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La Iglesia del Dios viviente

2. Amonestar a los que andan desordenadamente y separarse de ellos

En 1 Tesalonicenses 5:14 (versión Hispanoamericana) leemos: Os exhortamos, hermanos, a que amonestéis a los desordenados.

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3. Reprensiones públicas

En 1 Timoteo 5:20 el apóstol instruye así a su joven colaborador: “A los que persisten en pecar, repréndelos delante de todos, para que los demás también teman”. Aquí tenemos una forma de disciplina mucho más seria que la simple amonestación privada que acabamos de considerar. Esta Escritura se aplica a casos de pecado de tal naturaleza que demandan una reprensión pública en la asamblea.

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4. Trato para con los herejes

Tito 3:10-11 nos da la forma de disciplina que ha de ser usada con los herejes: “Rehúsa al hombre hereje, después de una y otra amonestación; estando cierto que el tal es trastornado, y peca, siendo condenado de su propio juicio” (versión de Valera 1909).

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5. La disciplina del silencio

Ya hemos mencionado la disciplina del silencio en cuanto se refiere al trato con un hereje. Ahora vamos a considerar más detalladamente esta forma de disciplina para silenciar a un hermano en la asamblea. Sin embargo, no encontramos en las Escrituras un mandato concreto al respecto, como lo hay para las otras formas de disciplina consideradas anteriormente.

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6. Ofensas personales

En Mateo 18:15-18 el Señor nos ha dado instrucciones en cuanto a la actitud correcta que se debe adoptar cuando un hermano ofende a otro. El Señor muestra allí también la disciplina que ha de ejercerse con tal persona si todos los esfuerzos para ganarla y restaurarla han fracasado.

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7. Excomulgar a las personas perversas

Ahora consideraremos la forma extrema de la disciplina o, hablando con más propiedad, el acto de la excomunión

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¿A qué conclusión llega el capítulo 7?

A una conclusión que presenta dos aspectos. En primer lugar, la persona ha aprendido mediante su experiencia que no puede hacer nada bueno por sí misma, que no hay nada bueno en la carne (Romanos 7:18).

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¿A qué se refiere la expresión “el día del Señor”?

La expresión “el día del Señor”a se usa en la Biblia para describir un

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Abandono del orden de Dios

Vivimos días en los que los principios de Dios para la humanidad están siendo descartados, y en los que abunda el desorden y la corrupción, como sucede siempre que el hombre se aparta del orden de Dios. El amor libre, la infidelidad, el divorcio y todas las formas de obstinación están causando el naufragio de numerosas familias.

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Acción errónea

Es posible que una asamblea fracase en sus acciones disciplinarias y tome una decisión errónea. Puede dejar de actuar según el propósito de Dios por causa de un bajo estado moral. En tal caso su acción puede necesitar corrección. No obstante, la acción de una asamblea, incluso si esta acción es dudosa, debe ser, en primera instancia, respetada por las otras asambleas.

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Actuación en nombre de toda la Iglesia

Una asamblea local siempre debería recordar que ella constituye la representación local de toda la Iglesia de Dios y que, por lo tanto, está actuando en nombre de la Iglesia universal. La Iglesia es un solo cuerpo y no puede haber asambleas que existan o actúen independientemente unas de otras.

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Actualmente no hay tal autoridad

Comprobamos, pues, que en toda la Biblia nadie, fuera de un apóstol o de un delegado apostólico, fue autorizado a nombrar ancianos. Además, no encontramos ni una palabra que justifique la continuación de esta autoridad apostólica para nombrar ancianos después de que los apóstoles dejaron la tierra. A Tito y a Timoteo no se les dio instrucción alguna para ello.

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Adorno y vestido

Antes de terminar nuestro tema, nos sentimos movidos a agregar algunas observaciones sobre el importante asunto de su adorno y atavío, esto es, en cuanto a la manera de vestirse. En su Palabra, Dios también nos ha dado instrucciones sobre esto.

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Afectos demasiado sagrados para tratarlos a la ligera

En estos días de moralidad decadente y liberalismo, resulta necesario decir que el trato entre jóvenes de ambos sexos, y también de los más maduros, que acostumbran a cortejar con diferente pareja cada vez que así lo desean, ciertamente no es de Dios.

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¿Afirma la Biblia que ella es la Palabra de Dios?

Por supuesto que sí. La frase “Así dice el Señor”, y otras similares, aparecen cerca de 700 veces solo en el Pentateuco. Además se encuentra •   400 veces en los libros históricos, •   cerca de 400 veces en los profetas. •   Solo en el libro del profeta Isaías ¡aparece unas 150 veces!

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Ahora que, por gracia, formo parte de la familia de Cristo, ¿puedo continuar pecando?

No. La gracia jamás es una excusa para pecar (véase la próxima respuesta).

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“Allí estoy yo en medio de ellos”

Estas benditas palabras del Señor garantizan, sin duda alguna, su presencia personal en medio de los congregados en su nombre por el Espíritu. Esto no es solo una promesa, sino una realidad viva como lo han experimentado miles de creyentes que actuaron con una fe simple en cuanto a esta promesa y se congregaron únicamente en su adorable nombre. Para la fe, esta promesa es suficiente.

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Amos

Amos, haced lo que es justo y recto con vuestros siervos, sabiendo que también vosotros tenéis un Amo en los cielos (Colosenses 4:1).

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Añadidos por el Señor

Es interesante notar que en aquel tiempo “el Señor añadía cada día a la iglesia los que habían de ser salvos” (Hechos 2:47). Los hombres no se unían a la Iglesia por propia iniciativa, como lo hace la gente que se une a los grupos cristianos en la actualidad. Eran añadidos por el Señor mismo. Aquellos a quienes Él salvaba, Él los añadía a la Iglesia mediante su Espíritu.

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¿Anda el creyente siempre en el Espíritu?

Sería normal que lo hiciera, pero, lamentablemente, no siempre es lo que observamos en la práctica. Por lo general, el creyente es guiado por el Espíritu, no obstante, es posible que llegue a contristarlo (Efesios 4:30). Esto sucede cada vez que un hijo de Dios peca, consecuencia de no haber estado ocupado con Cristo ni haber vivido bajo la mirada de su Señor, en comunión con él.

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Apóstoles y profetas

Estos dos dones son los primeros mencionados en Efesios 4:11 que el Cristo ascendido dio a su Iglesia. Él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas.

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Aquila y Priscila

Formas especiales de servicio cristiano se presentan para el esposo y la esposa cristianos que han fundado un hogar y desean servir juntos al Señor.

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Asambleas del Nuevo Testamento

En todo el libro de los Hechos –libro que registra la historia de la Asamblea establecida por Cristo– siempre hallamos al Espíritu Santo como el conductor de las asambleas cristianas en todo lugar y usando a quien Él ha escogido como su vocero.

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Atraer o repeler

Los padres y las madres que se han asegurado el afecto y la confianza de sus hijos, habrán ganado su interés, de modo que éstos escucharán de buena voluntad tanto las exhortaciones y palabras de corrección como la lectura y exposición de la verdad divina de la boca de sus amados padres, a quienes reconocerán como sensatos, considerados y llenos de amor.

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