicia y su santidad subrayan lo que él es en relación con sus criaturas. Nada puede alterar lo que Dios es en sí mismo: No hay ningunas tinieblas en él (1 Juan 1:5).

Sección del libro @book, de @author

Dos casos opuestos

La Sagrada Escritura relata un acontecimiento que viene muy al caso para explicar cómo podemos estar seguros de la salvación, según el verso anteriormente citado: es la salida del pueblo de Israel de la tierra de Egipto (Éxodo 12).

Sección del libro @book, de @author

Dos naturalezas distintas en una misma persona

Cada ser humano nace con una naturaleza mala, tan mala que Dios declara que le es imposible someterse a Su santa ley. Ella no puede “agradar a Dios”. “He aquí, en maldad he sido formado, y en pecado me concibió mi madre”, dice el salmista David (Salmo 51:5).

Sección del libro @book, de @author

Dos resurrecciones

Ha de haber resurrección de los muertos, así de justos como de injustos (Hechos 24:15).

Sección del libro @book, de @author

El amigo generoso y el cordero

Este es como un cuadro pintado por Dios mismo acerca de la salvación de un pecador. Por nuestros pecados la justicia divina exige la muerte, el justo castigo. La única alternativa es la muerte de un sustituto aprobado por Dios. El hombre jamás hubiese hallado lo que necesitaba para salir de su desesperada situación; pero Dios lo encontró en la persona de su Hijo.

Sección del libro @book, de @author

El Apocalipsis

Este libro tiene un carácter particular y es enteramente profético. Esta “revelación” fue dada al apóstol Juan cuando estaba exiliado en la isla de Patmos. El punto de partida de este notable libro es la visión gloriosa descrita en el primer capítulo. Esta visión produjo tal efecto sobre el apóstol, que cayó como muerto.

Sección del libro @book, de @author

El camino de la salvación

En la primera parte de la Biblia, el Antiguo Testamento, abundan las figuras o ejemplos de cosas espirituales. Sirvámonos, pues, de una de estas figuras. En Éxodo 13:13 leemos las siguientes palabras salidas de la boca de Dios: “Mas todo primogénito de asno redimirás con un cordero; y si no lo redimieres, quebrarás su cerviz. También redimirás al primogénito de tus hijos”.

Sección del libro @book, de @author

El destino de la Iglesia

“Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella… a fin de presentársela a sí mismo, una iglesia gloriosa” (Efesios 5:25-27). “Padre, aquellos que me has dado, quiero que donde yo estoy, también ellos estén conmigo” (Juan 17:24).

Sección del libro @book, de @author

El destino del hombre

“Dejaos del hombre, cuyo aliento está en su nariz; porque ¿de qué es él estimado?” (Isaías 2:22). ¿No existe, pues, ningún remedio? ¿Debemos perder la esperanza en el hombre?

Sección del libro @book, de @author

El Dios creador

Toda la creación proclama el poder y la sabiduría de Aquel que ordenó todas las cosas. Los cielos cuentan la gloria de Dios, y el firmamento anuncia la obra de sus manos (Salmo 19:1). “Levantad en alto vuestros ojos, y mirad quién creó estas cosas” (Isaías 40:26).

Sección del libro @book, de @author

El Dios justo y santo

“Mas Dios llamó al hombre, y le dijo: ¿Dónde estás tú? Y él respondió: Oí tu voz en el huerto, y tuve miedo, porque estaba desnudo; y me escondí. Y Dios le dijo: ¿Quién te enseñó que estabas desnudo? ¿Has comido del árbol de que yo te mandé no comieses?” (Génesis 3:9-11).

Sección del libro @book, de @author

El escenario de la profecía

Dios, desde los días de Abraham, escogió un pueblo para que fuera su testigo en la tierra. Estableció con él una alianza perpetua e incondicional, garantizada por la fidelidad de las promesas de Dios. La alianza de Sinaí, la ley, concedida 430 años más tarde, no anuló las promesas anteriores, si bien la rebelión del pueblo obligó a Dios a aplazar su cumplimiento.

Sección del libro @book, de @author

El Espíritu Santo es el único poder de la nueva vida

¡Alabado sea Dios!, él mismo nos ha provisto de este poder en la Persona del Espíritu Santo. El Espíritu de Dios hace más que dar vida a un pecador muerto; también es el poder de esta nueva vida. El Espíritu Santo –como persona distinta– viene a hacer morada en el recién convertido.

Sección del libro @book, de @author