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¿Hay contradicciones en la Biblia?
La Biblia pone al hombre en la luz de Dios. Esta es la razón por la cual el hombre natural aborrece este libro y trata de hallar contradicciones en él. Sin embargo, el 90 % de las supuestas contradicciones surgen a causa de la ignorancia, de malas intenciones o de ambas cosas.
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¿Hay otras referencias bíblicas que demuestren que Cristo es Dios?
¡Sí, muchas! La Biblia no deja lugar a dudas en cuanto a que Cristo es Dios. Por ejemplo, consideremos lo siguiente:
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¡Inmundo, inmundo!
Y el leproso en quien hubiere llaga llevará vestidos rasgados y su cabeza descubierta, y embozado pregonará: ¡Inmundo! ¡inmundo! Todo el tiempo que la llaga estuviere en él, será inmundo; estará impuro, y habitará solo; fuera del campamento será su morada (v. 45-46).
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¿Inspiró Dios las palabras o simplemente los conceptos?
Dios dio las palabras. Pablo afirma que los apóstoles hablaron “palabras” enseñadas por el Espíritu (1 Corintios 2:13). Este principio regía en los primeros tiempos: Dios dijo del verdadero profeta: “Pondré mis palabras en su boca” (Deuteronomio 18:18-20). Moisés, al final del Deuteronomio, dice: “Estas son las palabras del pacto que Jehová mandó a Moisés” (cap. 29:1).
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¿La Biblia es verdaderamente inspirada por Dios?
Sí. Un solo pasaje, entre muchos, basta para confirmar esta verdad (seguiremos tratando el tema más adelante): “Toda la Escritura es inspirada por Dios” (2 Timoteo 3:16).
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¿La expiación incluye la sanidad de enfermedades y de sufrimientos físicos?
No, al menos no antes del arrebatamiento (o de la muerte). Algunos han llegado a conclusiones erróneas después de leer la expresión: “Por su llaga fuimos nosotros curados” o “sanados” (Isaías 53:5; 1 Pedro 2:24).
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La llaga de lepra
Habló Jehová a Moisés y a Aarón, diciendo: Cuando el hombre tuviere en la piel de su cuerpo hinchazón, o erupción, o mancha blanca, y hubiere en la piel de su cuerpo como llaga de lepra, será traído a Aarón el sacerdote o a uno de sus hijos los sacerdotes (Levítico 13:1-2).
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Limpieza indispensable
Ante los ojos de Dios el leproso ahora está purificado, sin mancha; fue declarado así por la autoridad divina con la certeza que le da su Palabra… ¿Qué sigue? Y el que se purifica lavará sus vestidos, y raerá todo su pelo, y se lavará con agua, y será limpio (v. 8).
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Llaga en la cabeza
Detengámonos un momento en los versículos 29-30 y 43-44 de nuestro capítulo.
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¿Los cristianos deben enfrentar pruebas y tribulaciones?
Sí. El Señor dijo a sus discípulos: “En el mundo tendréis aflicción” (Juan 16:33). En un sentido amplio, cualquiera que siga realmente al Señor experimentará dificultades e incluso tribulaciones a causa de la hostilidad del mundo hacia Cristo. Sin embargo, esto es algo muy diferente de la “gran tribulación”.
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Los dones de milagros
¿Qué función cumplían? ¿Por qué Dios los dio? ¿Para evangelización? ¿Para brindar un espectáculo emocional? ¿Para reducir los sufrimientos de los creyentes? Ninguna de estas cosas. Dios dio señales milagrosas para demostrar que había comenzado algo completamente nuevo, una nueva etapa, la de la Iglesia.
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Los escritores, ¿entendían lo que escribían?
No necesariamente. Los profetas del Antiguo Testamento “que profetizaron de la gracia destinada a vosotros, inquirieron y diligentemente indagaron acerca de esta salvación, escudriñando qué persona y qué tiempo indicaba el Espíritu de Cristo que estaba en ellos, el cual anunciaba de antemano los sufrimientos de Cristo, y las glorias que vendrían tras ellos” (1 Pedro 1:10-11).
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¿Mataron al Señor o él mismo puso su vida?
Ambas cosas. Estas dos verdades son las dos caras de una misma moneda. Por un lado, los hombres hicieron todo lo posible para dar muerte al Señor; lo crucificaron, convirtiéndose así en sus asesinos (Hechos 2:23). Este es el lado de la responsabilidad humana. Pero, por otro lado, Cristo puso su vida voluntariamente (Juan 10:11, 15, 17-18).
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Mi desdicha, mi desdicha!
Cada vez que volvamos a leer esta exquisita porción de la sagrada Palabra veremos brotar nuevos rayos de la gloria divina, de tal modo que nunca diremos que su estudio haya concluido.
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¿No contienen muchos errores las copias de los manuscritos originales?
Los escritos originales del Antiguo Testamento fueron copiados en manuscritos con minuciosa precisión. Se emplearon varias técnicas para mantener la fidelidad del original; por ejemplo, contaban cuántas veces aparecía cada letra y verificaban que en la copia aparecieran la misma cantidad de veces que en el original.
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¿No dice Santiago en su epístola que Abraham fue justificado por las obras?
Sí, exactamente. Pero Santiago no está hablando de cómo Dios nos justifica, sino de que nuestras acciones deberían mostrar a los hombres que hemos sido justificados. La única prueba para los que nos rodean de que nuestra fe es real, son las obras que hacemos después de haber sido salvados (Santiago 2:21-22).
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¿No tienen muchas imprecisiones las traducciones?
Algunas de ellas, sí. No conviene utilizar aquellas versiones que parafrasean la Biblia, ni aquellas que buscan rectificar los conceptos bíblicos porque los traductores no están de acuerdo con ciertas afirmaciones o encuentran que la Palabra de Dios no se conforma a sus prejuicios o a sus criterios meramente humanos.
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Nueva aparición
Todavía una palabra más mientras consideramos al leproso totalmente cubierto de su mal. Leemos: “Mas el día que apareciere en él la carne viva, será inmundo. Y el sacerdote mirará la carne viva, y lo declarará inmundo. Es inmunda la carne viva; es lepra” (v. 14-15).
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Nuevo recurso del agua y de la navaja
Llegó el último de estos siete días para el leproso; el tiempo de su testimonio toca a su fin. ¿Necesitará una nueva aspersión de sangre para quedar limpio y poder entrar en su hogar tan ardientemente deseado? No; ya vimos que la sangre fue derramada una sola vez: “Porque con una sola ofrenda hizo perfectos para siempre a los santificados”.
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¿Pasarán los cristianos por la tribulación?
Algunos enseñan que los cristianos que conforman la Iglesiaa deberán pasar por la tribulación.
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¿Podemos confiar en el propio testimonio de la Biblia acerca de sí misma?
Sí. El testimonio de un tercero sería más bien débil; porque si Dios se reveló en su Palabra –como todo cristiano lo cree–, entonces su Palabra hablará por sí misma. Toda evidencia fuera de la Biblia solo tiende a denigrar su autoridad inherente.
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¿Por qué Cristo resucitó para nuestra justificación? (Romanos 4:25)
La obra de Cristo fue cumplida cuando exclamó “consumado es”, entregó su espíritu (Juan 19:30) y murió. Pero, por medio de su resurrección, Dios mostró a los hombres y a los ángeles que él había aceptado la muerte de su Hijo como absolutamente suficiente y que estaba totalmente satisfecho con la persona de Cristo y su obra.
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¿Por qué el Nuevo Testamento utiliza figuras para describir a la Iglesia?
¿Cómo podría explicarle usted a un pigmeo de la selva ecuatorial qué es un avión, si esta persona nunca ha visto uno? Sin duda, usted utilizará figuras; por ejemplo, le dirá que un avión es como un ave muy grande, pero hecho de metal, que no puede pararse en los árboles, que se alimenta con gasolina, etc. Esto podría darle una idea aproximada de lo que es un avión.
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¿Por qué el Señor Jesús fue desamparado por Dios?
Este hecho era completamente contrario a la experiencia y a lo que se podía esperar (Salmo 37:25). El Señor clamó: “¿Por qué me has desamparado?”. Esta expresión la hallamos en el Salmo 22:1, en un contexto más amplio que nos enseña que, normalmente, aquellos que confían en Dios son liberados y no son avergonzados (v. 4-5).
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