0 resultados

“Consumado es”

La obra hecha en la cruz ofrece aun otro aspecto que, en todas las épocas, ha llenado de admiración a quienes han meditado en ella. Es lo que expresa esta estrofa de un cántico:

Capítulo de @book, de @author

“Crucificado en debilidad”

“Y le llevaron a un lugar llamado Gólgota, que traducido es: Lugar de la Calavera” (Marcos 15:22).

Capítulo de @book, de @author

“Fuera del campamento”

“Tomaron, pues, a Jesús, y le llevaron. Y él, cargando su cruz, salió…” (Juan 19:16-17). En el transcurso de los tiempos, ¡cuántos creyentes han sentido su corazón oprimido al detenerse a considerar esta escena! Poco antes, Pilato había dicho al pueblo: “Mirad, os lo traigo fuera… Y salió Jesús” (Juan 19:4-5).

Capítulo de @book, de @author

“He ahí tu madre”

“Estaban junto a la cruz de Jesús su madre, y la hermana de su madre, María mujer de Cleofas, y María Magdalena” (Juan 19:25-27). ¡Cuán preciosas eran las relaciones que estas mujeres mantenían con Jesús! Ellas lo habían seguido desde Galilea y “le servían de sus bienes” (Marcos 15:41; Lucas 8:2-3). “Y otras muchas que habían subido con él a Jerusalén”.

Capítulo de @book, de @author

“He aquí el hombre”

En el mismo instante en que Barrabás el malhechor fue librado, Jesús, de quien el más alto magistrado del país acababa de proclamar solemnemente su inocencia, fue entregado a los verdugos. “Así que, entonces tomó Pilato a Jesús, y le azotó” (Juan 19:1).

Capítulo de @book, de @author

“¡He aquí vuestro Rey!”

La perplejidad de Pilato había llegado a su colmo. Hasta ese momento los judíos se habían constituido en defensores de aquellos que comparecían ante él. Ahora sucedía todo lo contrario: él estaba convencido de la inocencia del acusado, ¡y ellos exigían su condena a muerte! Pilato no les ocultó su profundo desprecio:

Capítulo de @book, de @author

Cada Día las Escrituras

Juan: Capítulo 19

Su condenación Para burlarse, los soldados vistieron a Jesús con un manto de púrpura y una corona de espinas. Pilato aceptó presentarlo al populacho con ese atuendo: “¡He aquí el hombre!”. Con ira, los jefes contestaron:

Capítulo de @book, de @author

Pláticas sencillas

Juan: Capítulo 19

Capítulo de @book, de @author

Pláticas sencillas

El último ultraje hecho a Jesús

“Entonces los judíos, por cuanto era la preparación de la pascua, a fin de que los cuerpos no quedasen en la cruz en el día de reposo (pues aquel día de reposo era de gran solemnidad), rogaron a Pilato que se les quebrasen las piernas, y fuesen quitados de allí” (v. 31).

Sección del libro @book, de @author

Pláticas sencillas

Jesús está con el rico en su muerte

El entierro de Jesús también debía efectuarse conforme a las Escrituras. El profeta Isaías había dicho: Se dispuso con los impíos su sepultura, mas con los ricos fue en su muerte (cap. 53:9).

Sección del libro @book, de @author

Pláticas sencillas

Jesús y su madre

Después de haber visto desfilar en esta escena todos los rasgos del odio y de la injusticia de los hombres, la traición de Judas, el abandono de todos, el poder de la maldad de los judíos para obligar a Pilato a ceder ante su voluntad rencorosa, la indiferencia y la injusticia de Pilato mismo, uno encuentra alivio al hallar cerca de la cruz a algunas mujeres con corazones destrozados por el suf

Sección del libro @book, de @author

Pláticas sencillas

La condenación de Jesús por Pilato

Los judíos hacen valer un nuevo argumento para matar a Jesús, a saber, que él se ha hecho Hijo de Dios. “Cuando Pilato oyó decir esto, tuvo más miedo. Y entró otra vez en el pretorio, y dijo a Jesús: ¿De dónde eres tú? Mas Jesús no le dio respuesta” (v. 8-9).

Sección del libro @book, de @author

Pláticas sencillas

La crucifixión

“Y él (Jesús), cargando su cruz, salió al lugar llamado de la Calavera, y en hebreo, Gólgota; y allí le crucificaron, y con él a otros dos, uno a cada lado, y Jesús en medio” (v. 17-18). Esta parte de la dolorosa escena colocada ante nosotros, apropiada para hacer vibrar las fibras más profundas de nuestros corazones, es presentada por el Espíritu Santo de una manera digna del Hijo de Dios.

Sección del libro @book, de @author

Pláticas sencillas

Pilato hace azotar a Jesús

Pilato, pese a reconocer plenamente la inocencia de Jesús, le hizo azotar. Entregado a la brutalidad de los soldados romanos, el Señor llegó a ser el objeto de sus burlas. Entretejieron una corona de espinas, se la pusieron sobre su cabeza y lo vistieron, en son de mofa, con un manto de púrpura, insignia de la realeza. Jesús recibió el homenaje irónico de los soldados, acompañado de bofetadas.

Sección del libro @book, de @author