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La resurrección de vida

“Los que son de Cristo, en su venida” (1 Corintios 15:23); esta expresión designa a todos los que se habrán beneficiado con la obra que Jesús hizo en la cruz, la cual también incluye a los creyentes del antiguo pacto, ya que son salvos en virtud de la sangre de Cristo, cuyo valor les ha sido imputado por anticipado.

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La sociedad

En las Escrituras, el significado más frecuente de la palabra “mundo” es el que hace referencia a la sociedad humana en su sentido más amplio. Tan pronto como el pecado entró en el mundo, una familia se distinguió por su manera de organizarse excluyendo a Dios. Se trata de la familia de Caín, según el relato de Génesis 4:17-24.

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Las epístolas

Como perito arquitecto puse el fundamento… Nadie puede poner otro fundamento que el que está puesto, el cual es Jesucristo (1 Corintios 3:10-11).

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Las primicias, Cristo

En la Escritura se mencionan varios casos de resurrección, y todos conciernen a personas a las que se ha devuelto la vida por un tiempo. Estos casos solo han sido una demostración del poder de vida que hay en Dios. Pero salir de la muerte para no volver a ella y no estar más sujeto a las circunstancias de la existencia terrenal, esto es la verdadera resurrección.

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Las tribulaciones de Israel

Ya en Egipto los hijos de Israel conocieron la tribulación. Cuando se levantó en el país un nuevo Faraón que no había conocido a José, sometió a esclavitud a los israelitas, quienes a sus ojos se habían vuelto un pueblo numeroso. Al decretar la muerte de todos los recién nacidos varones, creyó que destruiría a esta raza que le importunaba.

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Los evangelios

Los evangelios son cuatro y describen la vida del Señor Jesús. La repetición de ciertos hechos no hace más que subrayar su importancia, mientras las variantes de algunos relatos nos hacen descubrir aspectos relevantes sobre los que el Espíritu Santo quiere llamar nuestra atención.

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Los Hechos de los Apóstoles

Unido estrechamente al evangelio de Lucas, el libro de los Hechos es la narración de los primeros acontecimientos de la historia de la Iglesia. El ministerio de los apóstoles es la continuación del ejercido por el Señor Jesús, como él mismo dijo: “El que en mí cree, las obras que yo hago, él las hará también; y aun mayores hará, porque yo voy al Padre” (Juan 14:12).

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Los profetas

Los libros históricos se hallan dentro de esta categoría, la más extensa de las Escrituras. Por medio de las profecías Dios mismo se dirige a su pueblo para advertirle, consolarle, censurarle a menudo, pero también para animarle.

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Los salmos

En esta categoría están clasificados todos los libros poéticos que expresan los sentimientos de los fieles. En ellos encontramos toda la profundidad de los pensamientos que el Espíritu de Dios pone en los corazones y que a menudo sobrepasan las experiencias personales de los que los escribieron.

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No hay liturgia

En primer lugar, recordemos que la Biblia no nos da ninguna indicación directa y explícita sobre cómo debe desarrollarse dicha reunión. Podemos alegrarnos por ello. Dios no quiere encerrarnos en un reglamento, sino que nos da la libertad del Espíritu.

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Otras dos preguntas prácticas

1)    ¿El bautismo es un requisito para participar en el partimiento del pan?

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¿Por qué el domingo?

Ahora surge la pregunta: ¿Por qué el domingo y no otro día de la semana? La respuesta parece evidente. Según el calendario judío, el primer día de la semana era el octavo, y este día es, en el lenguaje simbólico de la Biblia, el día de un nuevo comienzo.

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Prerrogativa del Señor

1 Corintios 11:28 nos proporciona una respuesta sencilla y aparentemente obvia: “Pruébese cada uno a sí mismo, y coma así del pan”. Según este pasaje, cada uno debe examinarse a sí mismo y luego comer. En este caso, sería solo una decisión personal participar o no en la Cena del Señor.

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Primera respuesta: Es una invitación

Partimos el pan porque nuestro Salvador y Señor nos lo pide. Esta respuesta vivifica nuestro amor por él. La noche en que el Señor Jesús fue tan ignominiosamente traicionado y entregado instituyó la Cena para sus discípulos y les dijo: Haced esto en memoria de mí. (Lucas 22 v.19).

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Que cada uno se examine a sí mismo

La responsabilidad personal tiene otro aspecto. Al parecer, los corintios habían sido negligentes en cuanto a examinarse a sí mismos respecto a hechos que no habían puesto en orden en su vida. Con pecados no juzgados y asuntos en desorden, llegaron a la presencia del Señor para proclamar su muerte. Esto es de gran importancia para nosotros.

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¿Qué limita la acción del Espíritu?

“No contristéis al Espíritu Santo de Dios, con el cual fuisteis sellados para el día de la redención” (Efesios 4:30). “Sed llenos del Espíritu” (cap. 5:18). “No apaguéis al Espíritu” (1 Tesalonicenses 5:19).

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¿Qué papel desempeña la Iglesia en la tierra?

“No son del mundo, como tampoco yo soy del mundo”, dijo Jesús a su Padre, y añadió: “Como tú me enviaste al mundo, así yo los he enviado al mundo” (Juan 17:16-18). De ahí resulta que la posición de la Iglesia en la tierra tiene doble aspecto: es extranjera, porque su carácter es celestial, pero está aquí para dar testimonio a la verdad del Evangelio.

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¿Quién es Jesús?

1. Su naturaleza divina: “María… había concebido del Espíritu Santo… Porque lo que en ella es engendrado, del Espíritu Santo es. Y dará a luz un hijo, y llamarás su nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados… Una virgen concebirá y dará a luz un hijo, y llamarás su nombre Emanuel, que traducido es: Dios con nosotros” (Mateo 1:18-23).

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¿Quién es miembro de la Iglesia?

Al principio del libro de los Hechos vemos que El Señor añadía cada día a la iglesia los que habían de ser salvos (cap. 2:47).

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Referencia del Antiguo Testamento

El principio que acabamos de encontrar en el Nuevo Testamento se confirma en el Antiguo Testamento. Pensemos en los porteros, cuyo trabajo consistía en controlar quién entraba o salía de la ciudad o del templo. Y es precisamente en relación con la ciudad de Dios, Jerusalén, que se describe la función de estos porteros.

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Referencias de las epístolas

La costumbre de los primeros cristianos de partir el pan el domingo no es lo único que nos hace pensar en ese día. Las epístolas también hacen una referencia indirecta a ella. Veamos, por ejemplo, 1 Corintios 16:1-2; aquí se habla de las ofrendas de dinero en la asamblea, que no debían recogerse en cualquier momento.

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Responsabilidad transferida

Tal vez ahora surja la pregunta: Si es el Señor el que decide quién participa en el partimiento del pan, ¿cómo es posible que una asamblea local hable de «admisión a la Mesa del Señor?». La expresión «admisión a la mesa del Señor» no aparece en la Biblia. Reflexionemos un poco sobre esta pregunta.

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Resumen

Además de la responsabilidad colectiva de una asamblea local, cada creyente tiene una responsabilidad individual respecto a la forma en que participa en el partimiento del pan. Esta manera debe ser digna. Mediante un constante autoexamen, nos probamos y nos purificamos de todo lo que no corresponde a la santidad de Dios en la Mesa del Señor.

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Resumen

1)   Todos los que participan en el partimiento del pan deben tener la vida de Dios. Es imposible aceptar a los incrédulos en la Mesa del Señor. 2)   Quien participa en el partimiento del pan no debe vivir en el mal, pues esto contamina a toda la asamblea.

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