6 resultados
Dios el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo
La Biblia nos enseña muchas preciosas verdades relativas a Dios, su naturaleza, sus perfecciones y su ser. Pero eso no es todo lo que nos revela de él. Hay en Dios un misterio que no podemos sondear, porque escapa a la inteligencia humana más elevada.
Libro de @author

La ley del leproso
La lepra siempre se consideró como la más repugnante de las enfermedades, la más terrible. No solamente porque el fin de ella es la muerte, sino porque cada parte del cuerpo afectado por ese mal muere realmente mientras el enfermo continúa viviendo. Es pues la lepra, más que cualquier otra enfermedad, una imagen de la muerte y su poder consumiendo la vida. Su comienzo se asemeja al del pecado: es pequeño, insidioso y no se nota ningún síntoma alarmante.
Libro de @author

Orientación cristiana
El capote del apóstol Pablo (1)
Trae, cuando vengas, el capote que dejé en Troas en casa de Carpo, y los libros, mayormente los pergaminos(2 Timoteo 4:13).
Artículo de @author
Orientación cristiana
El capote del apóstol Pablo (2)
Confianza
Artículo de @author
Orientación cristiana
El capote del apóstol Pablo (3)
Pérdidas
Artículo de @author
Vida Cristiana
Sumisión y amor
Al abrir las Sagradas Escrituras, vemos que el propósito de Dios para con el hombre era que éste tuviese una “ayuda idónea (es decir, “capaz” o “apta”) para él”, porque no era “bueno” que estuviera solo (Génesis 2).
Artículo de @author
Dios el Espíritu Santo
Consideremos ahora la tercera Persona de la Trinidad. Con esta sola palabra (la Trinidad) se designa el misterio insondable de la existencia de tres Personas en la unidad de un solo Dios.
Capítulo de @book, de @author
Dios el Hijo
La Palabra de Dios establece, de manera clara y positiva, la divinidad del Hijo y la del Espíritu Santo.
Capítulo de @book, de @author
Dios el Padre
Él es el Padre en el sentido más elevado y excelente, como Padre de nuestro adorable Salvador, el Señor Jesucristo, su Hijo unigénito desde la eternidad (Juan 1:14, 18), el Hijo de su amor (Colosenses 1:13) y su Hijo amado como hombre en la tierra. A Jesús, sobre todo en el evangelio según Juan, le agrada presentar a Dios como el Padre, como su Padre.
Capítulo de @book, de @author
El leproso y su llaga
La Escritura, especialmente el Antiguo Testamento, abunda en figuras maravillosas de nuestro Señor Jesucristo y de las cosas que le conciernen. En el Nuevo Testamento estas figuras son llamadas sombras, como lo leemos en las epístolas a los Colosenses 2:17 y a los Hebreos 8:5; 10:1.
Capítulo de @book, de @author
El octavo día
Capítulo de @book, de @author
Introducción
La Biblia nos enseña muchas preciosas verdades relativas a Dios, su naturaleza, sus perfecciones y su ser. Pero eso no es todo lo que nos revela de él. Hay en Dios un misterio que no podemos sondear, porque escapa a la inteligencia humana más elevada.
Capítulo de @book, de @author
La purificación del leproso
El Señor mismo dijo: Muchos leprosos había en Israel en tiempo del profeta Eliseo; pero ninguno de ellos fue limpiado, sino Naamán el sirio (Lucas 4:27).
Capítulo de @book, de @author
Prefacio del Editor
Este libro fue escrito a petición de un cristiano de la China, después que varias personas hubieron demostrado un gran interés a la explicación que se había dado oralmente sobre el asunto. Salió a luz por primera vez en chino, alrededor de 1938, llevando un mensaje de salvación y de gozo. Muy pronto se difundió por toda la China.
Capítulo de @book, de @author
Aplicación actual
Hemos visto en el cuadro del leproso que fue hecho apto para estar en la presencia de Dios, el aspecto que nos habla de nuestra entrada en las moradas celestiales, en las glorias de la casa del Padre. Pero creemos que esta maravillosa figura puede ofrecer una aplicación más para el tiempo actual, y que encierra a la vez una lección importante.
Sección del libro @book, de @author
Dos avecillas vivas y limpias
He aquí pues al leproso bajo la mirada del sacerdote, quien no encuentra sobre su cuerpo ni un solo lugar sin lepra. ¡Qué gozo, está curado! Usted que ha seguido hasta aquí el camino del leproso en su desgracia, ¿quiere prestar completa atención acerca de lo que debe hacer para su purificación?
Sección del libro @book, de @author
El cordero del sacrificio por la culpa
“Y tomará el sacerdote un cordero y lo ofrecerá por la culpa, con el log de aceite, y lo mecerá como ofrenda mecida delante de Jehová. Y degollará el cordero en el lugar donde se degüella el sacrificio por el pecado y el holocausto, en el lugar del santuario” (v. 12-13).
Sección del libro @book, de @author
El log de aceite
Asimismo el sacerdote tomará del loga de aceite, y lo echará sobre la palma de su
Sección del libro @book, de @author
El sacerdote saldrá fuera
Acabamos de ver al leproso y a su amigo dándose prisa en el camino que los conduce al sacerdote; pero detengámonos un instante; no olvidemos que el enfermo no puede pasar los límites del campamento: está impuro. ¿Cómo podrá acercarse a la morada del sacerdote que habita en la casa de Dios, en el centro mismo del campamento? Mas ¡qué dicha!
Sección del libro @book, de @author
El sacrificio por el pecado, el holocausto y el presente de flor de harina
Agregar algo quizá podría estropear este cuadro que nos parece perfecto; pero descubrimos que faltan aún algunas pinceladas para completar su perfección. He aquí una: “Ofrecerá luego el sacerdote el sacrificio por el pecado, y hará expiación por el que se ha de purificar de su inmundicia” (v. 19). ¡Qué obra completa y perfecta realizó nuestro Salvador en la cruz del Calvario!
Sección del libro @book, de @author
En presencia del sacerdote
“Cuando el hombre tuviere en la piel de su cuerpo hinchazón, o erupción, o mancha blanca… será traído a Aarón el sacerdote”. Quisiera llamar la atención sobre la orden dada en este texto: “Será traído a Aarón el sacerdote”. Es terminante y formal; la encontramos nuevamente en el capítulo 14:2.
Sección del libro @book, de @author
Fuera de su tienda
Limpio, rasurado, lavado, el leproso puede volver al campamento; ¡qué hermoso día para él! ¿No nos recuerda esto la declaración apostólica: Pero ahora en Cristo Jesús, vosotros que en otro tiempo estabais lejos, habéis sido hechos cercanos por la sangre de Cristo? (Efesios 2:13).
Sección del libro @book, de @author
Gravedad del mal
“Si… pareciere la llaga más profunda que la piel de la carne…” (Levítico 13:3). No es, pues, solamente un mal superficial el que ha atacado. Es mucho más hondo: su raíz está en nuestro corazón. Y a ese corazón el Sumo Sacerdote lo ha declarado: “Engañoso… más que todas las cosas, y perverso”; (Jeremías 17:9).
Sección del libro @book, de @author
“Hay un solo Dios”
Por doquier en las Santas Escrituras es proclamada la unidad de Dios en contraste con la pluralidad de las divinidades paganas. «Hay un solo Dios» era la gran verdad escrita en la bandera de Israel. “Oye, Israel: Jehová nuestro Dios, Jehová uno es”, dijo el Espíritu Santo por medio de Moisés; Dios recuerda esas palabras en Deuteronomio 6:4 (repetidas por Jesús mismo en Marcos 12:29).
Sección del libro @book, de @author