17 resultados
¿Espera Dios algo bueno de la carne?
Qué consolación saber que Dios no espera de la carne nada bueno, sino que la puso de lado para siempre como una cosa mala e incurable y nos pide que hagamos lo mismo. Ella ya no tiene ningún derecho legítimo sobre nosotros. No somos más deudores a la carne “para que vivamos conforme a la carne” (Romanos 8:12).
Sección del libro @book, de @author
¿Está en peligro sin saberlo?
¡Cuatro horas ahorradas! Al oír estas palabras no pude menos que pensar: «Si ahorrar cuatro horas se considera tan importante, ¡cuánto más debería serlo cuando se trata de la eternidad!». Existen millones de hombres inteligentes y previsivos en cuanto a sus intereses en este mundo; pero cuando se trata de los intereses eternos, parece que fueran ciegos; para ellos esto es tiempo perdido.
Sección del libro @book, de @author
Explicación de las profecías sobre el retorno de Cristo
Tomemos un ejemplo para ilustrar esta parte del tema. Paseando por el campo cierta mañana, vemos un charquito de agua, lo evitamos y, sin pensar más en él, seguimos caminando. Unos días después, al pasar por el mismo lugar, el charco ha desaparecido, el agua ya no está: hasta las últimas gotas se evaporaron. ¿Qué sucedió?
Sección del libro @book, de @author
Habrá dos resurrecciones: una para los salvados y otra para los perdidos
Sabemos que hay dos resurrecciones: la de los salvos y la de los malvados; o, según el Señor las llama: “la resurrección de vida, y la resurrección de –o para– condenación”. La primera, la de los salvos, se divide en tres fases:
Sección del libro @book, de @author
Hacer lo que a Cristo le agrada
Bien sé que la salvación es libre, libre como el aire que respiramos; sin embargo, al conocimiento de la salvación le sigue una vida fiel y fervorosa. La fe y las obras van siempre juntas.
Sección del libro @book, de @author
¿Hacia dónde mira usted?
Me despido de este amigo y, al doblar la esquina, me topo con Zutano, quien es uno de esos individuos melancólicos, de aspecto taciturno y conversación pesimista; personas como esta abundan y todos las conocemos. Le saludo y le digo: –¿Qué tiene usted? ¡Su aspecto no es bueno! –Desperté hoy de muy mal humor –me contesta. El diablo me metió en la cabeza ideas que me quitan la tranquilidad.
Sección del libro @book, de @author
Hay cosas que no salvan
Para la salvación de su alma, cuídese bien de confiar en sus propósitos de enmienda, en sus buenas obras, en sus prácticas o sentimientos religiosos, o en su educación moral recibida desde su infancia. Puede confiar firmemente en estas cosas y, sin embargo, perderse eternamente.
Sección del libro @book, de @author
Hay esperanza eterna para todos los que creen en Cristo
Tomemos un ejemplo para ilustrar la diferencia que media entre estos dos hechos. Un joven muy enamorado de su esposa se ve en la penosa situación de dejarla. Él tiene que viajar a un país extranjero y conseguir el dinero suficiente para luego volver a buscarla y llevarla consigo.
Sección del libro @book, de @author
Introducción
Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen, y yo les doy vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano. (Juan 10:27-28)
Sección del libro @book, de @author
Jesucristo es el mismo… por los siglos
Querido lector, por más débil que sea su fe, tenga la seguridad de que el bendito Salvador en quien ha depositado su confianza jamás cambiará. “Jesucristo es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos” (Hebreos 13:8).
Sección del libro @book, de @author
Jesús nos libera de la culpabilidad
Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad (1 Juan 1:9).
Sección del libro @book, de @author
Jesús nos libera de la ley como medio de ser justificado
El fin de la ley es Cristo, para justicia a todo aquel que cree (Romanos 10:4).
Sección del libro @book, de @author
Jesús nos libera de nosotros mismos
Jesús dijo a sus discípulos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame. Porque todo el que quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de mí, la hallar (Mateo 16:24-25).
Sección del libro @book, de @author
Jesús nos libera del mal
La ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús me ha librado de la ley del pecado y de la muerte (Romanos 8:2).
Sección del libro @book, de @author
Jesús nos libera del mundo y de Satanás
Esta es la victoria que ha vencido al mundo, nuestra fe (1 Juan 5:4). “Resistid al diablo, y huirá de vosotros” (Santiago 4:7).
Sección del libro @book, de @author
Jesús nos libera para conocer a Dios como nuestro Padre y a Jesús como nuestro Señor
Por cuanto sois hijos, Dios envió a vuestros corazones el Espíritu de su Hijo, el cual clama: ¡Abba, Padre! Así que ya no eres esclavo, sino hijo; y si hijo, también heredero de Dios… (Gálatas 4:6-7).
Sección del libro @book, de @author
Jesús nos libera para estar al servicio de los demás
A libertad fuisteis llamados; solamente que no uséis la libertad como ocasión para la carne, sino servíos por amor los unos a los otros (Gálatas 5:13).
Sección del libro @book, de @author
Jesús nos libera para hacer el bien
El Dios de paz… os haga aptos en toda obra buena para que hagáis su voluntad, haciendo él en vosotros lo que es agradable delante de él por Jesucristo; al cual sea la gloria por los siglos de los siglos (Hebreos 13:20-21).
Sección del libro @book, de @author
Jesús nos libera para ser conducidos por el Espíritu
Donde está el Espíritu del Señor, allí hay libertad (2 Corintios 3:17)
Sección del libro @book, de @author
La alabanza y la adoración
Centrarse sólo en Dios Ofrezcamos siempre a Dios, por medio de él, sacrificio de alabanza, es decir, fruto de labios que confiesan su nombre (Hebreos 13:15).
Sección del libro @book, de @author
La Biblia, semejante a un arco
Para comenzar (me dirijo a aquellos que confían en nuestro Señor Jesucristo para la salvación de sus almas) diré que no avanzaremos ni un solo paso en lo que se refiere a nuestras almas si no creemos firmemente que este Libro, la Biblia, es el Libro de Dios, divinamente inspirado desde el Génesis hasta el Apocalipsis.
Sección del libro @book, de @author
La Cena no es un medio para obtener la gracia
Para comenzar afirmamos que, contrario a una idea muy generalizada, comer el pan y beber la copa no confiere ninguna gracia, es decir, no es un sacramento. El acto mismo de partir el pan no tiene ningún efecto directo sobre la persona que participa en él; no se produce ningún cambio en la persona. Partir el pan no es algo místico o misterioso, no cambia nada en el interior de una persona.
Sección del libro @book, de @author
La clase de confesión que agrada a Dios
Cierto amigo mío me contó la historia de un cristiano que, por desgracia, contrajo el vicio de emborracharse; este hombre le pidió consejo a otro cristiano, quien le contestó de la siguiente manera: —Amigo mío, debe usted confesar su pecado. El culpable se arrodilló diciendo: — Dios mío, he cometido un delito! El amigo le dijo: —No hable usted así; confiese a Dios lo que ha hecho.
Sección del libro @book, de @author
La confesión y la humillación
Hablar a Dios de nuestros pecados Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad (1 Juan 1:9).
Sección del libro @book, de @author