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La casa del siervo de Dios en el libro del Éxodo
Nos remitimos ahora a los primeros capítulos del libro del Éxodo, donde vemos que una de las cuatro objeciones de Faraón a dejar que Israel fuese plenamente liberado, se refería específicamente a los niños (Éxodo 10:8-9):
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La conciencia de David se despierta
Después de haber permanecido tanto tiempo dormida, la conciencia de David se sobrecoge por una profunda convicción de pecado. Y se da cuenta de que su crimen no solamente concierne a Urías y a su mujer, sino que es, en primer lugar, contra Jehová.
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La endecha de David, capítulo 1:17-27
“Y endechó David a Saúl y a Jonatán su hijo con esta endecha, y dijo que debía enseñarse a los hijos de Judá” (v. 18). Es una enseñanza para ellos. Como testigos del desastre de Israel, debían saber cómo evitarlo ellos mismos en el porvenir. Saúl había sido por vencido por los arqueros (1 Samuel 31:3), cuando él mismo estaba privado de esta arma.
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La fortaleza de Sion, capítulo 5:1-10
Por espíritu de venganza contra Is-boset, Abner había recomendado a David a las once tribus: “Jehová ha hablado a David, diciendo: Por la mano de mi siervo David libraré a mi pueblo Israel de mano de los filisteos, y de mano de todos sus enemigos” (cap. 3:18).
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La fuente de bronce (Éxodo 30:17-21; 38:8)
La fuente de bronce, cuyas dimensiones no nos han sido dadas, estaba situada entre el altar de bronce y el tabernáculo. No servía para ofrecer sacrificios, sino para lavarse en ella, lo que Aarón y sus hijos debían hacer cada vez que entraban en el tabernáculo de reunión o se acercaban al altar para ofrecer un sacrificio.
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La gracias, capítulo 19:1-40
Joab reprende a David por su debilidad; ¡Joab exhortando a David! Pero ¿quién, pues, había traído este mal y arrancado las entrañas de este padre sino él solo? Sin duda, ello era según los caminos de Dios que daba libre curso al castigo anunciado (cap.
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La huida de David, capítulo 15
Si Joab, al mismo tiempo que coopera con David, no tiene ninguno de los móviles de este hombre de Dios, el carácter de Absalón es desde el principio el de un reprobado, hijo, moralmente, de Satanás quien es “homicida desde el principio”. Más tarde, les da rienda suelta a todos los malos instintos de su naturaleza para alcanzar su meta.
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La lepra en el vestido
El vestido o el cuero sugiere la idea de las circunstancias o de los hábitos de un hombre, punto de vista eminentemente práctico. Debemos estar en guardia contra el desarrollo del mal en nuestros caminos, e igualmente contra el mal en nosotros mismos. Vemos la misma investigación paciente tanto con un vestido como en el caso de una persona. No hay ninguna precipitación ni indiferencia.
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La mesa de los panes de la proposición - Éxodo 25:23-30; Levítico 24:5-9
La mesa, de pequeñas dimensiones (dos codos de largo, un codo de ancho y uno y medio de alto) era de madera de acacia (o de sittim), cubierta con una lámina de oro puro. Era, evidentemente, una figura de Cristo llevando a su pueblo ante Dios.
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La mitra y la lámina de oro (Éxodo 28:36-38)
Sobre la mitra (o tiara) de lino estaba colocada una lámina de oro puro, puesta con un cordón de azul, la cual tenía grabadas las palabras: “SANTIDAD A JEHOVÁ”. Los israelitas traían a Dios las ofrendas según sus instrucciones. ¿Por qué, pues, se nos habla de “la iniquidad de las cosas santas que santificaren los hijos de Israel, en todas sus santas dádivas”? (v.38, V. M.).
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La muerte de Absalón y el corazón quebrantado de David, capítulo 18
David pasa revista a la gente y la coloca bajo Joab, Abisai y también Itai geteo, el único juzgado digno por el rey de conducir el ejército en el mismo rango que los jefes acreditados desde hace mucho tiempo. Sin embargo Itai “había venido ayer”, un extranjero sin lazos con el pueblo de Dios.
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La obediencia individual a la Palabra en tiempos de oscuridad
Los diversos períodos de la vida de Josías son claramente diferenciados.
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La plena restauración
Para darse cuenta de la manera en la cual el alma de David fue restaurada, es necesario considerar el Salmo 51. Otros salmos hacen alusión a las mismas circunstancias, pero no citaremos más que este salmo 51, cuyo título es: “Salmo de David, cuando después que se llegó a Betsabé, vino a él Natán el profeta”.
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La presencia de Dios
En veintinueve capítulos Job y sus amigos discutieron y cuestionaron. En seis capítulos Eliú habló de parte de Dios a Job. Y solo cuatro capítulos bastaron al Señor para llevar a cabo la obra maestra que perseguía en el corazón de Job: “¿Qué enseñador semejante a él?” (cap. 36:22).
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La puerta (Éxodo 27:16)
Dimensiones: 20 codos de ancho por 5 de alto: 100 codos cuadrados, o sea la misma superficie que los velos de entrada al santuario; éstos tenían 10 codos por 10: 100 codos cuadrados.
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La reforma de Josías
Vamos a considerar ahora la gran obra para la cual Josías fue levantado; pero antes de hacerlo, pedimos al lector que observe con particular atención las palabras que ya hemos citado:
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La túnica de lino (Éxodo 28:39)
“Tal sumo sacerdote nos convenía: santo, inocente, sin mancha, apartado de los pecadores” (Hebreos 7:26). Así fue el Señor Jesús en todo su andar aquí abajo y ése es el carácter que aún hoy lleva en el cielo, base moral de todo su sacerdocio. (Es lo que nos presenta el lino de esta túnica).
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Las últimas palabras de David, capítulo 23:1-7
He aquí las palabras que terminan la carrera de David. En vísperas de su muerte, considera el resultado de toda su vida como rey favorecido por Dios, pero responsable. Esta vida abarca todas sus experiencias, su caída y la disciplina que fue su consecuencia.
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Levántate y sube a Bet-el
Las palabras “Levántate y sube a Bet-el” (Génesis 35:1) encierran una gran verdad práctica respecto de la cual deseamos llamar la atención del lector.
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Los hijos del gigante, capítulo 21:15-22
El fin de la historia de David tiene el mismo carácter que su comienzo. Goliat parece volver a la vida. Así desierto con el Señor: después de la tentación en el desierto, Satanás le dejó por un tiempo y volvió a aparecer en Getsemaní, intentando atemorizarle Para hacerle desistir de su obra.
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Los que deben dar el ejemplo tienen más responsabilidad
Por su pecado, un sumo sacerdote debía ofrendar un becerro (v. 3), un príncipe o jefe debía ofrecer un macho cabrío (v. 22-23) y una persona cualquiera del pueblo solo tenía que ofrecer una cabra o un cordero (v. 27-28, 32). Quienes deben dar el ejemplo tienen una responsabilidad más grande, expresada por la importancia del animal ofrendado.
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Los tres amigos
La mujer de Job lo incitó a maldecir a Dios. Sus amigos llegaron para compadecerse de él y consolarlo. A pesar de todas sus buenas intenciones, lo presionaron demasiado. No entraban, en absoluto, en el plan de Dios, y exponiendo sus puntos de vista se enredaban aún más en sus erróneas afirmaciones.
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Los valientes de David, capítulo 23:8-39
Después de las últimas palabras de David, Dios nos muestra que guarda memoria de los valientes, los compañeros de su ungido hasta el establecimiento definitivo de su reinado. Otros hombres abnegados, como Itai, como Sobi, se encontraron en su camino cuando huía de Jerusalén, pero los que son mencionados aquí eran los asociados de la primera hora.
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Malaquías
Dirijámonos ahora, por un momento, al final del Antiguo Testamento, al profeta Malaquías. Muchos años habían pasado desde los brillantes días de Esdras y Nehemías, y aquí nos encontramos con un cuadro muy triste de la condición en que había caído Israel. ¡Ayayay, qué rápido se había seguido el «camino descendente»!
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