8 resultados
Elimelec y Noemí
Un hambre sobrevino en la tierra de Canaán, prueba permitida por Dios con un propósito conocido por él. ¡La actitud de la fe sería buscar la razón de esta disciplina, arrepentirse, someterse! (1 Reyes 8:35). Pero Elimelec y los suyos no lo entendían así. Querían evadir la prueba que Dios permitía y se fueron a los campos de Moab, más allá de las fronteras fijadas por Dios, para “morar” allí.
Sección del libro @book, de @author
Eliú
Durante las largas conversaciones de Job y sus amigos, Eliú, mucho más joven, escuchaba (cap. 32:11-12). Sus rasgos característicos eran la paciencia, la modestia, la humildad; no discutía; no halagaba; no se parcializaba, mas estaba movido por un espíritu de rectitud. No dio prueba de suficiencia, sino que supo ponerse al nivel del pobre que sufría (cap.
Sección del libro @book, de @author
En Cristo
Antes de dejar a sus discípulos, el Señor Jesús, al anunciarles la próxima venida del Espíritu Santo, les dijo: “En aquel día vosotros conoceréis que yo estoy en mi Padre, y vosotros en mí, y yo en vosotros” (Juan 14:20; comp. la primera parte de este versículo con el v. 10).
Sección del libro @book, de @author
En las tentaciones exteriores
En primer lugar nos son presentadas la simpatía del Señor y su intercesión. Hebreos 2:17-18 nos dice: “Debía ser en todo semejante a sus hermanos, para venir a ser misericordioso y fiel sumo sacerdote en lo que a Dios se refiere… Pues en cuanto él mismo padeció siendo tentado, es poderoso para socorrer a los que son tentados”.
Sección del libro @book, de @author
En las tentaciones interiores
Como ya fue subrayado, lo esencial es huir de las pasiones juveniles, de la fornicación y la idolatría. Cuando malos ejemplos pudieran arrastrarnos, “a estos evita” (2 Timoteo 3:5). En este ámbito es necesario cuidarnos particularmente de las relaciones que pudieran degenerar y ponernos en peligro de caer, deshonrando así al Señor.
Sección del libro @book, de @author
Entregados
No presentéis (o entreguéis) vuestros miembros al pecado como instrumentos de iniquidad, sino presentaos (entregaos) vosotros mismos a Dios como (hechos) vivos de entre los muertos (Romanos 6:13).
Sección del libro @book, de @author
Examinarse a sí mismo
1 Corintios 11:31-32 nos enseña un principio de mucha importancia. En relación con la cena del Señor, se nos dice: Pruébese cada uno a sí mismo, y coma así del pan (v. 28).
Sección del libro @book, de @author
¿Existe un poder milagroso hoy?
Los que pretenden hoy día tener el poder milagroso, no se refieren solamente a las enseñanzas de Santiago 5:13-18; piensan que se hallan beneficiados por un movimiento del Espíritu de Dios que reproduce lo que tuvo lugar en Pentecostés como si se tratara de una especie de “lluvia en la estación tardía” (Zacarías 10:1).
Sección del libro @book, de @author
Falsas enseñanzas
Se entiende así cómo los partidarios de las sanidades están alejados de los pensamientos de Dios cuando nos dicen: «Ustedes no deben estar enfermos; pueden sanar enseguida si tienen fe». Este lenguaje equivale a decir: «Dios se equivoca respecto a vosotros; nosotros queremos restituiros la salud».
Sección del libro @book, de @author
Herederos
“Ya no eres esclavo, sino hijo”, era la conclusión de Gálatas 4:7. Pero se agrega: “Y si hijo, también heredero de Dios por medio de Cristo”. Pablo lo confirmará a los Romanos: “Y si hijos, también herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo” (Romanos 8:17).
Sección del libro @book, de @author
Hijos (la adopción)
Efesios 1:4-5 nos dice que, “antes de la fundación del mundo”, Dios “nos escogió en él (Cristo)… habiéndonos predestinado, en su amor, a la adopción de hijos, por medio de Jesucristo, para sí mismo, según el beneplácito de su voluntad” (V. M.).
Sección del libro @book, de @author
Hijos (niños)
Somos los amados hijos de Dios
Sección del libro @book, de @author
Horeb
En la soledad del monte de Dios, en la cueva donde Moisés posiblemente estuvo refugiado cuando Dios paso delante de él (Éxodo 33:22), la palabra divina se dirigió al siervo desalentado: ¿Qué haces aquí, Elías?
Sección del libro @book, de @author
“Inidos con él” (v. 5, V. M.)
Literalmente, esta expresión significa: «Hechos una misma planta con Él». Esto implica nuestra muerte con Cristo (v. 6-7) y nuestra resurrección con él (v. 8) (ver también Efesios 2:5-6). Un ejemplo permitirá comprender mejor el asunto: un árbol frutal salvaje produce frutos de poco valor o incomibles. Se cortan, pues, las ramas del árbol, a corta distancia del tronco.
Sección del libro @book, de @author
Interceder
Interceder es orar en favor de otros, especialmente de los creyentes, pero también de las almas perdidas, teniendo amor por ellas. Epafras rogaba “encarecidamente por vosotros en sus oraciones, para que estéis firmes, perfectos y completos en todo lo que Dios quiere” (Colosenses 4:12).
Sección del libro @book, de @author
Introducción
El Enemigo siempre ha realizado múltiples esfuerzos para distraer a los creyentes del objeto que las Escrituras ponen ante ellos, a saber, la persona del Señor.
Sección del libro @book, de @author
Isaac
La disciplina llevó frutos en la vida del patriarca; sin embargo este necesitaba una experiencia suprema, de la cual la Palabra nos dice: “Aconteció después de estas cosas, que probó Dios a Abraham” (cap. 22:1). Ya no era una disciplina destinada a poner en evidencia alguna falta y juzgarla, sino una prueba apta para hacer brillar la fe del hombre de Dios (Santiago 2:21).
Sección del libro @book, de @author
Job bendecido
La Palabra nos dice que Job era un hombre perfecto y recto, que temía a Dios y se apartaba del mal. Dios mismo lo llama “mi siervo”. Fue bendecido en su familia: parece que sus siete hijos y sus tres hijas tenían buena armonía entre ellos. Tenía éxito en sus empresas: su ganado se multiplicaba, sus cultivos prosperaban.
Sección del libro @book, de @author
Job probado
Las pruebas iban a caer sobre Job. Sería despojado de sus bienes y profundamente tocado en sus afectos por medio de la muerte de sus diez hijos. Pero su actitud permanecería intachable: “Jehová dio, y Jehová quitó; sea el nombre de Jehová bendito”. Luego fue tocado en su cuerpo, la enfermedad cayó sobre él, “una sarna maligna desde la planta del pie hasta la coronilla de la cabeza”.
Sección del libro @book, de @author
Jonás
Personalidad extraña de un hombre a quien le importaba más su propia reputación de profeta (2 Reyes 14:25) que la obediencia al llamamiento de Dios. ¡Se apartó de la misión divina, porque temía que esta diera fruto y desmintiera su profecía de juicio!
Sección del libro @book, de @author
Juan Marcos
Este joven, comprometido demasiado temprano en el servicio, se estancó por temor a los obstáculos y a la persecución. Qué contraste con el Señor Jesucristo, quien levantó su rostro como una piedra para subir a Jerusalén y no retrocedía ante los sufrimientos que debía enfrentar.
Sección del libro @book, de @author
Justificados
Dios “… justifica al impío”, “… justifica al que es de la fe de Jesús” (Romanos 4:5; 3:26).
Sección del libro @book, de @author
La atracción exterior para los ojos
En Eva tenemos el primer ejemplo. Incitada por la serpiente, vio “que el árbol era bueno para comer, y que era agradable a los ojos”. Ese deseo, una vez originado, la condujo hasta la flagrante desobediencia de un conocido mandamiento.
Sección del libro @book, de @author
La disciplina voluntaria preventiva
Quizá por décima vez en su epístola el apóstol declara: “¿No sabéis?”. Esta vez no va a presentar una doctrina, sino un tema totalmente práctico: la necesidad de la disciplina preventiva en la carrera y el combate cristiano.
Sección del libro @book, de @author